Eurodiputados españoles piden a EEUU que elimine el arancel a la aceituna negra

Un plato con aceituna negra española en Sevilla. EFE/Raúl Caro/Archivo

Madrid (EuroEFE).- Los eurodiputados españoles Clara Aguilera (PSOE) y Juan Ignacio Zoído (PP) han reclamado que Estados Unidos elimine el arancel que impuso a la aceituna negra española en 2018 y que todavía sigue vigente.

En un foro organizado este viernes por la organización agraria Asaja, Aguilera ha pedido que no se olvide esta tasa adicional -de un 35 %- aprobada por el país norteamericano cuando ambos bloques negocian precisamente la supresión de otros aranceles en el marco del conflicto que mantienen por las ayudas públicas a Airbus y Boeing.

“El arancel a la aceituna negra de mesa tuvo una especial repercusión para empresas y cooperativas de Sevilla, que venían exportando desde hacía más de 40 años a EE.UU. Tan consolidadas estaban en ese mercado que la Administración americana quiso quitarlas de en medio “, ha lamentado.

La eurodiputada socialista ha incidido que se trata de un asunto “que todavía no se ha resuelto” y se ha mostrado confiada en que la nueva Administración liderada por Joe Biden muestre voluntad de negociar y se encuentre una solución.

 

Por el momento, Bruselas y Washington ya han acordado suspender temporalmente la aplicación los gravámenes mutuos por la disputa Airbus-Boeing.

Zoído, por su parte, ha calificado ese impuesto adicional a la aceituna negra de mesa española de “injusto y abusivo” y lo ha enmarcado dentro de la política proteccionista iniciada por el expresidente de EE.UU. Donald Trump.

“Trump dijo que las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”, ha recordado el europarlamentario popular, quien ha resaltado que este tipo de conflictos “no son positivos para nadie” y ha perjudicado a productores “de ambos lados del Atlántico” y a los propios consumidores.

 

El presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, ha lamentado que el sector agrícola sea siempre “moneda de cambio” en disputas que no le atañe, y ha pedido a la UE que frene la competencia “desleal” de países terceros.

“Bruselas debe exigir al resto las mismas condiciones que a los agricultores europeos, porque lo que aquí no se puede producir sí se puede consumir importándolo desde un país extracomunitario. Además, también afrontamos mayores costes de producción por estar la UE siempre a la cabeza en temas medioambientales”, ha remarcado.

Editado por Miriam Burgués