Madrid (EuroEFE).- Los planes desvelados por los gobiernos autonómicos para el inicio del curso escolar apuestan por la presencialidad y las clases “burbujas”, aunque con criterios dispares ante algunas de las principales medidas preventivas ante el coronavirus, como las mascarillas o los ratios de alumnos por aula.

A la espera de la reunión que mantendrán mañana los responsables de Educación y Sanidad de las comunidades con los ministros Isabel Celaá y Salvador Illa, la mayoría de los Gobiernos han presentado protocolos propios para los distintos escenarios que se abren a partir de septiembre.

Mascarillas desde los 3 o desde los 12 años

El plan presentado este martes por la Comunidad de Madrid establece que la mascarilla será obligatoria en los centros escolares a partir de los 6 años, opción por la que han optado la mayoría de los Gobiernos autonómicos. Si la situación epidemiológica mejora, será obligatoria a partir de los 11 años.

Cataluña, sin embargo, ha avanzado hoy que en los centros escolares de la comunidad la mascarilla será obligatoria para los alumnos de secundaria y cursos superiores y que los de primaria la llevarán en función del riesgo de contagio.

Mientras, la Consejería de Educación de Cantabria ha decidido imponerla a todos los alumnos a partir de los 6 años, pero ha añadido una recomendación para que también la lleven los niños de entre 3 y 6.

En una entrevista con Efe, el consejero valenciano de Educación, Vicent Marzà, precisó que para los niños hasta cuarto de primaria en la comunidad la mascarilla “no es necesaria”, como tampoco para los mayores “siempre que estén en su pupitre y a metro y medio de distancia”. Cuando se desplacen dentro del colegio sí que será exigida.

Alumnos por aula

Aunque antes del verano llegaron a barajarse ratios de entre 15 y 20 alumnos por aula como medida de prevención frente al coronavirus, finalmente se apostó por dar flexibilidad a las comunidades para formar las clases “burbuja”.

La propuesta de Cataluña es formar “grupos estables” con clases de 20 alumnos en primaria, que podrán ampliarse a 25 en caso necesario, y de 30 en secundaria, los ratios vigentes el curso pasado.

Madrid ha decidido rebajar algo esas cifras y ha propuesto que en el segundo ciclo de educación infantil y en primaria se pase de 25 a 20 alumnos y que en primero y segundo de ESO se baje de 30 a 23.

Asturias y la Comunidad Valenciana, por su parte, han bajado el ratio a 20 alumnos hasta cuarto de Primaria, mientras que otras comunidades, como Galicia o Cantabria, no han fijado máximos.

De acuerdo con las cifras de la consejería cántabra, en esa comunidad se está en una media de 17,89 escolares en infantil y primaria y de 21,7 en secundaria y bachillero.

Más profesores

Reducir los ratios de niños por clase exigirá contar con más profesores en cada centro y la mayoría de las comunidades han anunciado ampliaciones de plantillas para el nuevo curso, aunque los sindicatos las ven insuficientes y advierten de que llegan tarde.

La Comunidad de Madrid anunció este martes la contratación para este curso de 10.610 docentes más (7.948 en centros públicos y 2.662 en la educación concertada).

Andalucía, por su parte, plantea 8.000 profesionales adicionales para el curso escolar, de ellos 6.000 docentes, y la Comunidad Valenciana, ha informado que contará con 4.374 profesores más.

En Cantabria, donde se ha acordado un refuerzo de 215 docentes, se va a impulsar un sistema ágil de sustituciones para que en infantil y primaria, donde los alumnos tienen un tutor, el reemplazo llegue al día siguiente a la baja de un maestro.

La Generalitat de Cataluña no dio cifras ayer martes al aprobar su plan para iniciar el curso escolar 2020-2021, pero a finales de junio el departamento de Educación avanzó que contrataría a un mínimo de 5.000 profesores.

Sistema presencial y mixto

Varias comunidades han asumido ya que no será posible garantizar las clases totalmente presenciales en todos los niveles educativos y han optado por plantear sistemas mixtos para los alumnos más mayores.

En Madrid la vuelta al colegio será presencial por completo en Educación Especial y hasta segundo de la ESO. En tercero y cuarto de la ESO, bachillerato, formación profesional y educación de adultos, los centros garantizarán la presencialidad entre un tercio y la mitad del horario semanal a todos los alumnos, con días alternos o franjas horarias.

La prioridad en Cataluña también es mantener las clases presenciales en infantil y primaria, según han avanzado los responsables de la Generalitat, que han señalado que a partir de tercero de la ESO se podría implementar la “presencialidad mixta”.

También La Rioja ha previsto que si la situación epidemiológica lo requiere, se alternen las clases presenciales en el segundo ciclo de secundaria y en bachillerato, mientras que la Comunidad Valenciana prevé clases presenciales en días alternos ya a partir de segundo de secundaria si no se puede garantizar en el aula la distancia de 1.5 metros entre los alumnos.

El País Vasco opta por el momento por clases presenciales en todos los niveles, como Navarra, aunque el Gobierno foral ha precisado que serán solo con horario de mañana. También Aragón ha decidido horario continuo de mañana para infantil y primaria.