Planas ve «buena cosecha» en 2021 con el plan nacional de la PAC y el fondo de recuperación

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, durante la entrevista concedida a Efe.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, durante la entrevista concedida a Efe. EFE/Kiko Huesca

Madrid (EuroEFE).- El año 2021 ha terminado dando una «buena cosecha» con la reforma de la ley de la cadena alimentaria, el plan nacional de la nueva Política Agraria Común (PAC) y los primeros proyectos financiados con el fondo de recuperación, asegura el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.

A pesar de las dificultades derivadas de la pandemia, que han puesto en jaque al sector agroalimentario, Planas defiende en una entrevista con Efe que, si en 2020 los ciudadanos descubrieron el carácter esencial del sector, este año se ha confirmado su importancia para la alimentación de los nacionales y las exportaciones.

Sostiene que la cosecha ha sido «buena» desde el punto de vista legislativo, después de que haya salido adelante en las Cortes la reforma de la ley de la cadena alimentaria. Planas también menciona como logro la conclusión del plan estratégico nacional de aplicación de la PAC en España, que se acaba de remitir a la Comisión Europea para ser revisado, tras el diálogo con las comunidades autónomas y el sector agrario.

«Hemos puesto en marcha los primeros proyectos en relación con el fondo de recuperación y se han asentado algunas políticas centrales, como el apoyo del seguro agrario o la renovación del parque de maquinaria», añade el ministro.

Según sus datos, la renta agraria se ha mantenido estable este año, influida por un crecimiento de la producción y de los insumos. mientras España ha continuado demostrando su fortaleza exportadora en alimentos y bebidas, con ventas por valor de 58.200 millones de euros en los doce meses anteriores hasta septiembre de 2021 (+8,9 % anual) y un superávit de más de 20.000 millones (+13,4 %).

FONDOS EUROPEOS

Sobre la PAC, Planas destaca que los 47.724 millones de euros que percibirán los agricultores y ganaderos españoles hasta 2027 servirán para «apoyar al sector primario en la transición ecológica».

 

 

Considera que la reforma de la PAC acordada en la Unión Europea (UE) se aplicará en España sobre la base de cuatro objetivos: una mejor distribución de las ayudas; un mayor apoyo a las prácticas respetuosas con el medio ambiente; el fomento de la incorporación al campo de jóvenes y mujeres, y del cumplimiento de las normas laborales; y la orientación hacia la innovación y la digitalización.

Un elemento complementario a la política agraria comunitaria son los fondos europeos de recuperación de la crisis, con 1.051 millones de euros destinados al sector agroalimentario, de los que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ya ha comprometido este año unos 406 millones, de acuerdo al ministro.

Estas inversiones van dirigidas a la modernización de regadíos e invernaderos, la agricultura inteligente, la eficiencia energética, la bioseguridad en las explotaciones y la transformación digital del sector pesquero.

Según avanza, en 2022 se comprometerán más de 500 millones de euros para completar la ejecución de esos fondos y tiene la intención de presentar en enero al Consejo de Ministros el esperado proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (PERTE) del sector agroalimentario.

A su juicio, se trata de «un esfuerzo de caminar hacia adelante en sostenibilidad y digitalización, fundamentales para proporcionar instrumentos que permitan esa nueva agricultura inteligente; acercar más la industria a los ciudadanos, los mercados y la distribución; y cerrar la brecha entre lo rural y lo urbano».

ALTERNATIVAS AL AUMENTO DE COSTES

Mientras la reforma de la ley de la cadena pretende dejar atrás la situación «estructural» de bajos precios en origen que había en 2020, este año los productores han tenido que afrontar un fuerte aumento de los costes de producción, sobre todo de la energía y de insumos como los fertilizantes y piensos.

«Esperamos que a corto y medio plazo disminuyan (esos costes), que tienen un impacto en el sector primario«, afirma Planas, quien apuesta por «acelerar el proceso de transformación hacia la sostenibilidad» utilizando, por ejemplo, energías renovables en las explotaciones.

Afirma que están haciendo «un seguimiento muy cercano» de la evolución en España y la UE, especialmente en los sectores más sensibles, y, en su búsqueda de soluciones, hace referencia a la revisión de la legislación de los contratos lácteos.

Este año, además, muchos agricultores han sufrido inclemencias meteorológicas como la tormenta Filomena de enero o las últimas inundaciones, sin olvidar la erupción volcánica de La Palma.

Actualmente, el pago de indemnizaciones ha alcanzado cifras de récord y, aunque los seguros agrarios «han funcionado muy bien» desde la entrada en vigor de la ley que los creó hace unos 40 años, están trabajando con Agroseguro para ver de «qué mecanismo se pueden dotar para darle estabilidad en el precio y asegurar el sistema ante el mayor estrés por la proliferación de esos fenómenos».

Planas, que viajará el próximo mes a La Palma junto al comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, quiere igualmente reforzar las indemnizaciones a los productores y la reconstrucción de sectores afectados como plátano, viñedo y aguacate.

COMERCIO EXTERIOR EN POSITIVO

Ante la buena marcha de las exportaciones, Planas se muestra decidido a continuar las campañas de «Alimentos de España» en el exterior y confía en poder retomar las misiones de apoyo al sector agroalimentario en el extranjero en 2022.

Resalta que las empresas españolas han seguido ampliando su presencia en países como Corea del Sur, Japón y Canadá, y mantenido sus exportaciones a un mercado tan importante como el Reino Unido, a pesar del Brexit.

Una buena noticia del año ha sido la desaparición de los aranceles acordada entre Estados Unidos y la Unión Europea, que ha permitido al aceite de oliva, vino, quesos, conservas y cítricos españoles recuperar la normalidad en el mercado estadounidense, remarca.

Y también valora que EE.UU. haya aceptado el dictamen de la Organización Mundial del Comercio, contrario a sus aranceles a la aceituna negra de mesa española, aunque habrá que «esperar un tiempo para ver su concreción práctica», con la esperanza de que se reduzcan o eliminen esas barreras en los próximos meses.

Editado por María Moya