Londres anuncia que cambiará el protocolo norirlandés y Bruselas dice que responderá con medidas

Londres anuncia que cambiará el protocolo norirlandés y Bruselas dice que responderá con medidas

La bandera de la UE ondea frente al Parlamento en Londres, Gran Bretaña. EFE/EPA/ANDY RAIN

Bruselas / Londres (EuroEFE).- El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para Relaciones Interinstitucionales, Maros Sefcovic, advirtió este martes de que si el Reino Unido sigue adelante con un proyecto de ley para anular aspectos del protocolo para Irlanda del Norte negociado como parte del Brexit, la Unión Europea (UE) tendrá que responder «con todas las medidas a su disposición».

«Si el Reino Unido decide seguir adelante con un proyecto de ley que deshabilite elementos constitutivos del protocolo, como anunció hoy el gobierno del Reino Unido, la UE deberá responder con todas las medidas a su disposición», dijo el político en un comunicado.

Sefcovic se pronunció en ese sentido después de que el Gobierno del Reino Unido anunciara este martes que tramitará «en las próximas semanas» un proyecto de ley que le permitirá anular aspectos del protocolo sobre Irlanda, pero al mismo tiempo seguirá debatiendo para reformarlo con la Unión Europea.

Las medidas a disposición de la CE podrían ser represalias que perjudicaran a la economía británica, lo que podría suponer una guerra comercial con Londres.

El vicepresidente de la CE añadió que el anuncio británico para presentar una legislación que inhabilitaría «elementos constitutivos» del protocolo «plantea preocupaciones significativas».

Subrayó que el protocolo es la solución acordada entre la UE y Londres para abordar los desafíos planteados por la retirada del Reino Unido de la Unión Europea en la isla de Irlanda y para proteger las ganancias del proceso de paz irlandés. Asimismo, indicó que el protocolo es un acuerdo internacional firmado por Londres y Bruselas.

«Acciones unilaterales que contradicen un acuerdo internacional no son aceptables», aseveró.

 

Asimismo, el vicepresidente de la CE aseguró que el objetivo «general» de Bruselas es «encontrar soluciones conjuntas» en el marco del protocolo.

Afirmó que la UE desea tener «una relación positiva y estable» con el Reino Unido y que esta debe basarse «en el total respeto de los compromisos legalmente vinculantes que las dos partes han adquirido entre sí, sobre la base de la implementación del acuerdo de retirada y del acuerdo de comercio y cooperación».

Sefcovic recordó que ambas partes negociaron, acordaron y ratificaron esos convenios, que fijan los términos de la separación y de la nueva relación tras el Brexit.

Subrayó que el protocolo evita una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, protege el acuerdo de paz del Viernes Santo y garantiza la integridad del mercado único de la UE.

Igualmente, resaltó que el club comunitario ha mostrado «comprensión» con respecto a las dificultades prácticas para implementar el protocolo y demostrado que se pueden encontrar soluciones en el marco del propio protocolo, sin necesidad de renegociarlo o suspenderlo.

Como ejemplo, puso la modificación legislativa comunitaria para asegurar el suministro de medicinas desde Gran Bretaña hasta Irlanda del Norte. También recordó el paquete de medidas que Bruselas presentó el pasado octubre, que incluía la iniciativa sobre las medicinas, así como reducciones de los controles fitosanitarios y de los trámites aduaneros.

Sefcovic aseguró que las propuestas de la CE pueden producir «una diferencia real sobre el terreno».

«La Comisión Europea está lista para continuar las conversaciones con el Gobierno del Reino Unido para identificar soluciones conjuntas en el marco del protocolo que beneficiarían a las personas y las empresas en Irlanda del Norte. El potencial de las flexibilidades propuestas por la Comisión Europea aún no se ha explorado por completo, y la Comisión sigue dispuesta a hacerlo con el Gobierno del Reino Unido», transmitió.

LONDRES CREE QUE PONE «BAJO PRESIÓN» EL ACUERDO DE VIERNES SANTO

Por su parte, la ministra de Exteriores y negociadora jefa británica, Liz Truss, hizo el anuncio en la Cámara de los Comunes (baja), donde mantuvo que la aplicación actual del protocolo pone «bajo presión» el acuerdo de paz de Viernes Santo de 1998, que acabó con décadas de conflicto armado en el Úlster.

Truss invitó a Šefčovič, a reunirse «cuanto antes» con ella para consensuar los cambios necesarios al texto aprobado en 2020.

El protocolo para Irlanda del Norte establece controles sobre las mercancías que entran a Irlanda del Norte procedentes de Gran Bretaña, a fin de evitar erigir una frontera terrestre con la vecina República de Irlanda, que pertenece al mercado único europeo.

Sin embargo, su aplicación, que ni siquiera se ha completado, ha causado problemas prácticos sobre el terreno y es rechazada por el Partido Democrático Unionista (DUP), segunda fuerza política norirlandesa, lo que impide la formación de un Gobierno autonómico de poder compartido.

Truss argumentó que esta parálisis de las instituciones en la provincia británica socava el acuerdo de paz, por lo que el Ejecutivo del primer ministro, Boris Johnson, debe tomar medidas «para restablecer el equilibrio».

Aseguró que el Reino Unido ha propuesto a la UE una solución «completa y razonable» que reduciría los controles entre Irlanda del Norte y el resto del país, pero, según ella, Šefčovič no puede aceptarla porque ello requeriría renegociar el protocolo, algo para lo que «no tiene mandato».

Londres propone que los bienes procedentes de Gran Bretaña destinados solo para consumo en Irlanda del Norte estén exentos de los controles de aduanas que se aplican a los que pasan a Irlanda (y, por tanto, entran en el mercado único europeo).

Según el Gobierno británico, este llamado «corredor verde» estaría respaldado por un sistema informático con datos de movimiento de productos a tiempo real, si bien hasta ahora las autoridades europeas han considerado que el acceso ofrecido es insuficiente.

Si la UE se niega a buscar una fórmula para encajar sus demandas, el Gobierno británico dice que actuaría por su cuenta al amparo de la nueva legislación, que de todos modos tardaría meses en ser aprobada por el Parlamento.

Editado por M.Moya