El vicepresidente de la Comisión Europea inicia una gira para tratar de frenar flujos de Bielorrusia

crisis migratoria en la frontera entre Polonia y Bielorrusia

Vista de un campamento en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, el 10 de noviembre de 2021. EFE/EPA/STRINGER

Moscú / Berlín / Ginebra / Bruselas (EuroEFE).- El vicepresidente comunitario Margaritis Schinas inició este jueves en Emiratos Árabes una gira que le llevará a distintos países para tratar de frenar los flujos de migrantes irregulares que, con la ayuda del régimen de Bielorurria, tratan de cruzar a la UE desde ese país, informó la Comisión Europea.

La Comisión Europea indicó que Schinas visitará países socios considerados «clave» para ayudar a detener la «instrumentalización de las personas» por parte del régimen de Alexander Lukashenko.

En Dubai, Schinas se entrevistará con Anwar Mohammed Gargash, asesor del presidente del país y con el ministro de Asuntos Internacionales Reem al Hashimy.

Mañana viernes, el vicepresidente comunitario viajará a Beirut, y en los próximos días continuará su gira por otros países, de los que Bruselas informará más adelante.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya había anunciado hace unos días la gira de Schinas a los principales países de origen y tránsito de los migrantes, en coordinación con el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell.

El objetivo, dijo Von der Leyen, es «asegurarse de que actúan para evitar que sus propios nacionales caigan en la trampa tendida por las autoridades bielorrusas».

El portavoz comunitario Adalbert Jahnz indicó hoy en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea que los países de esa «gira» han sido seleccionados porque Bruselas considera que pueden «ayudar en esta situación sin precedentes».

La tensión por la crisis creada por Bielorrusia ha ido en aumento en las últimas semanas como consecuencia de las crecientes dificultades que afrontan los migrantes que se quedan varados (sobre todo ahora en vísperas del invierno) y por el nerviosismo en los estados miembros directamente afectados: Polonia, Lituania y Letonia.

Polonia en particular no se ha mostrado transparente hasta la fecha sobre la situación en su frontera con Bielorrusia, a la que impide el acceso, ni ha aceptado la ayuda de Frontex ni otras agencias europeas.

Sin embargo, hoy la Comisión anunció que ha habido una petición de las autoridades polacas para que agentes de la unidad que combate el tráfico de personas en Europol sea desplegados en Polonia.

Una fuente de Europol confirmó a Efe que «ya se activó el mecanismo para respaldar a Polonia sobre el terreno».

Dentro del mandato de Europol, están desplegando personal en Varsovia y ayudarán a las autoridades polacas con «intercambio de información» y proporcionando análisis de operaciones, añadió la fuente.

EL PAPEL DE RUSIA PARA RESOLVER LA CRISIS MIGRATORIA

Rusia participa en los esfuerzos colectivos para resolver la crisis migratoria en la frontera entre Bielorrusia y Polonia, afirmó este miércoles el Kremlin.

«Rusia, al igual que otros países, trata de aplicar los esfuerzos necesarios para resolver la situación», dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria.

Peskov recordó que el presidente ruso, Vladímir Putin, abordó ese asunto con la canciller alemana, Angela Merkel, y «se encuentra en contacto directo con su par bielorruso», Alexandr Lukashenko.

Asimismo, Peskov volvió a negar que Rusia tenga alguna implicación en lo que ocurre en la frontera bielorruso-polaca, donde se concentran miles de inmigrantes indocumentados de Oriente Medio.

«El primero en hacer declaraciones sobre una presunta implicación de Rusia en esos acontecimientos fue el primer ministro polaco (Mateusz Morawiecki)», dijo Peskov quien insistió en que Moscú no guarda relación alguna con la crisis migratoria.

Peskov también se refirió a las informaciones sobre posibles sanciones contra la aerolínea rusa Aeroflot por su supuesta relación en la crisis migratoria a través del traslado de migrantes a Minsk, que recogió previamente la publicación «Político».

«Esperemos que estas ideas demenciales sean solo cosa de esas filtraciones. Ya hemos visto el comunicado de Aeroflot que dice que no ha trasladado ni traslada migrantes a Minsk», dijo.

La aerolínea rusa señaló en una nota que estaba dispuesta a defender su reputación y se reservaba el derecho de demandar a los autores de la información que la implican en la crisis migratoria en Bielorrusia.

Los refugiados amontonados en la frontera bielorruso-polaca, procedentes en su mayoría de Irak y Siria, se encuentran ahora en tierra de nadie, ya que Polonia aprobó medidas que permiten la expulsión por la fuerza de los inmigrantes irregulares, mientras Minsk derogó el acuerdo de readmisión con la Unión Europea.

Desde la pasada primavera se han multiplicado los intentos de entrada ilegal en Polonia desde Bielorrusia y tanto Varsovia como la UE consideran que esto es el resultado de un plan del presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, para desestabilizar a Europa.

Moscú y Minsk denunciaron previamente que la Unión Europea no accedió durante meses a hablar con Bielorrusia sobre el asunto migratorio lo que llevó finalmente a un drástico empeoramiento de la situación.

LUKASHENKO ORDENA A DEFENSA Y AL KGB ASEGURAR LA FRONTERA

Por su parte, el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, ordenó hoy al Ministerio de Defensa y al KGB que garanticen la seguridad de la frontera con Polonia, donde se concentran más de 2.000 migrantes indocumentados y donde se pretende «provocar un conflicto».

«El Ministerio de Defensa, el KGB, las tropas fronterizas (deben) garantizar el control sobre el movimiento de tropas de la OTAN y de Polonia», dijo el mandatario en una reunión con miembros del Consejo de Ministros, según la agencia oficial BELTA.

Polonia mantiene a 15.000 efectivos desplegados en la frontera con Bielorrusia, entre militares, Guardia Fronteriza, policías y reservistas por la crisis que estalló el lunes por la llegada de miles de migrantes de Oriente Medio a la frontera con Polonia acompañados por efectivos de las fuerzas de seguridad bielorrusas.

«Se ve que ya hay 15.000 militares, tanques, vehículos blindados, helicópteros que vuelan junto a aviones. Fueron desplegados en la frontera y, más aún, sin avisar a nadie aunque están obligados a hacerlo», sostuvo Lukashenko.

Lukashenko y la crisis en la frontera polaco-bielorrusa

El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko. EFE/EPA/SHAMIL ZHUMATOV / POOL / Archivo

El autoritario líder afirmó que ha surgido «una tendencia peligrosa» porque comenzaron «intentos de transferir armas y munición al campamento de migrantes».

«¿Para qué esas armas? Quieren montar una provocación. Quieren que choquen nuestros guardias fronterizos, militares con ellos. Por eso estamos obligados a controlar la situación en el perímetro para que no les envíen armas. Porque ahí hay kurdos. Y los kurdos son guerreros. Y cuando ellos (los polacos) los golpean, hieren, la gente está desesperada», sostuvo.

Lukashenko se refirió además a las nuevas sanciones que prepara la Unión Europea (UE) por lo que los Veintisiete consideran una «guerra híbrida» lanzada por el mandatario para desestabilizar el bloque comunitario en respuesta a las restricciones impuestas por occidente tras las fraudulentas elecciones presidenciales de 2020 y el aterrizaje forzoso de un vuelo europeo para detener a un disidente.

«Demasiada gente intenta asustarnos con un quinto paquete (de sanciones comunitarias). Le ordeno a Román Alexandrovich (primer ministro Román Golovchenko) que no les perdonemos nada» a los países miembros de la UE en respuesta.

Además lanzó otra advertencia a la UE en caso de que Polonia cierre la frontera.

«Si nos imponen sanciones adicionales, indigeribles e inaceptables para nosotros, debemos responder», recalcó.

El jefe del Estado asimismo amenazó a Europa con cortar el paso al gas natural que va al Viejo Continente a través del gasoducto ruso Yamal-Europe.

«Nosotros damos calefacción a Europa y ellos encima nos amenazan con cerrar la frontera. ¿Y si nosotros cerramos el paso del gas natural?», dijo.

Un 20 % del gas que la multinacional gasística rusa Gazprom bombea a los consumidores europeos transita por territorio de Bielorrusia. En torno a un tercio lo hace a través de Ucrania y el resto por el gasoducto Nord Stream, volúmenes que aumentarán cuando entre en servicio el Nord Stream 2.

No obstante, el gasoducto Yamal-Europa por el que circula dicho carburante en Bielorrusia es propiedad de Gazprom, que también controla el operador gasístico.

ALEMANIA PIDE SOLIDARIDAD CON POLONIA

Por otro lado, el ministro alemán de Exteriores Heiko Maas pidió este jueves «solidaridad con Polonia» en la crisis con Bielorrusia y destacó que el régimen de este último país es el responsable de las «horribles imágenes» que se viven en la frontera.

«El problema no es Polonia,» acotó, denunciando por el contrario que «las autoridades de Minsk traen a los migrantes, utilizan a miles de personas como rehenes en un cínico juego de poder».

El ministro saliente, que intervino ante el Bundestag en relación con una petición del grupo parlamentario cristianodemócrata para reforzar las sanciones contra el régimen bielorruso, destacó que la primera prioridad es la ayuda humanitaria para las personas atrapadas en la frontera.

«Nuestros valores comunes hay que aplicarlos también en las fronteras exteriores y, tal y como exige el derecho internacional, hay que garantizar el suministro de ayuda humanitaria,» afirmó Maas.

Abogó además por actuar contra la «red ilegal de tráfico de personas» promovida por Bielorrusia, dejando claro a los estados de los que proceden los migrantes y solicitantes de asilo, a los países de tránsito y a las compañías aéreas que los transportan que la Unión Europea no tolera la situación actual.

En este sentido, Maas apuntó como un tanto positivo que Irak y Jordania hayan pausado los vuelos a Bielorrusia.

El ministro explicó que es difícil sancionar a nivel comunitario a las compañías aéreas, ya que no hacen nada ilegal desde el punto de vista formal, pero que los países miembros podrían detener a individuos implicados en el tráfico de personas o revocar derechos de aterrizaje.

Además, Maas adelantó que la reunión del Consejo Europeo del próximo lunes «ampliará y reforzará» las sanciones existentes contra Minsk, dejando abierta la puerta a otras medidas, como las sanciones económicas.

«En el pasado se ha dicho mucho que demasiadas sanciones económicas refuerzan la dependencia de Bielorrusia de Rusia, pero hemos llegado a una situación en la que las consecuencias deben volverse más claras,» afirmó.

En este sentido, Maas se mostró partidario de sancionar «sectores tan importantes» como la industria de la potasa bielorrusa y señaló que la mayoría de la Unión Europea apoya esta medida.

Por último, el ministro en funciones indicó la importancia de intensificar las campañas de información en los países de origen de los migrantes para acabar con «las mentiras de los traficantes y los rumores en redes sociales».

AGENCIAS DE LA ONU REPARTEN AYUDA EN LA FRONTERA

Personal de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados y de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) entregaron hoy ayuda humanitaria a parte de las aproximadamente 2.000 personas varadas en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, dijo hoy el jefe de ACNUR, Filippo Grandi.

«Ahora la prioridad es evitar que se pierdan vidas y trasladar a la gente a lugares más seguros en Bielorrusia», dijo en Twitter el alto comisionado para los refugiados, quien dirige una delegación de su agencia que visita la zona.

Esta primera operación humanitaria de ayuda para los migrantes y refugiados (en su mayoría provenientes de Irak y Siria,) que han llegado a puertas de la Unión Europea, en la frontera de Polonia, se ha realizado en colaboración con la Cruz Roja bielorrusa.

Grandi agradeció el acceso que han dado las autoridades a esa asistencia y ofreció la colaboración de su organismo para encontrar soluciones a esta situación crítica.

LA ONU HABLA DE CATÁSTROFE HUMANITARIA

El representante en Bielorrusia de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Mulusew Mamo, se desplazó hoy al campamento de refugiados levantado en la frontera con Polonia, en la región bielorrusa de Grodno.

«La situación es catastrófica y, según pasan los días, creo que será aún peor», dijo, según un vídeo con sus declaraciones recogidas por BELTA en las inmediaciones del puesto fronterizo de Bruzgui.

Mamo trajo ayuda humanitaria y departió con algunos de los refugiados, en su mayoría kurdos procedentes de Irak y Siria, que llegaron el lunes a la frontera.

Editado por Sandra Municio