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La UE denuncia la intimidación que el sistema judicial causa a los niños

INFANCIA | 22 de febrero de 2017

El sistema judicial europeo no está hecho para los niños, denuncia la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA) (Foto:EFE/ATIENZA)

Viena, (EuroEFE).- El sistema judicial europeo no está hecho para los niños. Víctimas de abusos que han de declarar con su agresor cerca, procesos eternos que se comen su infancia o jueces groseros o impacientes son algunas de las experiencias traumáticas que viven muchos menores, según un informe de la UE.

"El juez me hizo sentir como si fuera una mierda, vamos. Así, con los pies sobre la mesa. Me trataba como si fuese tonta. Como si tuviese tres años. Que se comporte un poco. Nadie me explica nada y se comporta así. Me hizo sentir muy mal", declara una niña española de 9 años.

Este es uno de los 392 testimonios de menores recogidos en el informe "Una justicia adaptada a los niños: La perspectiva de los menores", de la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA) de la Unión Europea, con sede en Viena.

"Estamos poniendo a menores que ya han vivido o presenciado cosas angustiosas en una situación innecesariamente estresante", denuncia al respecto el director de la FRA, Michael O'Flaherty, que pide tanto a responsables políticos como a los profesionales que actúen para reducir la ansiedad de los menores que pasan por juicios.

El reporte se fundamenta en entrevistas con 392 niños de entre 9 y 18 años de Alemania, Bulgaria, Croacia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Polonia, Rumanía y el Reino Unido, parte de los 2,5 millones de menores que cada año intervienen en procesos judiciales en la UE en calidad de víctimas, testigos o partes.

"Tenemos muchas, muchas situaciones en las que cosas no están bien. Cosas que no deberían estar pasando", explica a Efe Astrid Podsiadlowski, una de las autoras del informe.

En las entrevistas se han constatado casos de víctimas de abusos sexuales que tuvieron que declarar mientras su presunto agresor esperaba fuera de la sala y, en general, es frecuente que los niños tengan contacto con los acusados durante el juicio.

"En casi todos los países ocurre que el niño se encuentra con el acusado en las zonas de espera o entrando al tribunal o a la comisaría de policía. Siempre tiene un efecto intimidatorio. El 70 % entró en contacto con los familiares del acusado antes o después" (del proceso), relata Podsiadlowski.

Otra de las situaciones que supone una enorme carga para los menores es el número de ocasiones que tienen que declarar.

"En España, niños víctimas de abusos sexuales tienen una media de hasta cinco vistas. Imagina que tienes que hablar cinco veces de una experiencia extremadamente traumática. Y mientras el agresor está sentado cerca", resume la experta de la FRA.

"No deberían torturar al niño al contar la historia tantas veces", resume una niña búlgara de 14 años, víctima de abuso sexual.

Por eso, Podsiadlowski propone una regulación para toda la UE como la que aplica Noruega, y que limita a dos estas intervenciones, o el uso de testimonios grabados previamente.

Otro de los lastres es la duración de los procesos. Niños que tenían nueve años cuando denunciaron a la Policía a su agresor y que tuvieron que esperar años, en un caso incluso diez, hasta tener una sentencia firme.

"Habría que dar prioridad a los casos de los niños", pide la experta, para evitar que se vean marcados tanto tiempo por la inseguridad que crea ser parte de un proceso judicial.

Pero más allá de la legislación y de cuán bien se aplica, del informe de la FRA se desprende que el elemento esencial es el trato personal con policías, jueces, fiscales, abogados o trabajadores sociales.

Es una cuestión de "suerte", como lo define Podsiadlowski, que te toque un juez comprensivo, un letrado amable o un trabajador social acostumbrado a tratar con niños.

El informe indica que la mitad de los niños españoles valoraron negativamente las habilidades de comunicación de los profesionales y criticaron su falta de sensibilidad a la hora de plantear preguntas.

Necesaria una formación adecuada

Por eso, la FRA pide que en toda la UE los profesionales de la justicia en contacto con niños reciban la formación adecuada para saber cómo comunicarse con ellos, detectar sus necesidades y conocer sus derechos.

Por ejemplo, cuenta la experta, en países como Alemania o Estonia, los policías tienen obligatoriamente que pasar ese tipo de cursos para interrogar a niños, algo que se ha demostrado tiene efectos muy positivos.

Entre las sugerencias para garantizar que se respetan los derechos y el interés de los menores, la FRA recomienda el uso de tribunales especializados, entre los que Podsiadlowski pone como ejemplo los Juzgados de Familia españoles, que los niños puedan testificar fuera de los juzgados en ambientes más agradables y que se garantice que reciben asistencia e información apropiada.

Según la experta de la Agencia de Derechos Fundamentales, la situación actual no sólo afecta a los niños, sino a todo el sistema y a los resultados de los juicios, ya que el miedo a testificar o las contradicciones provocadas por el estrés, pueden provocar que posibles agresores acaben siendo absueltos.

Por Antonio Sánchez Solís

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