España reduce el recorte a la merluza y a los días de pesca en Mediterráneo

Un hombre observa los precios del pescado en una pescadería en el mercado de Tomiño (Pontevedra). EFE/Chema Moya/Archivo

Bruselas (EuroEFE).- España consiguió este jueves limitar al 5 % el recorte a las posibilidades de pesca de la merluza en aguas ibéricas en 2021, así como dejar en el 7,5 % la reducción de días de actividad pesquera en el Mediterráneo, para los que Bruselas planteaba bajadas mucho más drásticas.

El asunto se trató en el Consejo de Pesca de diciembre, donde este año aparte del reglamento sobre los Totales Admisibles de Capturas y cuotas en el Atlántico y el Mar del Norte, se cerró un acuerdo sobre las aguas profundas (2021-2022) y el plan plurianual para los recursos demersales en el Mediterráneo occidental.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, opinó al término de la reunión en rueda de prensa que el resultado de las negociaciones es “satisfactorio” para España, al combinar la sostenibilidad pesquera y la rentabilidad socioeconómica de la flota.

ATLÁNTICO Y MAR DEL NORTE

España se centró sobre todo en reducir el recorte a la merluza que se captura en el Cantábrico y el Golfo de Cádiz, una actividad a la que se dedican total o parcialmente unos 1.200 barcos españoles.

El punto de partida era una bajada del 12,8 % que finalmente se redujo al 5 %.

Otra de las prioridades era el lenguado del caladero nacional, para el que se logró reducir el recorte del 41,5 % al 20 %, mientras que en el caso del jurel, la delegación española consiguió aumentar un 5 % el TAC, hasta las 31.834 toneladas.

Para los gallos y rapes del sur se aprobaron recortes (del 11 % y el 13 %, respectivamente) pero, según Planas, la cuantía será “suficiente para garantizar la actividad en 2021”.

En cuanto a la cigala del Golfo de Cádiz, el tijeretazo se quedó finalmente en el 15 %, frente al 20 % inicialmente propuesto por Bruselas, lo que permitirá la pesca de 94 toneladas.

En el caso de la cigala del Cantábrico, sin embargo, seguirá cerrada la pesquería, pero Planas explicó que Bruselas y España se han comprometido a seguir trabajando para solicitar una revisión de la recomendación científica para esa zona, a la luz de los buenos resultados de la campaña.

MEDITERRÁNEO

Con respecto al plan del Mediterráneo Occidental, se planteaba una reducción del esfuerzo pesquero del 15%, que hubiera obligado a la flota española a amarrar durante semanas y finalmente se limitó al 7,5 %.

De esa manera, la flota nacional podrá trabajar 9.176 días durante todo 2021 y cada buque podrá salir a faenar 17 días más que si no se hubiera logrado limitar el recorte, dijo el ministro.

España, Francia e Italia pelearon juntas para moderar esa reducción, recordando que ya hubo una disminución de los días de pesca del 10 % en 2020 y dejando claro su compromiso de conseguir un nivel sostenible en 2025.

Los tres países recordaron, además, que este año el sector ha afrontado grandes dificultades por la pandemia de coronvirus y el cierre de bares y restaurantes.

AGUAS PROFUNDAS

Finalmente no hubo cambios en la propuesta de TAC para 2021-2022, que supone un recorte del 20,5 % en la cuota del besugo para el bienio 2021-2022 en el caladero en el que faenan los barcos del Estrecho de Gibraltar.

BREXIT

Como consecuencia del Brexit, en la negociación de este Consejo se dejaron aparte 119 especies pesqueras de gestión compartida con el Reino Unido, a la espera de que concluyan las negociaciones y el eventual acuerdo en materia de pesca.

Sin embargo, se decidieron las condiciones para permitir que los buques europeos sigan faenando a partir del 1 de enero.

La solución encontrada es permitir que esos barcos puedan disponer en el primer trimestre de 2021 de un mínimo del 25 % de los TAC establecidos para el año 2020 de las poblaciones compartidas.

En algunas de las especies, como la caballa, la bacaladilla y el jurel, se aumentará hasta al 65 % del TAC durante esos tres meses, como pedía España.

También se ha incluido el mecanismo de intercambio de cuotas para atender la obligación de desembarque en las pesquerías en las que España tiene cuota cero.

Editado por Miriam Burgués