Francia y la UE preparan la salida de las tropas europeas de Mali

Salida de las tropas europeas de Mali está siendo planteada por Francia. Vista del ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian.

El ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, en Bruselas, Bélgica. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ /Archivo

París (EuroEFE).- Francia está preparando, junto con sus socios de la UE y África Occidental, la salida de las tropas galas y europeas que combaten el terrorismo islámico en Mali, que irá acompañada de una profunda transformación de esa misión en la región.

La creciente intransigencia de la junta militar que gobierna en Mali tras el golpe de mayo pasado ha abierto la puerta a los mercenarios rusos de la empresa Wagner, y en la última semana ha expulsado al contingente militar danés y al embajador francés.

«La situación no puede seguir así», afirmó claramente este miércoles el ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, quien en unas declaraciones televisivas admitió que la «ruptura» forzada por la junta militar de Bamako «nos lleva a interrogarnos sobre nuestra posición» en el país.

«Nuestros socios europeos están muy preocupados por las señales recientes de la junta», afirmó hoy una fuente diplomática francesa.

El objetivo en el que Francia trabaja con sus socios europeos y de África Occidental es mantener las operaciones antiterroristas en los demás países de la región, pero con una «transformación» que dé más protagonismo a las fuerzas locales, añadió la fuente.

Mali, un país muy inestable y uno de los frentes más importantes del terrorismo yihadista en el Sahel, alberga actualmente varias fuerzas internacionales.

Una de la ONU (Minusma) para la estabilización del país que cuenta con unos 18.000 efectivos; la europea EUTM Mali para la formación militar, con 1.200; y la francesa Barkhane (centrada en la lucha antiterrorista), que tiene 4.800.

Además, Barkhane tiene el apoyo de la Fuerza Takuba, un pequeño contingente compuesto por unos 900 miembros de fuerzas especiales de países europeos. Finalmente, está la Fuerza Conjunta Sahel, formada por países de la región, con unos 5.000 efectivos.

Se trata de un complejo mecanismo interconectado, con tareas repartidas entre las distintas operaciones.

La idea europea es mantener una misión antiterrorista en el conjunto de África Occidental pero fuera de Mali, con una fuerza «más discreta, más imbricada (con las tropas nacionales), respetando las sensibilidades locales» y con más ayuda para otros países fuera del Sahel, como Benin, Togo o Costa de Marfil.

LA CUMBRE UE-ÁFRICA, CLAVE

La cumbre UE-África de los próximos 17 y 18 de febrero podría ser un momento importante en el avance de las decisiones, ya que la gran mayoría de los actores interesados estarán reunidos en una misma sala.

La fuente francesa confió en que adopten decisiones en las próximas semanas, aunque advirtió de que «hace falta tiempo para una decisión colectiva».

En todo caso, Francia mantiene su compromiso de lucha contra Al Qaeda y el grupo Estado Islámico en la región, ya que su amenaza se mantiene, pero con un cambio total del dispositivo: «No se trata de desplazar Barkhane, sino de una transformación del dispositivo», siempre según la misma fuente.

La ruptura de Mali con sus socios tradicionales de África y Europa llegó tras el golpe de Estado militar de mayo pasado (el segundo en menos de un año).

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció en julio pasado una reducción de la operación Barkhane, comenzando por el repliegue de las tropas francesas del norte de Mali, algo que no gustó a la junta militar, que comenzó lo que en París se considera una deriva antifrancesa.

Por otra parte, los militares que controlan Mali indicaron que piensan quedarse en el poder varios años, lo que a su vez generó sanciones de los países de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), con el consiguiente enfado de Bamako.

LLEGADA DE MERCENARIOS RUSOS

Además, la junta militar maliense contrató a Wagner, una empresa rusa de mercenarios considerada como un apéndice del Kremlin, ya que su propiedad se atribuye a Yevgueni Prigozhin, un empresario próximo al presidente Vladímir Putin.

La llegada a Mali de los primeros mercenarios ocurrió hacia diciembre, cuando también se detectaron movimientos suyos en las zonas de producción de oro del país, según Francia.

Macron ha planteado la cuestión con Putin repetidamente en casi todas las conversaciones que han mantenido en los últimos meses, pero este último mantiene que el Grupo Wagner es una empresa privada independiente, a pesar de que la legislación rusa no reconoce las compañías militares privadas.

«La injerencia rusa supone un giro que complica considerablemente la situación», insistió la fuente diplomática, que también consideró que la agenda de Moscú en Mali «es incoherente a medio plazo», ya que «va a reforzar la amenaza de Al Qaeda, que también les amenaza a ellos».

La misión militar Barkhane que Francia mantiene desde agosto de 2014 en la región del Sahel ha costado a París varios miles de millones de euros y 53 soldados muertos, el último de ellos el 22 de enero durante un ataque con morteros contra una base en Mali.

Editado por Sandra Municio

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