La mayoría de las regiones españolas, por encima de la media de la UE en desarrollo social

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Cientos de personas participan en una manifestación en la Gran Vía de Bilbao, el 31 de octubre de 20230, para reivindicar una mejora de las pensiones y unos cuidados "dignos" para las personas mayores en residencias o en situación de dependencia en sus domicilios. [EFE/ Javier Zorrilla]

Bruselas (EuroEFE).- La mayoría de las regiones españolas se encuentra por encima de la media de la Unión Europea (UE) en cuanto al progreso social, según indica el “Índice de Progreso Social 2020” publicado esta semana por la Comisión Europea (CE), que refleja la dimensión regional del desarrollo en esta materia en Europa.

Según este nuevo índice, España tiene una media de 67 puntos sobre 100, un poco por encima de la media de la UE, según los datos publicados hoy por el Ejecutivo comunitario.

A la cabeza de la UE se encuentran las regiones de Suecia o Finlandia, mientras que las cifras más bajas en cuanto a desarrollo social en el territorio de los Veintisiete se registraron en regiones de Rumanía y Bulgaria y, en general, en el Este de Europa.

En este sentido, más de la mitad de las regiones españolas se encuentran por encima de la media de la UE en el Índice, que está en los 66,7 puntos, mientras que las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía, Murcia, las Islas Baleares y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla registraron una cifra inferior.

DIFERENCIAS SUSTANCIALES ENTRE REGIONES

Según los datos que arroja este índice, en España hay diferencias muy sustanciales entre sus diferentes regiones en áreas como el conocimiento básico, que registra una puntuación alta en comunidades autónomas como el País Vasco (79,5 puntos sobre 100), Navarra (73,5) o Madrid (72,7), mientras que a la cola se encuentran Melilla (40,9), las Islas Baleares (41,2) y Ceuta (46,3).

Ocurre algo similar con la educación avanzada, que registra 75,4 puntos en Madrid, mientras que en las Islas Baleares o Castilla-La Mancha roza los 50 puntos en esta materia.

Otro de los elementos en los que hay diferencias regionales es en la calidad ambiental, que registra una puntuación muy baja en Madrid (25,9 sobre 100) o Andalucía (31,1), a diferencia de las comunidades autónomas de Cantabria (59,8), Navarra (57,4) o Galicia (56,6).

Cabe destacar que la media europea en cuanto a la calidad ambiental se sitúa en 40,4 puntos sobre 100.

MÁS ALLÁ DEL PIB COMO INDICADOR

Según apuntó la Comisión en un comunicado, este informe tiene como objetivo ayudar a los responsables políticos y partes interesadas a desarrollar mejores políticas y prioridades de inversión, “con objetivos claros y mensurables”, para abordar problemas sociales en todo el territorio de los Veintisiete

En términos generales, y más allá del PIB como indicador para reflejar un mejor desarrollo social, este índice revela que las disparidades sociales encuentran grandes diferencias entre las regiones de la UE: mientras que los países nórdicos se desarrollan bien, los países del sureste se quedan atrás.

Por ejemplo, en la mayoría de las regiones de la UE se registraron buenas cifras en necesidades humanas básicas, como la nutrición y la atención médica básica, el agua y el saneamiento o el refugio y seguridad personal.

Sin embargo, los resultados varían cuando se trata de indicadores más intermedios de desarrollo social, como el acceso a los conocimientos básicos, el acceso a la información y la comunicación, la salud y el bienestar y la calidad ambiental.

Las mayores diferencias en la UE están relacionadas con los indicadores de oportunidades, es decir, derechos personales, libertad y elección personal, tolerancia e inclusión, acceso a educación avanzada y aprendizaje permanente.

No obstante, este Índice “es una herramienta útil para afinar las intervenciones de los programas de desarrollo regional y para dirigir los fondos de la UE hacia aquellas áreas capaces de mejorar significativamente los niveles de vida”, manifestó en un comunicado la comisaria europea de Cohesión y Reformas, Elisa Ferreira.