B. Khader: La islamofobia alimenta el sentimiento antioccidental en los países árabes

B.Khader: La islamofobia alimenta sentimiento antioccidental en países árabes

Foto facilitada por Casa Mediterráneo del profesor emérito de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y especialista del mundo árabe, Bichara Khader.

Alicante (EuroEFE).- El profesor emérito de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y especialista del mundo árabe contemporáneo y de las cuestiones euro-árabes, Bichara Khader, sostiene que «la normalización de la islamofobia en Europa es un hecho muy peligroso porque alimenta como revancha un sentimiento antioccidental en mucho países árabes mediterráneos».

Khader, nacido en territorio palestino y nacionalizado belga, ha hecho estas declaraciones a Efe en Alicante, donde participa en una conferencia en Casa Mediterráneo en la que se hace balance de una década del Programa Sur, una iniciativa conjunta de la Unión Europea (UE) y el Consejo de Europa para promover la democracia, el Estado de Derecho y los Derechos Humanos en el sur del Mediterráneo.

Organizada con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, la conferencia reúne a responsables diplomáticos, profesionales, representantes de la sociedad civil y jóvenes líderes de la región del sur del Mare Nostrum.

Khader, fundador también del Centro de Estudios y de Investigaciones sobre el mundo árabe de la Universidad Católica de Lovaina, ha afirmado, en una entrevista a Efe, que se «ha normalizado la islamofobia» y ha incidido en que «mientras se ha criminalizado el antisemitismo, la islamofobia es una opinión».

Esta islamofobia «ha sido alimentada por movimientos extremistas a partir de la creación del Frente Nacional de Francia a finales de los años 70 y surge en los momentos de crisis social, política y económica en Europa», ha dicho.

«Cuanto más se propagaba esta crisis, más contundente se hace la fabricación del enemigo musulmán», lo que es «una lacra» y «una situación dramática», ha subrayado.

Ha asegurado que reside en Europa desde hace 60 años y que «jamás» ha vivido un periodo «tan difícil» en el que «el populismo se está reforzando también en países donde la extrema derecha era (antes) ausente. Lo vemos con el auge de Vox en España, por ejemplo», ha apuntado.

«La normalización de la islamofobia en Europa es un hecho muy peligroso porque alimenta como revancha un sentimiento antioccidental en mucho países árabes mediterráneos», ha advertido Khader, que ha sido miembro del Grupo de Altos Expertos sobre Política Exterior y Seguridad Común de la Comisión europea y del Grupo de Sabios para el Diálogo de las culturas en el Mediterráneo de la Presidencia europea.

Ha manifestado que en círculos intelectuales se «reprocha» a Europa su «incoherencia» porque, ha puesto como ejemplo, sanciona a Rusia por haber invadido Ucrania pero al mismo tiempo «no» toma «ninguna presión» para «forzar» a Israel, que «ocupa territorios palestinos desde 1967» y «vulnera» allí «los derechos humanos», a «respetar el Derecho Internacional».

En su opinión, «este doble rasero de la UE revela una incoherencia» que explica el «fracaso» y «la desconfianza hacia «sus políticas mediterráneas», merma su «imagen» como «promotora de paz y de democracia» y «su papel geopolítico», y crea «distancias con su vecindad árabe-musulmana».

Ello, unido a la «intolerancia» por parte de los grupos extremistas hacia el islam y los inmigrantes, «empuja a muchos estados árabes a trabajar con Rusia y China, que son países autoritarios», ha resaltado Khader, quien ha vaticinado que China se convertirá en «el primer socio comercial de todos los países árabes en 2028».

Por otra parte, este experto ha señalado que «el deterioro de la situación económica, social y política en el continente africano, pero también en los países del Magreb, incrementará seguramente la inmigración ilegal» hacia Europa, «pese a todos los controles fronterizos y cordones sanitarios. Esa situación la vemos todos los días con pateras atravesando el Mediterráneo, muchas veces con víctimas mortales», ha indicado.

Ha aludido al «crecimiento demográfico en los países del Magreb» y a «los varios conflictos que atenazan a esta zona, como las crisis internas en Libia, el desmoronamiento del sistema político y de protección social en Túnez, la guerra sangrienta en Yemen, la devastación de Siria y el enquistado conflicto árabe-israelí», y ha estimado que «toda esta conflictividad se traducirá en un aumento de los flujos de inmigrantes y de refugiados, como los hemos visto en 2015 con la llegada de refugiados sirios».

Otros factores que también podrían provocar esa afluencia inmigratoria serían «el hecho de que las promesas de la Primavera árabe han sido destrozadas, desmoronadas, confiscadas, pervertidas e, incluso, aplastadas en sangre, como el caso de Siria», la «falta de oportunidades de empleo de los jóvenes» y «ahora los problemas de suministro de alimentos por la invasión rusa de Ucrania».

Sobre este último aspecto, ha concretado que la zona del Magreb importa casi la mitad de sus alimentos -«una caloría de cada dos», ha reseñado- y ha alertado de que «el caso de Egipto es más grave»: el 85 % de la mitad del trigo que importa procede de Rusia y Ucrania, y en estos momentos tiene reservas para «unos meses».

De otro lado, Khader ha abogado por impulsar -«multiplicar», ha dicho- en los colegios e universidades de Europa cursos y congresos sobre el mundo árabe y acerca de la historia comparada de las religiones, lo que permitirá enseñar a las nuevas generaciones «cómo los árabes han contribuido también a la civilización occidental», generar «una atmósfera de cohabitación fructífera», bajo «el respeto mutuo», y combatir «la política de odio y la tolerancia que están surgiendo en muchos lugares».

Editado por Sandra Municio