La OTAN dice que ir a Afganistán no fue en vano, pero admite un exceso de ambición

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, habla sobre la misión de Afganistán en Riga, Letonia.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en Riga este miércoles 1 de diciembre de 2021. EFE/EPA/TOMS KALNINS

Riga (EuroEFE).- La OTAN subrayó este miércoles que su misión en Afganistán para combatir el terrorismo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 “no fue en vano”, pero admitió que con los años se elevó el nivel de ambición en exceso para promover la construcción de las instituciones estatales.

 

 

“La misión de la OTAN en Afganistán no fue en vano. Durante más de veinte años, no ha habido ataques terroristas en nuestros países organizados desde Afganistán”, declaró el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg.

El político noruego se expresó en ese sentido durante la rueda de prensa tras la segunda jornada de la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN que se ha celebrado entre ayer y hoy en Riga.

Este miércoles, una de las sesiones del encuentro estuvo dedicada al proceso de reflexión sobre la retirada de Afganistán el pasado mes de agosto, acelerada por la rápida llegada de los talibanes al poder en ese país.

Stoltenberg subrayó que “solo la OTAN tenía la capacidad y la voluntad política para llevar a cabo esta masiva y compleja operación de gestión de crisis”, en referencia a las misiones desplegadas en Afganistán durante dos décadas, primero una de ataque y más adelante una de entrenamiento de las fuerzas de seguridad locales.

“Está claro que la gestión de crisis debe seguir siendo una tarea fundamental para la OTAN”, constató.

Al mismo tiempo, admitió que la comunidad internacional, “incluida la OTAN, la ONU y la Unión Europea y otros actores elevaron el nivel de ambición” para promover la construcción de instituciones estatales.

“Esa tarea más amplia demostró ser mucho más difícil. Así que debemos asegurar que nuestros niveles de ambición sigan siendo realistas”, constató el político noruego.

Asumió que, a pesar del “valiente servicio de muchos soldados afganos y años de apoyo internacional, se vieron obstaculizados por la corrupción, un liderazgo pobre y la incapacidad de mantener sus propias fuerzas”.

“Para el futuro, debemos asegurarnos de que los esfuerzos de entrenamiento de la OTAN creen fuerzas más autosuficientes”, indicó.

Según el secretario general, los aliados también estuvieron de acuerdo en que “se habrían beneficiado de discusiones más significativas sobre las negociaciones del acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes concluido en febrero del año pasado”, durante la presidencia del republicano Donald Trump.

También instó a explorar “para el futuro” cómo “fortalecer” la capacidad de la OTAN de realizar evacuaciones “a gran escala y con poca antelación”.

Además, apostó por mantener los esfuerzos aliados “para luchar contra el terrorismo y desarrollar la capacidad de nuestros socios”.

El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, reconoció que la manera en la que se produjo la retirada de Afganistán «no es la forma en que queremos marcharnos de una misión de este estilo».

«Tenemos que extraer lecciones, tanto de la misión de Afganistán como de la forma en que nos fuimos, que lo mínimo que podemos decir es que no es la forma en que queremos marcharnos de una misión de este estilo», declaró a Efe.

 

 

Por su parte, el secretario de Estado estaodunidense, Antony Blinken, resaltó que los aliados de la OTAN “juntos, mermaron la capacidad de Al Qaeda de atacar a nuestros países o pueblos desde Afganistán”.

“Ahora, la OTAN permanece plenamente comprometida en la lucha contra el terrorismo en todo el mundo, y utilizamos todas nuestras capacidades para ayudar en esa lucha”, expuso.

Volvió a agradecer a los aliados todas sus contribuciones en el final de la operación Apoyo Decidido y la exitosa evacuación de más de 120.000 personas de Afganistán, desde proporcionar bases militares para tránsito hasta crear albergues temporales para los evacuados y sus familias o acelerar la acogida de esas personas.

“Los aliados de la OTAN y sus socios hicieron lo que hizo falta para hacer el trabajo”, afirmó.

RUSIA EN LA FRONTERA UCRANIANA

Los ministros también se reunieron hoy con sus homólogos de Georgia y Ucrania, en cuya frontera siguen alertando de los riesgos de la acumulación de tropas rusas.

“No sabemos si el presidente (ruso, Vladímir) Putin ha tomado la decisión de invadir. Lo que sí sabemos es que ha puesto en marcha la capacidad para hacerlo en poco tiempo si así lo decidiera”, advirtió el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, en una rueda de prensa tras la ministerial.

Blinken dejó claro que si Rusia vuelve a atacar Ucrania, están dispuestos a recurrir a sanciones económicas contra Moscú que por el momento se han “abstenido” de utilizar.

Stoltenberg insistió en que cualquier nueva agresión rusa tendrá consecuencias que incluyen opciones como “sanciones económicas y financieras o restricciones políticas”, y recordó que la invasión de Ucrania en 2014 ya motivó el mayor refuerzo de la defensa colectiva de la Alianza desde el final de la Guerra Fría.

Editado por Sandra Municio