Rusia enreda su proceso de expulsión del Consejo de Europa al pedir la baja

Rusia enreda proceso expulsión Consejo Europa al pedir baja

Vista general del Consejo de Europa en Estrasburgo (Francia), en una imagen de archivo. EFE/Patrick Seeger

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- Rusia se anticipó este martes al Consejo de Europa, al solicitar su retirada de la organización paneuropea antes de ser expulsado por el organismo que promueve la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho en el continente.

La comunicación oficial que ha recibido la secretaria general del organismo, Marija Pejcinovic, del Ministerio ruso de Exteriores se basa en el artículo 7 del Estatuto de la organización, que prevé esta situación y su aplicación a finales de año.

 

La decisión rusa también incluye revocar el Convenio Europeo de Derechos Humanos. La presentación de demandas contra Rusia sigue vigente durante los próximos seis meses, según prevé el artículo 58 del citado tratado.

Todo esto sucede 18 días después de que el Comité de Ministros, órgano de decisión del Consejo de Europa que reúne a los cancilleres, o a los representantes permanentes ante el organismo, decidiera suspender la participación de Rusia, aplicando el artículo 8 del Estatuto.

El principal enredo de la decisión rusa es que el anuncio de su decisión se ha conocido dos horas antes de la votación de una opinión de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) que recomienda invitar a Rusia a abandonar la organización.

UNANIMIDAD A FAVOR DE LA SALIDA RUSA

La opinión, que fue solicitada hace escasas fechas por el Comité de Ministros, fue aprobada prácticamente por unanimidad (216 votos a favor y 3 abstenciones) y prevé que si Rusia no accede a la invitación se procederá a su expulsión.

Ahora que Rusia ha pedido la baja de su pertenencia en el Consejo de Europa, ¿aplicará el Comité de Ministros el dictamen de la Asamblea en su reunión del próximo jueves? El debate jurídico y político está servido.

Lo que no esperaban los legisladores europeos que han debatido durante nueve horas la mencionada opinión es que al final de la sesión extraordinaria se encontrarían con la decisión de Rusia de abandonar el Consejo.

Los mensajes que más se repitieron entre los casi 170 oradores -récord absoluto en la historia de la Cámara- fueron «la Rusia de Putin no tiene cabida en el Consejo de Europa» o «Gloria a Ucrania y a sus héroes», así como llamamientos a favor de los refugiados.

El legislador liberal francés Jacques Maire pidió «la expulsión de Rusia», como la mayoría de sus colegas, «con gran pesar porque cesará la protección del Convenio a los ciudadanos rusos». Y predijo que, pese a todo, «Rusia volverá al Consejo de Europa».

La diputada sueca Boriana Aberg (PPE) dijo que Rusia nunca debió ser aceptada en el Consejo de Europa en 1996, mientras que varios conservadores británicos lamentaron que la organización no hubiera sido «más firme» con Rusia cuando aceptó su regreso a la APCE en 2019 a pesar de la anexión de Crimea y el apoyo a los separatistas del Donbás en 2014.

Los parlamentarios españoles del PSOE, PP, PNV y ERC que tomaron la palabra condenaron la agresión militar rusa y expresaron su solidaridad con el pueblo ucraniano y con los refugiados que buscan protección en Europa.

Entre las anécdotas vividas en el hemiciclo del Palacio de Europa de Estrasburgo (Francia), las tradicionales vyshyvankas que vistieron las parlamentarias ucranianas y las dos hijas pequeñas de una de ellas, Larysa Bilozir, presentes en el debate.

La diputada de ese país Legia Vasylenko instó a los ciudadanos rusos a «desputinizar Rusia».

Con los hechos acontecidos hoy se repite la historia de Grecia en 1969: la Cámara del Consejo de Europa recomendó su expulsión por el golpe de Estado de los coroneles, pero las autoridades helenas se adelantaron y pidieron la baja, como ha hecho Rusia.

Editado por Miriam Burgués