Bruselas comparte la preocupación y vigila la sequía en España y Portugal

Bruselas comparte la preocupación y vigila la sequía en España y Portugal

Vista del pantano de Sau, en la provincia de Barcelona, el pasado 9 de febrero. EFE/Alberto Estévez/Archivo

Estrasburgo (Francia) (EFE).- La comisaria europea de Igualdad, Helena Dalli, compartió este jueves su preocupación por la situación de sequía en la Península Ibérica y señaló que Bruselas está vigilando el desarrollo de la situación a través de su sistema de satélites, al tiempo que advirtió que el cambio climático empeorará estas crisis en el futuro.

En un debate en el pleno del Parlamento Europeo, la comisaria aplaudió también la cooperación lusoespañola en la gestión de esta situación y del estado de ríos como el Miño, el Tajo, el Duero o el Guadiana, y dijo que este contacto entre España y Portugal «facilita respuestas conjuntas y debería servirnos para gestionar mejor los recursos hídricos».

La comisaria, que principalmente se centró en la agudeza de la crisis en Portugal, recordó la serie de instrumentos comunitarios a los que tanto este país como España pueden acceder para apoyar a los agricultores afectados por la sequía: Bruselas, dijo, ya está en contacto con las autoridades nacionales para ver cómo se puede aplicar la nueva Política Agrícola Común en este caso con una mayor flexibilidad.

Dalli señaló que, por ejemplo, en el caso de los productores de tomate que ya están recibiendo ayudas a causa de problemas estructurales y este año podrían no llegar al nivel mínimo de producción para recibir apoyo financiero debido a la sequía, las autoridades nacionales pueden decidir seguir apoyándoles financieramente por fuerza mayor.

«A través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional y otros instrumentos de la PAC, Portugal y España podrán ayudar a los agricultores afectados por condiciones climáticas«, añadió.

Otra opción, dijo la comisaria maltesa, sería que los gobiernos soliciten ayudas del fondo europeo de solidaridad o que se conceda apoyo a los agricultores a través de los presupuestos nacionales, respetando las normas europeas de ayudas de Estado, para compensar las pérdidas causadas por las circunstancias climáticas.

«El cambio climático agravará aún más la escasez de agua y el riesgo de sequías afectando a su frecuencia y magnitud, no solo en la Península Ibérica sino en los otros países del sur y en otras partes de la UE», señaló Dalli, que pidió mirar a soluciones «a corto y largo plazo».

Las sequías causan ahora pérdidas anuales de 9.000 millones de euros anuales, mientras que un calentamiento de tres grados duplicaría el número de fenómenos y haría que las pérdidas asciendan a 40.000 millones de euros anuales.

«No podemos seguir produciendo de la misma manera», advirtió la comisaria.

Los ministros de Agricultura de España y Portugal ya han planteado a la Comisión Europea (CE) la posibilidad de movilizar fondos comunitarios para apoyar al sector por la grave situación causada por la sequía y quieren incluir este tema en la agenda de la próxima reunión de ministros de Agricultura y Pesca, que se celebrará en Bruselas el día 21.

Editado por María Moya