Borrell: La UE mantendrá su apoyo militar a Mali pero «no a cualquier precio»

Borrell habla del apoyo militar de la UE a Mali

El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, el 24 de enero de 2022 en Bruselas. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

Nairobi (EuroEFE).- La Unión Europea (UE) quiere mantener su apoyo militar a Mali para combatir el terrorismo yihadista «pero no a cualquier precio», advirtió hoy el alto representante europeo de Política Exterior y Seguridad Común, Josep Borrell, al expresar su inquietud por la creciente inestabilidad en la región del Sahel.

En una entrevista con Efe en Nairobi con motivo de su visita oficial a Kenia, Borrell dio ese aviso en respuesta a una serie de polémicas decisiones de la junta militar maliense surgida de los golpes de Estado cometidos en 2020 y 2021.

El alto representante rechazó la exigencia de la junta que ha forzado la salida de las tropas que Dinamarca aporta a la fuerza Takuba, dirigida por Francia bajo bandera de la UE para respaldar a Mali en la lucha contra el yihadismo.

POLÉMICA SALIDA DE TROPAS DANESAS

El pasado día 26, Borrell abordó en Bruselas la «retirada de los efectivos daneses» con el ministro maliense de Asuntos Exteriores, Abdoulaye Diop.

«Le pedí al ministro de Mali -subrayó- que reconsiderara esta posición. Porque su argumentación (…), que los daneses estaban allí sin su conocimiento, no me pareció justificada. Pero veo que no nos han hecho caso y que han decidido exigir la salida del país de los soldados daneses, lo que ciertamente van a hacer».

«Pero mucho me temo -prosiguió- que no van a ser los únicos. Mucho me temo que Suecia va a hacer lo mismo y pienso que va a debilitar a la fuerza Takuba en detrimento de la lucha contra el terrorismo. Porque Takuba está allí para eso» a petición de Mali.

Frente a quienes sostienen que Takuba, «no ha dado los resultados que esperábamos», Borrell recordó que, «si Francia no hubiera intervenido, Bamako (capital maliense) hubiera caído en manos de los yihadistas cuando la Operación Serval (2013-2014)», que frenó el avance de rebeldes islamistas ligados a la red terrorista Al Qaeda.

«La Unión Europea y Francia, hablo porque lo sé, todos nosotros estamos dispuestos a seguir en Mali, pero no a cualquier precio», zanjó el también vicepresidente de la Comisión Europea (CE).

MERCENARIOS RUSOS EN MALI

Otra controversia que tensa la relación de la UE y Mali es el despliegue de mercenarios de la empresa privada rusa Wagner -supuestamente vinculada al Kremlin- en ese país.

Borrell ve «mal» esa presencia porque el historial «que tienen estas tropas en República Centroafricana (RCA, donde han sido acusadas de abusos de derechos humanos) no es precisamente positivo».

«No creemos que la solución en la lucha contra el yihadismo y contra la violencia pase por la incorporación de estos efectivos», enfatizó el jefe de la diplomacia europea.

«En todo caso -matizó-, hemos exigido al Gobierno de Mali que nuestro esfuerzo en el entrenamiento de sus tropas y en el suministro de material militar a sus tropas no será utilizado para reforzar la presencia de estas compañías rusas en Mali».

Por esa desconfianza hacia Wagner, la UE suspendió temporalmente en diciembre pasado su misión de entrenamiento del Ejército de RCA, donde, según Borrell, «la presencia rusa es muy intensa y extensa. Puede decirse que controlan buena parte del funcionamiento del país», pero «en Mali la situación dista de ser la de República Centroafricana».

GOLPE DE ESTADO EN BURKINA FASO

El exministro español de Asuntos Exteriores se pronunció, asimismo, acerca del golpe de Estado militar consumado el pasado lunes en la vecina Burkina Faso, país asolado igualmente por la violencia yihadista, que derrocó al presidente Roch Kaboré.

A su juicio, «los órdenes constitucionales alterados por actuaciones del Ejército tienen que restaurarse. Y tienen que restaurarse en unos plazos que permitan el ejercicio de la libre elección de los pueblos afectados».

«Vamos a entrar en contacto con la nueva junta en Burkina -adelantó-, pero ciertamente actuaremos en coordinación con la Comunidad (Económica) de Estados de África Occidental (CEDEAO)», que el pasado viernes suspendió a esa nación de sus instituciones, aunque no ha impuesto, de momento, sanción alguna por el golpe.

El hecho de que tres países clave del Sahel (Burkina Faso, Mali y Chad) estén ya dirigidos por juntas militares de dudosa legitimidad, ¿puede socavar el compromiso de Europa con la región?

«Nuestro compromiso -contestó el vicepresidente de la CE- no es sólo la lucha contra el terrorismo, sino también con el desarrollo de una gobernanza basada en los valores democráticos. Si ese no es el caso, no podríamos acompañar a esos países».

«LOS PROBLEMAS DE ÁFRICA SON NUESTROS PROBLEMAS»

El exministro español cerró este sábado una visita de dos días a Kenia -un «socio estratégico» y «un modelo de estabilidad» en el convulso Cuerno de África- y hoy viaja a Mozambique, donde la UE dispone de una misión de adiestramiento del Ejército mozambiqueño, que enfrenta una insurgencia yihadista en el norte del país.

Esta gira antecede a la sexta Cumbre Unión Europa-Unión Africana, que se celebrará en Bruselas el 17 y el 18 de febrero próximo.

«De lo que se trata en esta cumbre es de revisar nuestras relaciones. Porque los problemas de África son nuestros problemas», anticipó Borrell, al citar retos comunes como la inmigración irregular, el terrorismo, el cambio climático o la revolución tecnológica, que «va a necesitar muchos minerales» del continente.

«Esos problemas -concluyó- nos afectan por igual a los dos, de manera diferente, pero con igual intensidad. De lo que se trata es de unir fuerzas porque, ni ellos ni nosotros, los vamos a resolver si no trabajamos juntos».

Editado por Sandra Municio