España pide usar reserva de ayuda para el campo si no hay acuerdo con Londres y ve factible un acuerdo sobre la PAC en octubre

El ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, durante el Consejo de ministros de Agricultura de la UE celebrado este lunes en Bruselas. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ/POOL

Bruselas (EuroEFE).- El ministro español de Agricultura, Luis Planas, opina que los agricultores europeos deberían poder beneficiarse de la reserva de 5.000 millones de euros que la UE prevé crear para apoyar a los países y sectores más afectados por la salida del Reino Unido si no se logra un acuerdo con Londres. También ve “factible” lograr un acuerdo político sobre la nueva PAC en octubre.

“Si finalmente no hubiera acuerdo o hubiera afectación desde el punto de vista de los mercados agrarios la Política Agrícola Común (PAC) dispone de instrumentos y la Comisión Europea para compensar y ayudar a los agricultores”, dijo Planas en declaraciones a los medios, antes de un Consejo de ministros europeos de Agricultura.

En particular, el ministro se refirió al “fondo extraordinario” sobre el Brexit aprobado el pasado 21 de julio por los líderes europeos, que según Planas “debería ser utilizado si por desgracia no se llega un acuerdo (sobre la relación futura), en el que todos estamos trabajando”.

Añadió que aún “es difícil aventurar cuál será el resultado final” de las negociaciones, pero hizo hincapié en que la Comisión Europea “tiene que estar preparada para todas las situaciones” y defender los intereses de los agricultores y ganaderos europeos.

Recordó además que España tiene un “interés estratégico fundamental” en las relaciones comerciales con el Reino Unido, al exportar “aproximadamente 4.000 millones de euros” en productos agroalimentarios, 2.000 millones en frutas y hortalizas.

La cumbre europea de julio aprobó crear una reserva de 5.000 millones de euros para apoyar a los países y sectores de la economía más afectados por la salida del Reino Unido de la UE cuando concluya la transición, en la que se negocia la nueva relación con Bruselas tras el Brexit.

El Brexit es uno de los temas que se abordan en la reunión de ministros de hoy, que incluye un debate sobre las “cuestiones comerciales” y de la reforma de la PAC.

Acuerdo político sobre la PAC

Un acuerdo político sobre la nueva PAC en octubre es “factible”, según Planas, quien espera que “ojalá” sea definitivo en el primer trimestre de 2021, coincidiendo con la presidencia portuguesa de la Unión Europea (UE).

“Es efectivamente posible el acuerdo en octubre. Es lo que pretende la presidencia alemana y España la apoya, y en mi opinión personal es que es factible llegar a un acuerdo político en el Consejo” de Agricultura del 23 de octubre en Luxemburgo, manifestó Planas.

Se trata de una reunión “particularmente importante porque estamos en el tramo final del acuerdo político dentro del Consejo con respecto a la Política Agrícola Común 2021-2027, que entrará en vigor en el año 2023”, señaló el ministro, quien defenderá en este encuentro que se apliquen con “flexibilidad” los fondos de los ecoesquemas, unas nuevas ayudas complementarias que primarán las prácticas agroganaderas sostenibles en la nueva PAC.

Y es que sobre la llamada “arquitectura verde”, España defiende “que haya una cuantificación mínima de los llamados ecoesquemas en torno aproximadamente al 20 %, que haya una flexibilidad en cuanto a su aplicación y que podamos tener como referencia el conjunto del periodo, es decir 2021-27, y que sean obligatorios para los estados miembros y voluntarios para los agricultores y ganaderos”, precisó Planas.

Por otra parte, añadió Planas, España defiende que las tierras agrícolas dediquen “el 5 % a propósitos no agrícolas, es decir, medioambientales, como referencia para el conjunto de la Unión a fin de crear una aproximación común que signifique, por tanto, una igualdad de condiciones en la competencia entre todos los estados miembros”. Este, según dijo, “parece ser el punto de encuentro” entre los Veintisiete.

Igualmente, España defiende que “en relación con los topes máximos de recepción por agricultor o por ganadero esas cantidades sean destinadas al agricultor profesional”, y así, subrayó, lo va a defender el ministro español en el seno del Consejo de este lunes.

Un etiquetado que no perjudique a los productos mediterráneos

Por otro lado, España quiere que el etiquetado de los alimentos sea común a todos los países de la UE y que no confunda sobre el contenido nutricional de los productos mediterráneos, en particular del aceite de oliva.

“Es muy importante que las reglas sean comunes y que no confundan sobre el contenido nutricional. La cuestión del aceite de oliva, también de otros productos pero particularmente del aceite de oliva, es clave”, dijo el ministro.

La idea de un nuevo etiquetado frontal obligatorio en los productos agroalimentarios, que incluiría también un código de colores para informar de los valores nutricionales, figura en la estrategia “De la granja a la mesa”, presentada este año por la Comisión Europea para ayudar en la transición hacia una producción y un consumo más sostenibles en la UE.

La intención de Bruselas es presentar una propuesta a finales de 2020 para un etiquetado obligatorio armonizado que permita a los consumidores optar con más facilidad por alimentos saludables.

Planas subrayó que cualquier nueva regulación debe ser “europea”, común a los 27, ya que en caso contrario “es siempre objeto de polémica, se puede aplicar de unos frente a otros y eso no es bueno”.

Indicó que España comparte “con el resto de países mediterráneos, con Francia, con Italia con Portugal” la idea de que es necesario “que se vean bien reflejados” no solo el aceite de oliva, “sino los productos mediterráneos y la dieta mediterránea”.

Siete países de la UE -Italia, Grecia, Chipre, la República Checa, Hungría, Letonia y Rumanía- se oponen a la idea de que un etiquetado frontal obligatorio para los alimentos tradicionales como el aceite de oliva, y animan a otros a sumarse a ese rechazo.

Acción común para frenar la expansión de la peste porcina

Planas también abogó este lunes por la necesidad de reforzar la actuación común para evitar que la peste porcina africana se propague por más países de la UE.

“Tenemos en este momento doce Estados miembros, si mi memoria es correcta, con situación de PPA (peste porcina africana), por tanto es necesario reforzar la actuación común”, manifestó el ministro, y añadió que es “un tema de gran preocupación”.

Recordó, no obstante, que “España tiene un programa de defensa muy desarrollado desde el punto de vista de las explotaciones ganaderas, como de la vigilancia desde el punto de vista de transportes y de los elementos de bioseguridad”.

“Lo tenemos todo perfectamente armado, pero aunque (el brote de Brabnderburgo) sea muy lejos del territorio de España estamos preocupados”, reconoció Planas.

Editado por Miriam Burgués