Arranca el segundo día de la cumbre para hablar de migración y política digital

Alt= El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel (d), habla con el primer ministro sueco Stefan Lofven (i) a su llegada al segundo día de la cumbre europea. EFE / EPA / JOHN THYS / POOL

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel (d), habla con el primer ministro sueco Stefan Lofven (i) a su llegada al segundo día de la cumbre europea. EFE / EPA / JOHN THYS / POOL

Bruselas (EuroEFE).- La segunda jornada de la cumbre europea, que comenzó a las 10:30 hora local, aborda los desafíos que plantea la protección de las fronteras exteriores, y en particular la crisis creada por Bielorrusia, así como la transición digital de la Unión Europea.

Pocos líderes hicieron declaraciones este viernes a su llegada a la reunión, después de haber terminado de madrugada la primera jornada de reunión, dedicada a debatir los precios de la energía y el Estado de Derecho en Polonia.

El primer ministro belga, Alexander De Croo, dijo a su llegada hoy que al hablar de migración la solidaridad «debe ir en los dos sentidos» e implicar tanto a los países en primera línea como al resto.

«Primero, para los (países) del sur, el mensaje es claro: consolidad vuestras fronteras y seremos solidarios con vosotros con fondos adicionales para protegerlas», dijo.

En el otro sentido, «no puede ser que un número limitado de países deba hacer todos los esfuerzos. Todo el mundo debería acoger a los que necesitan ayuda para que funcione bien», consideró.

Por su parte, el presidente lituano, Gitanas Nauseda, opinó que la UE necesita tomar «acciones» frente a lo que está ocurriendo en las fronteras con Bielorrusia, un problema que afecta especialmente a su país, y en particular apuntó a la construcción de «una valla o una frontera física».

«Es extremadamente necesario para hacer frente a esta crisis porque nadie sabe lo que pasará mañana. Quizá 3.000, 4.000 o 5.000 migrantes esperando en la frontera intentarán cruzar al mismo tiempo o en lugares diferentes y no estamos preparados», opinó.

El primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, dijo en relación con la crisis bielorrusa que «tiene que seguir siendo posible el derecho al asilo» y que se debe encontrar «un equilibrio».

El primer ministro austríaco, Alexander Schallenberg, señaló por su parte que se debería sancionar a todo aquel que sea «responsable en Bielorrusia del abuso contra los más débiles, especialmente los migrantes», usados «como arma contra la UE».

Sin embargo, subrayó, «el lenguaje de las sanciones no debe ser el único en la relación con Bielorrusia. También tenemos que mantener un diálogo con la sociedad civil».

Los líderes de la UE podrían considerar nuevas sanciones contra el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, incluida la suspensión de los visados a funcionarios de ese país, por facilitar la entrada en la Unión de miles de migrantes irregulares a través de las fronteras con Lituania, Polonia y Letonia.

Los mandatarios de la Unión pasarán revista en particular el viernes a los avances desde la pasada cumbre, en junio, en la llamada «dimensión exterior» de la migración: los pactos con terceros países para atajar las llegadas a la UE, facilitar los retornos y crear vías legales de entrada, un tema que interesa en particular a España, Italia y los países del sur.

Por otra parte, los líderes hablarán hoy del objetivo de asegurar la transformación digital europea y a debatir los crecientes ciberataques.

Editado por Sandra Municio