La UE apuesta por una respuesta resiliente y conjunta a los ciberataques

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Imagen de archivo del Congreso Mundial de Móviles de Barcelona. [EFE-EPA]

Estrasburgo (Francia/EuroEFE).- El Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión Europea coincidieron este miércoles en que la respuesta a los ciberataques que sufren “con cada vez más frecuencia y sofisticación” las instituciones europeas y los Estados miembros ha de ser resiliente y conjunta.

Esta fue la principal conclusión del debate celebrado hoy en el Parlamento Europeo con la Comisión y el Consejo sobre los recientes ciberataques a instituciones comunitarias e instituciones públicas y privadas de los Estados miembros.

“Si la transformación digital en curso nos ofrece enormes oportunidades, también acarrea al mismo tiempo enormes desafíos, incluida la seguridad cibernética”, aseveró la secretaria de Estado para la Unión Europea de Portugal, Ana Paula Zacarias, en representación del Consejo de la UE.

MÁS RESILIENTES Y EN CONJUNTO

“Como estamos interconectados, el eslabón más débil determina la solidez de la cadena”, argumentó el comisario de Presupuestos, Johannes Hahn, quien aseguró que por esa razón la Unión y los Estados miembros deben aplicar “normas conjuntas” para crear una estructura “más robusta”, algo con lo que se mostraron de acuerdo tanto los eurodiputados como el Consejo.

Así, el eurodiputado popular rumano Cristian‑Silviu Buşoi propuso el desarrollo de sistemas de información seguros con una infraestructura válida para toda la UE de manera horizontal.

De esta manera, argumentó, se conseguiría evitar una fragmentación del mercado único, gracias a normas y exigencias que armonicen los enfoques nacionales.

Las tres instituciones también coincidieron en la necesidad de que la respuesta a los ciberataques sea “resiliente”, por la cada vez mayor frecuencia y sofisticación de esos incidentes.

“Aumentar nuestra resiliencia y mejorar la ciberseguridad es de crucial importancia para el buen funcionamiento de nuestra sociedad y economía”, señaló Zacarias, quien añadió que es “fundamental” que las instituciones europeas y los Estados miembros colaboren para alcanzar esa mejora de la resiliencia.

LA ESTRATEGIA EUROPEA DE CIBERSEGURIDAD, UN ACIERTO

Así, tanto los eurodiputados como Zacarias aplaudieron la Estrategia de Ciberseguridad para la Década Digital, que la Comisión Europea presentó a finales del año pasado.

El objetivo de esta estrategia es reforzar la resiliencia de Europa frente a las ciberamenazas y garantizar que todos los ciudadanos y empresas puedan beneficiarse plenamente de servicios y herramientas digitales seguros y fiables.

Para la representante de la Presidencia portuguesa, esta iniciativa es un “instrumento fundamental” para mantener una “Unión segura en la era digital”.

Las acciones de la estrategia, como explicó Hahn, pasan por aumentar la seguridad de la infraestructura crítica de la que depende internet y la creación de una conferencia con la participación de todas las partes interesadas para desarrollar posibles escenarios e hipótesis de ataques y así ser capaces de reaccionar ante ellos.

Asimismo, con este plan la Comisión pretende fomentar las buenas prácticas de resiliencia, no solo en la UE, sino también fuera de ella.

En ese sentido, el comisario destacó la importancia del equipo de respuesta rápida de la UE.

La estrategia también contempla la creación de sinergias entre la defensa civil y las industrias espaciales “para crear así un armazón para nuestra seguridad”, continuó Hahn, quien aseguró que la Comisión “se opone a cualquier intento de establecer cualquier control desde arriba del internet global”.

La eurodiputada popular Pilar del Castillo aseguró, por su parte, que la Unión con esa estrategia está demostrando “un importante valor añadido”, contribuyendo a la coordinación de respuestas a amenazas cibernéticas, invirtiendo en investigación e impulsando el desarrollo de una industria europea de ciberseguridad.

No obstante, alertó, “es necesario dar un paso más, acelerar”, en referencia a la necesidad de garantizar la confianza en los productos y aplicaciones de “una economía de datos que solo puede prosperar” si se garantiza dicha confianza.