El comercio posBrexit entre Reino Unido y la UE se verá muy alterado incluso si hay acuerdo

Una mujer de compras en Londres (Reino Unido). EFE/EPA/NEIL HALL/Archivo

Londres (EuroEFE).- El comercio entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE) sufrirá “alteraciones significativas” cuando concluya el periodo de transición del Brexit a finales de año, con independencia de si para entonces hay o no un acuerdo, alertó este viernes la Oficina Nacional de Inspección (NAO).

El organismo regulador del gasto del Gobierno británico dijo este viernes en un informe con sus predicciones que los preparativos para el nuevo control de fronteras -que ya había calificado de “alto riesgo”- se han “complicado” aún más por la pandemia.

Nuevos controles entrarán en vigor el 1 de enero de 2021, un día después de que termine el periodo de transición de la salida británica del bloque comunitario o Brexit.

A menos de dos meses, la NAO avisa de que sistemas informáticos “clave” aún no han sido probados y lamenta que todavía no estén listas áreas de tránsito para camiones.

Considera asimismo que el Gobierno aún no ha adoptado los pasos requeridos para asegurar que hay suficientes agentes aduaneros, considerados “vitales” para el buen funcionamiento del sistema.

Además, la actual pandemia está dificultando los planes de contingencia con los que poder mantener el suministro de medicamentos y otros productos críticos, según observa el regulador.

PREOCUPACIÓN POR IRLANDA DEL NORTE

La NAO subraya su preocupación sobre los controles que serán necesarios para la circulación de bienes hacia Irlanda del Norte procedentes del resto del Reino Unido.

El Departamento de Agricultura, Medioambiente y Asuntos Rurales para Irlanda del Norte (DAERA), responsable de los controles en los productos alimentarios agrícolas, ha resultado “gravemente obstaculizado” por las negociaciones comerciales que actualmente mantienen Londres y Bruselas y por la “falta de claridad” sobre las medidas requeridas.

Como resultado, el DAERA concluye que no será posible completar el trabajo necesario en sus sistemas e infraestructuras antes del próximo 1 de enero y que tendrá que explorar “opciones de contingencia”.

El citado organismo indicó que el Gobierno de Boris Johnson se había dejado poco margen temporal para movilizar un nuevo servicio -Trader Support Service- destinado a ayudar a los empresarios a trasladar productos entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Esto implica que hay un “alto riesgo” de que los comerciantes no estén preparados cuando entren en funcionamiento las nuevas disposiciones comerciales.

Según las estimaciones del Ejecutivo, en el “peor de los casos”, entre el 40 % y el 70 % de camiones que circulen entre la UE y el Reino Unido podrían aún no estar listos para cumplir con los nuevos controles fronterizos.

Desde el Gobierno se ha alertado de que esos camiones de transporte podrían afrontar filas de hasta 7.000 vehículos en los principales puntos.

Al mismo tiempo, la NAO advierte de que queda poco tiempo para que los puertos integren sus sistemas y procesos acorde con los nuevos sistemas del Gobierno, por lo que podrían tener que regresar a “procedimientos manuales”.

La diputada laborista Meg Hillier, presidenta de la Comisión de Cuentas Públicas en el Parlamento, señaló que el Gobierno “simplemente no ha dado a las empresas tiempo suficiente para prepararse”, al tiempo que dijo que “aún es necesario hacer un montón de cosas para implementar el protocolo de Irlanda del Norte”.

“Es increíblemente preocupante que, a dos meses, sistemas informáticos críticos aún no hayan sido adecuadamente probados”, dijo.

Gareth Davies, responsable del NAO, remarca que el 1 de enero “no es un plazo límite como otros anteriores de la UE: se implementarán en la frontera cambios significativos y el Gobierno debe estar preparado”.

“Es probable que haya alteraciones y el Gobierno tendrá que responder rápidamente para minimizar el impacto, una situación que es aún más desafiante por la pandemia de la covid-19”, agregó.

Editado por Miriam Burgués