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Baydar alerta desde el exilio del sombrío panorama del periodismo con Erdogan

PROTAGONISTAS | 08 de febrero de 2017

El periodista turco Yavuz Baydar, exiliado por la represión del periodismo independiente en su país, durante la entrevista que concedida a la Agencia Efe, el 7 de febrero de 2017. EFE/Javier Tormo  

Madrid (EuroEFE).- El periodista turco Yavuz Baydar, exiliado por la represión del periodismo independiente en su país, pintó en una entrevista con Efe un sombrío panorama y aún peor futuro para la prensa en Turquía, donde 9.000 periodistas han perdido su empleo, lo que, a su juicio, es "más dramático que haya 150 presos".

Exiliado tras el fracasado golpe de estado el pasado 15 de julio, Baydar explicó que la destrucción de la prensa crítica en Turquía ha sido metódica, mediante una combinación de arrestos, intimidaciones y cooptación, con jugosos contratos, de algunos propietarios de medios.

Ahora en las principales redacciones prevalece "la autocensura", alerta este veterano reportero con cuatro décadas de oficio e innumerables galardones de prestigio internacional.

El que fuera el primer defensor del lector en la Prensa turca es ahora, para su desgracia y la de sus compañeros, uno de los adalides en la denuncia de los abusos y atropellos a la libertad de expresión del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Su prestigio le permite aún encontrar eco en sus denuncias y en Madrid, invitado por Reporteros Sin Fronteras, desgrana una retahíla de desmanes que hacen de la profesión periodística independiente una especie amenazada, sino en vías de extinción.

También -dice- la prensa extranjera sufre el ataque de los acólitos del gobernante partido islamista Justicia y Desarrollo (AKP).

Recuerda como después del atentado de Año Nuevo en Estambul el corresponsal de The Wall Street Journal Dion Nissenbaum "fue conducido detenido a una comisaría donde estuvo dos días sin que su familia pudiera saber de su paradero". "Escribió su historia y fue muy dramático para los demás colegas", rememora.

Otro canal para acallar a los periodistas extranjeros es el empleo de twitter por "los trol progubernamentales para lanzar amenazas, identificando y demonizando a los corresponsales, acusándoles de espionaje".

Por eso, agrega, "The New York Times ha mantenido anónima" la autoría de algunas informaciones.

También ralentizan la concesión de acreditaciones y es cada vez más difícil llegar a las provincias con mayoría de población kurda, indica Baydar.

Según sus datos, una treintena de periodistas turcos han abandonado recientemente el país, aunque también destaca el hecho de que hasta militares turcos hubieran "desertado" en países miembros de la OTAN.

Desde que el Gobierno de Erdogan "terminó con la mesa del proceso de paz en 2015 y comenzaron los combates, enfrentamientos y grandes operaciones cada vez se ha hecho más difícil la cobertura".

"La mayoría de los reporteros locales, kurdos, empezaron a ser arrestados de manera indefinida y con las restricciones informativas impuestas es ya -relata- imposible, incluso los principales medios se han impuesto una gran autocensura".

El cierre de medios de comunicación, que también comenzaron en 2015, continúan, según Baydar, que da la cifra de 190 con más de 3.000 profesionales que "han perdido su empleo desde el golpe".

Según el sindicato de periodistas de Turquía, 9.000 de los 17.000 profesionales en activo habían perdido su trabajo, con lo que, puntualiza, "la mitad de los periodistas han sido expulsados, despedidos o han perdido su empleo".

"Por supuesto", replica tajante al ser preguntado si es por razones políticas.

"Este es el patrón para acabar con la profesión", remata para a continuación describir "el gran cráter en el seno de la profesión"."Ya no puedes encontrar reporteros que cubran las historias más relevantes. Los medios importantes están ausentes, se autocensuran por miedo o por las medidas de las autoridades".

 Como ejemplo cita "las provincias kurdas donde sólo hay algunas redes sociales pero no puedes confiar y muy pocos escribiendo, es un espacio en negro".

En su opinión, "hay que asumir que los medios turcos han colapsado, no funcionan, están en estado vegetal".

"Las redacciones de los grandes medios se han vuelto prisiones a cielo abierto", remarca este periodista cuya red de apoyo atiende cada vez más peticiones de los colegas.

"Erdogan y su Gobierno han creado medios genéticamente modificados", resume.

Sólo queda un canal opositor que "retransmite con enormes dificultades desde un pequeño piso en Estambul, el resto se ha pasado al bando del Gobierno del AKP".

"Tres o cuatro diarios de 40" mantienen una línea independiente, aclara Baydar, para quien de este modo "no hay el debate público, columna de la democracia".

Por Alfonso Bauluz.

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