Blair y Major aseguran que el proyecto de ley de Johnson sobre el brexit es “vergonzoso”

Blair y Major

Los exprimeros ministros británicos John Major (izq) y Tony Blair (d.) en el funeral de la exprimera ministra conservadora británica Margaret Thatcher, el 17 de abril de 2013 en Londres. [EFE-EPA]

Londres (EuroEFE).- Los exprimeros ministros británicos Tony Blair y John Major han pedido a los diputados que rechacen lo que califican de “vergonzoso” proyecto de ley que busca modificar el acuerdo del Brexit, y consideran que la actitud de Boris Johnson es “irresponsable”, “equivocada” y “peligrosa”.

El Gobierno de Boris Johnson ha presentado en el Parlamento el llamado proyecto de ley del Mercado Interno, cuya intención es, si es aprobado, poder modificar algunos de los compromisos adquiridos en el acuerdo de retirada alcanzado con la Unión Europea (UE) en 2019 y que dio paso al Brexit el pasado 31 de enero.

Ese proyecto, que será debatido este lunes en la Cámara de los Comunes (baja), ha inquietado a políticos británicos y a la UE, sobre todo porque busca modificar el mecanismo diseñado para evitar levantar una frontera física entre las dos Irlandas, con el objetivo de preservar la paz en Irlanda del Norte, en caso de que ambas partes no lleguen a un acuerdo comercial a finales de este año.

Desde las páginas del dominical “Sunday Times”, Blair (laborista) y Major (conservador) criticaron con dureza la actitud del Gobierno “tory” de Johnson, al considerar que el texto legislativo “plantea cuestiones que van más allá del impacto en Irlanda, el proceso de paz y las negociaciones para un acuerdo comercial (con la UE)”, puesto que “plantea la misma integridad” del Reino Unido.

En opinión de Blair y Major, que trabajaron para alcanzar el acuerdo de paz del Viernes Santo (1998) en Irlanda del Norte, la actitud del Gobierno “avergüenza” al Reino Unido.

Agregan que los planes del Ejecutivo puede poner en peligro el acuerdo del Viernes Santo, perjudicar la credibilidad del Reino Unido en futuros acuerdos comerciales y puede llevar a medidas de represalia perjudiciales por parte de la UE.

En concreto, el texto otorga al Gobierno poder para “modificar o dejar de aplicar” algunas reglas relativas a la circulación de bienes contenidas en el protocolo relativo a Irlanda del Norte.

Ese protocolo para Irlanda del Norte se aplicaría solo si no hay un acuerdo al final del actual periodo de transición.

Así, contempla que la provincia británica quede dentro del mercado único europeo para bienes junto con la República de Irlanda (en la UE), lo que implica crear un sistema de controles con el resto del Reino Unido: uno de los aspectos clave que el Gobierno de Johnson quiere alterar.