Euroefe
 
Euractiv
Protagonistas Volver a la sección

Khadija Idrissi: "Hemos reducido el feminismo a cómo debemos vestirnos"

PROTAGONISTAS | 08 de marzo de 2017

Khadija Idrissi, en una reunión de Unión por el Mediterráneo (UpM) en Barcelona. (Foto: Celia Sierra)

Madrid (EuroEFE).- Empresaria, política y activista, la marroquí Khadija Idrissi ha dedicado su vida a luchar por la igualdad entre hombres y mujeres, una batalla que, a su juicio, todavía le queda mucho recorrido y no va por buen camino.

"Hemos reducido la lucha feminista a cómo debemos vestirnos o qué hacer con nuestras vidas", afirma en una entrevista con Efe.

Idrissi apuesta por una concepción "más profunda" del feminismo, que deje a un lado cuestiones superfluas y apueste por un modelo de sociedad donde hombres y mujeres tengan "las mismas oportunidades".

"Cada vez más gente se proclama feminista, pero, cuando veo lo poco que hemos avanzado en los últimos treinta años, no creo que estemos en el camino adecuado", apunta Idrissi, directora del grupo empresarial de comunicación KMK.

Aunque reconoce avances en materia de leyes de igualdad y medidas de discriminación positiva, el machismo campa a sus anchas: "Hace décadas -relata- nadie hubiera dicho abiertamente que no quería contratar a una mujer solo por serlo, pero hoy en día ese tipo de comentarios se hacen sin pudor".

Pone como ejemplo el proceso electoral de Estados Unidos, toda una exhibición de discriminación, en la que, a su juicio, no se eligió a la candidata "más preparada" solo por su condición de mujer.

La empresaria, que forma parte del programa WoMED -una iniciativa de la Unión por el Mediterráneo (UpM) para formar a mujeres de la región como líderes-, cree que "la verdadera brecha" en la desigualdad entre hombres y mujeres "está en la cultura y en la sociedad, no en la ley", asegura.

"Hay que educar a las mujeres en que no es egoísta pensar en tu propia felicidad antes que en la de otros. Todos necesitamos ser felices. Las mujeres no han nacido para servir a otros, sino para alcanzar sus sueños", señala.

Ella misma -que contó con el apoyo de su familia para completar su carrera profesional antes de pensar en casarse-, asegura que tratar de "impresionar" a su entorno y demostrarse "su valía" fue uno de las objetivos que guiaron sus primeros años de vida, una tarea "agotadora" física y emocionalmente, reconoce.

Tras años dedicados al activismo, en 2012 dio el salto a la política e ingresó en las filas del partido RNI (derecha moderada) y participó en las comicios locales de 2015 en Marruecos.

"Puedes intentar presionar para cambiar las cosas, pero nada cambiará a menos que el político decida que cambie", señala Idrissi sobre sus motivos para dar este giro a su trayectoria.

En ocasiones, su discurso hace que la gente le vea como "a una extraterrestre", porque sus propuestas pueden sonar demasiado radicales, pero está convencida de que "cuando se habla de igualdad" "ninguna propuesta supone ir demasiado lejos".

Idrissi recomienda a todas aquellas mujeres que quieran cambiar su realidad o luchar contra la discriminación, en primer lugar, que se asocien, porque abordar un problema en grupo siempre es más "fácil" y cada miembro de una organización tiene la posibilidad de convertirse en fuente de "inspiración" para el resto.

También, y sobre todo, les aconseja que "asuman riesgos", un concepto que es importante "desmitificar, para darse cuenta de que no tener éxito no supone fallar; además, "no es el fin del mundo", sino que simplemente implica aprender una lección que de otro modo no hubiera sido posible aprender, asegura.

Por Celia Sierra.

Para saber más:

► En el Día Internacional de la Mujer, la CE recuerda los valores sobre la igualdad de género

Protagonistas

Acepto Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, realizar análisis estadísticos sobre los hábitos de navegación de nuestros usuarios y facilitar la interacción con redes sociales. Si continua navegando consideramos que acepta el uso de cookies.