Tijanóvskaya, el azote de Lukashenko

Svetlana Tikhanovskaya muestra una fotografía de su marido, encarcelado y condenado a 18 años de prisión, en Berlín el 14 de diciembre.

Svetlana Tikhanovskaya muestra una fotografía de su marido, encarcelado y condenado a 18 años de prisión, en Berlín el 14 de diciembre. EFE/EPA/CLEMENS BILAN

Moscú (EuroEFE).- Svetlana Tijanóvskaya, antigua traductora de inglés, ex ama de casa y esposa del bloguero más popular de Bielorrusia, se reconvirtió en 2020 en política con su candidatura presidencial y en el azote del presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko con su «incansable labor por la democracia y la libertad».

Precisamente por ese motivo la líder de la oposición bielorrusa en el exilio, de 39 años, fue galardonada hoy con el prestigioso Premio Carlomagno que concede desde 1950 la ciudad alemana de Aquisgrán y que comparte con sus compañeras María Kolésnikova, actualmente en prisión en Bielorrusia, y Veronika Tsepkalo.

TRES MUJERES CONTRA LUKASHENKO

Las tres mujeres se unieron para defender la candidatura de Tijanóvskaya en las elecciones de agosto de 2020 y el trío se hizo famoso con su lema de campaña: un puño cerrado, una «v» de victoria y un corazón.

En septiembre de este año, Kolésnikova, quien rompió su pasaporte para impedir ser expulsada de Bielorrusia, fue condenada a 11 años de prisión por «atentar contra la seguridad nacional».

Tijanóvskaya nunca se interesó por la política hasta que su marido, Serguéi Tijanovski, decidió postular su candidatura en las elecciones presidendenciales de agosto del año pasado. La Comisión Electoral Central (CEC) rechazó su postulación y poco después Serguéi fue enviado a prisión preventiva acusado de incitar a desórdenes.

Tijanovski fue condenado el martes a 18 años de prisión por preparar y organizar disturbios masivos antes del inicio de la campaña de las fraudulentas elecciones Sin pensarlo mucho, Tijanóvskaya decidió presentar su propia candidatura y consiguió las firmas necesarias para su inscripción por la CEC.

AMENAZAS DESDE QUE PRESENTÓ SU CANDIDATURA

Después de presentar la documentación a la autoridad electoral, recibió una amenaza anónima en la que le advertían de que, si seguía en campaña, podía perder la patria potestad sobre sus dos hijos. Nada más volver a casa, emitió un vídeo en el que anunció su renuncia, pero sus colaboradores le convencieron y ella decidió finalmente no dejar tirados a sus partidarios.

Para incredulidad de Lukashenko, al poco andar la campaña de Tijanóvskaya cobró una fuerza inusitada y consiguió movilizar a cientos de miles de personas, algo absolutamente inusitado en los 25 años de su régimen.

«No soy una política. Yo estoy con el pueblo. Los bielorrusos están hartos de vivir en el miedo y la humillación. Quieren sentirse ciudadanos de su propio país», solía repetir en sus discursos electorales.

LA CAMPAÑA ARROLLADORA SE ESTRELLA CONTRA LOS RESULTADOS OFICIALES

El avance de Tijanóvskaya era arrollador, pero los resultados oficiales de la elecciones del 9 de agosto de 2020 dieron a Lukashenko su sexto mandato consecutivo con más del 80 % de los votos, frente al 10 % que habría logrado ella, según la CEC.

Al grito de «¡fraude!» decenas de miles de opositores se echaron a calles, que fueron reprimidos violentamente por la policía con un balance de al menos un muerto y más de un centenar de heridos.

«No reconocemos los resultados. Hemos visto las actas de votación», dijo Tijanovskaya, quien dos días después de los comicios fue obligada a abandonar el país y se refugió en Lituania.

La abanderada de la oposición, que según sus compañeros salió de Bielorrusia bajo amenazas de los cuerpos de seguridad de Lukasahenko contra ella y su familia, se declaró ganadora de la elecciones presidenciales.

PROTESTAS Y REPRESIONES SACUDEN BIELORRUSIA

Durante varias semanas se sucedieron masivas manifestaciones y marchas de protesta pacíficas que fueron disueltas con violencia por las fuerzas policiales, que detuvieron a miles de personas, muchas de la cuales denunciaron que fueron torturadas en los centros detención.

Svetlana Tijanovskaya muestra una foto de su marido, Sergei Tijanovsky, en el senado de la República Checa.

Svetlana Tijanovskaya muestra una foto de su marido, Sergei Tijanovsky, en el Senado de la República Checa. EFE/EPA/ROMAN VONDROUS / POOL

Desde que se ha exiliado en Lituania, Tijanóvskaya ha desplegado un intensa actividad internacional para denunciar las violaciones de los derechos humanos en su país.

«No creo que Lukashenko esté dispuesto a abandonar fácilmente el poder. Nadie dijo que esta lucha sería fácil. Será duro. Pero debemos hacerle entender que es imposible dirigir un país en el que la gente quiere cambios«, afirmó en agosto pasado en una entrevista a Efe con motivo del aniversario de las mayores protestas en la historia de Bielorrusia.

2022, UN AÑO PARA REAGRUPAR FUERZAS

Este viernes Tijanóvskaya dijo en un debate en línea sobre los planes de la oposición bielorrusa para el próximo año que en 2022 las fuerzas democráticas del país tendrán «más suerte» en la lucha contra el régimen de Lukashenko, que ha abierto 4.500 casos penales por motivos políticos, según indicó.

«El 2022 será un año en el que tendremos que reagrupar nuestras fuerzas y construir una estabilidad», afirmó.

Editado por María Moya