Bruselas propone que las grandes empresas publiquen su tasa impositiva efectiva

Bruselas tensa la cuerda con empresas tecnológicas. EFE/archivo [EFE/ Marc Arcas]

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) anunció este martes que propondrá que las grandes multinacionales activas en el mercado único comunitario estén obligadas a publicar la tasa efectiva de impuestos que pagan cada año para mejorar la transparencia fiscal.

La iniciativa se incluye en una comunicación sobre la adaptación de la fiscalidad empresarial al contexto del siglo XXI, caracterizado, en particular, por la proliferación de compañías digitales.

La publicación tiene lugar cuando la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) sigue debatiendo un nuevo sistema fiscal global adaptado al mundo digital y las grandes multinacionales.

El objetivo es lograr un acuerdo en ese organismo en julio, después de que la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca haya dado un nuevo impulso a unas negociaciones estancadas durante la presidencia de Donald Trump.

Las discusiones en la OCDE tienen dos pilares. El primero se centra en el modo de asignar un porcentaje de los beneficios de las empresas, en particular de las digitales, a ciertas jurisdicciones para que paguen impuestos donde operan aunque no tengan presencia física.

El segundo pilar busca establecer a nivel global un mínimo de tributación efectiva para las multinacionales con el fin de evitar que trasladen sus beneficios a paraísos fiscales o jurisdicciones con legislaciones más laxas.

Ante ese escenario, Bruselas presentó hoy la comunicación en la que plantea que «ciertas grandes empresas» que operan en la Unión Europea publiquen su tasa efectiva de impuestos.

La propuesta legislativa se presentará en 2022 y se basará en la metodología sobre el segundo pilar que se debate en la OCDE.

De acuerdo con la Comisión, la iniciativa «permitirá el escrutinio público cuando se utilicen estrategias de planificación fiscal agresivas y proporcionará a los responsables políticos una mejor visión general de la contribución fiscal de las grandes empresas que operan en la UE».

Asimismo, Bruselas busca hacer frente al uso «abusivo» de las empresas fantasma, aquellas que no realizan operaciones comerciales, pero sirven para canalizar transacciones de otras compañías del mismo grupo y reducir la presión fiscal. A menudo, son simples buzones ubicados en países con unas tasas reducidas del impuesto de sociedades.

La CE propondrá en el cuarto trimestre de este año nuevos requisitos de seguimiento y presentación de informes para esas firmas, «de modo que las autoridades fiscales tengan una mejor supervisión y puedan responder mejor a la planificación fiscal agresiva a través de estas entidades». La iniciativa incluirá sanciones cuando se produzcan incumplimientos.

Por otro lado, la comunicación incluye una recomendación adoptada hoy sobre el tratamiento fiscal de las pérdidas para dar un mejor apoyo a las pymes en la recuperación tras la pandemia.

Así, la recomendación insta a los Estados miembros a permitir el traspaso de pérdidas para las pequeñas y medianas empresas (pymes) al menos hasta el año fiscal anterior, pues el arrastre de pérdidas «tiene la ventaja de beneficiar a las empresas que eran rentables en los años anteriores a la pandemia».

Así, las firmas que obtuvieran ganancias y pagaron impuestos en los años anteriores a 2020 podrían compensar sus pérdidas de 2020 y 2021 con estos impuestos.

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La Comisión detalló que eso asegura que la medida esté dirigida a aquellas empresas que sufren como resultado directo de la pandemia y que no se gaste dinero público tratando de ayudar a compañías privadas que están fracasando por razones ajenas a la crisis.

Los Estados miembros deben limitar el importe de las pérdidas transferidas a 3 millones de euros por ejercicio fiscal deficitario.

Editado por Virginia Hebrero