España se compromete con Libia a colaborar en su futuro de paz y seguridad

Foto facilitada por el servicio de prensa del primer ministro libio, muestra al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i)con su homólogo libio, Abdulhamid Dbeibah (d) durante su encuentro en Trípoli, este 3 de junio de 2021. EFE/EPA/Libyan Prime Minister Media Office / HANDOUT HANDOUT EDITORIAL USE ONLY/NO SALES

Trípoli (EuroEFE).- España lanzó hoy un mensaje a Libia de total apoyo y colaboración ante la etapa de consolidación de la estabilidad en la que está inmerso el país y se comprometió a ayudar en su futuro de paz, democracia y seguridad,

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se encargó de poner voz a ese compromiso durante la visita que realizó a Trípoli y en la que con gestos simbólicos y promesas concretas quiso evidenciar ese respaldo al país tras una guerra civil que provocó unas 10.000 víctimas mortales.

Fue la tercera visita con carácter bilateral de un jefe del Ejecutivo español a Libia (después de la de 2003 de José María Aznar y la de 2010 de José Luis Rodríguez Zapatero) y de las primeras de un líder europeo tras el acuerdo para la formación del Gobierno de Unidad Nacional.

 

 

De hecho, desde entonces sólo han visitado Trípoli el primer ministro italiano, Mario Draghi, y su homólogo griego, Kyriakos Mitsotakis.

El acto más simbólico de la apuesta de España por la normalización de la situación en Libia fue el acto de reapertura, presidido por Sánchez, de la embajada española en Trípoli, que debido a la situación que atravesaba el país, se trasladó provisionalmente a Túnez en 2014.

Una embajada que aún conserva en sus servicios consulares un calendario abierto en el 13 de noviembre de ese año, cuando tuvo que cerrar sus puertas.

AYUDAS ECONÓMICAS Y EN LA ONU

Pero junto a esa imagen de reapertura de la embajada, Sánchez trasladó promesas concretas en sus reuniones con el primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional libio, Abdelhamid Dbeibah, y con el presidente del Consejo Presidencial, Mohamed al Menfi.

Así, avanzó que España pondrá a disposición de la ONU una decena de efectivos militares y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para participar en la misión política aprobada por el Consejo de Seguridad para supervisar el alto el fuego.

Además, prometió 50.000 euros para tareas de desminado y otros 100.000 euros para apoyar el proceso de celebración de elecciones, previstas para diciembre de este año.

Junto a ello, Sánchez otorga una gran relevancia al papel que pueden jugar las empresas españolas en la reconstrucción del país, no sólo de las que tradicionalmente han estado presentes, como Repsol, sino de otras en sectores con gran potencial.

Repsol ha alcanzado ya una cifra de extracción similar a antes de la guerra, con 300.000 barriles diarios, y en todo el país se extraen unos 1,4 millones de barriles por día.

Además de responsables de Repsol (en concreto su consejero delegado, Josu Jon Imaz), acompañaron a Sánchez en este viaje representantes de Indra, Navantia, Aertec, Triarena, Idom, Instituto IMO y HM Hospitales.

Con todos ellos se reunieron los dos jefes de gobierno para analizar las oportunidades de inversión.

Factor clave para ello será la apertura del consulado español en Trípoli (el segundo de un país europeo) ya que facilitará las relaciones comerciales.

“ES TIEMPO DE PAZ”

Con estas decisiones, ayudas y los ocho memorandos suscritos con motivo de la visita en materia de agricultura, aduanas, educación superior, consultas políticas, escuelas diplomáticas y cámaras de comercio, Sánchez, en una declaración institucional junto a su homólogo libio, consideró que hay un “punto de inflexión” en las relaciones bilaterales.

“Es tiempo de paz, es tiempo de que el pueblo de Libia tenga lo que ha venido ansiando en los últimos años, que es seguridad, bienestar y prosperidad”, aseguró antes de recalcar que en este momento “España quiere estar a su lado”.

Sánchez, que estuvo acompañado por la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, subrayó que la reapertura de la embajada supondrá que España sea junto con Italia el único país con capacidad de emitir visados Schengen a ciudadanos libios.

En sus referencias a la presencia de empresas españolas, explicó que las necesidades son muchas en Libia y, por tanto, “también se generan oportunidades en sectores críticos más allá de los hidrocarburos como es la salud, la construcción, las infraestructuras o energías renovables”.

Por su parte, el primer ministro libio agradeció la visita de Sánchez y la ayuda española, que consideró como un mensaje de confianza en la estabilidad de su país.

“El pueblo libio -afirmó- recordará bien quiénes han sido los países amigos que le han apoyado en esta etapa de sufrimiento y que se han unido a su camino de reconstrucción y desarrollo”.

De la misma forma, confió en que la relación con España sea un ejemplo de colaboración y de lo que se puede lograr “en beneficio mutuo”.

En ese contexto, el Gobierno español resalta la trascendencia que tiene ayudar a garantizar la seguridad en Libia como elemento fundamental para asegurarla también en el Sahel, una cuestión que consideran de carácter estratégico.

Una razón más para cooperar con un país que cuenta con una riqueza en su subsuelo como es el petróleo, de los de mayor calidad del mundo.

Fuentes españolas lo describen gráficamente: “es un país de siete millones de habitantes que están sentados sobre un tesoro”.

Editado por Virginia Hebrero