La Comisión Europea autoriza comercializar un segundo insecto como alimento en Europa

Consumo de insectos en la UE

Un cocinero prepara comida elaborada a base de insectos, en una fotografía de archivo. EFE/Robin Van Lonkhuijsen

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) dio hoy luz verde a la comercialización de la Locusta migratoria (langosta migratoria) como ingrediente alimentario, el segundo insecto autorizado en el mercado europeo después de que en julio se permitieran los gusanos de harina.

En un comunicado difundido este viernes, Bruselas explicó que aprobó la petición tras una «rigurosa evaluación científica» de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que concluyó que la langosta migratoria es segura según los usos presentados por la empresa solicitante.

El nuevo alimento estará disponible en forma de congelado, seco y en polvo y los productos que lo contengan se etiquetarán para informar sobre posibles reacciones alérgicas, según subraya el texto.

Los estudios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) citados en el comunicado de la CE defienden que los insectos son consumidos a diario por millones de personas en el planeta y constituyen una fuente de alimentos muy nutritiva y saludable con un alto contenido de grasas, proteínas, vitaminas, fibras y minerales.

La estrategia ‘De la granja a la mesa’, impulsada por la CE en el marco del Pacto Verde Europeo, identificó a los insectos como una fuente alternativa de proteínas que podría facilitar el cambio hacia un sistema alimentario más sostenible, según recalca el comunicado.

EL CONSUMO DE LOS GUSANOS AMARILLOS SECOS

Por otra parte, el pasado mes de mayo la Comisión Europea reconoció como alimento a los gusanos amarillos secos y autorizó por primera vez su comercialización en la Unión Europea (UE), una fuente alta en proteínas para «apoyar la transición hacia un sistema alimentario más sostenible».

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) determinó que, a la luz de las pruebas científicas disponibles, el nuevo alimento no supone un riesgo de seguridad para la salud humana.

El insecto, consumido diariamente por millones de personas en todo el mundo, puede comerse entero como aperitivo o como ingrediente de diversos alimentos, por ejemplo, en productos proteicos, galletas o pastas.

LOS GUSANOS DE SEDA COMO PROTEÍNA PARA LA ALIMENTACIÓN ANIMAL

La Comisión Europea ha aprobado la introducción de gusanos de seda (Bombyx mori) a la lista de especies de insectos autorizadas para la producción de proteína animal transformada destinada a la fabricación de piensos para animales de granja.

El Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) ha publicado este lunes el reglamento que lo permite y lo hace después de que la EFSA haya informado favorablemente al respecto.

En el texto justificativo se expone que la sericultura tiene una «larga tradición» en algunas regiones de la Unión Europea.

Además, dado que el gusano de seda doméstico solamente consume hojas de morera no existe riesgo de contaminación con piensos de origen animal, que no están autorizados para la alimentación de insectos.

El reglamento de este lunes también incluye otras modificaciones como la relativa a la recogida a tiempo de canales individuales de animales de granja no rumiantes, ya que no es siempre es viable desde un punto de vista económico, en particular en lo que se refiere a las canales recogidas en pequeñas explotaciones.

En la actualidad, el método de confinamiento «hidrólisis con eliminación posterior» solamente incluye las canales de porcinos pero, ahora, la CE amplía ese método de confinamiento para incluir también los canales de aves de corral y de lagomorfos de cría.

También los cambios legislativos llegan al término de «frass» que hace referencia a la mezcla de excrementos de insectos con partes de insectos muertos y sustrato alimentario.

La UE incluye una definición de «frass» con el fin de armonizar los requisitos para el tratamiento y la introducción en el mercado de esta sustancia con los requisitos para el estiércol transformado.

Editado por Sandra Municio