La UE y Estados Unidos esperan que Kosovo y Serbia encaucen diálogo tras pacto fronterizo

Soldados de la OTAN patrullan en la frontera entre Serbia y Kosovo. EFE/EPA/VALDRIN XHEMAJ

Bruselas (EuroEFE).- El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, y el subsecretario adjunto de la Oficina de Asuntos Europeos y Euroasiáticos del Departamento de Estado de EE.UU., Gabriel Escobar, se mostraron este jueves optimistas sobre que Kosovo y Serbia puedan encauzar el diálogo para normalizar su relación tras alcanzar un acuerdo para rebajar la tensión en su frontera.

“Tanto Kosovo como Serbia deben ahora implicarse constructivamente en un diálogo para hacer rápidos progresos para la normalización de relaciones”, indicó a través de Twitter el alto representante comunitario para la Política Exterior, Josep Borrell, quien celebró el pacto logrado por los negociadores jefes de ambas partes en Bruselas para calmar la situación en el Norte de Kosovo.

Tras dos días de negociaciones auspiciadas por la UE, el enviado especial de la UE para el diálogo entre Pristina y Belgrado, Miroslav Lajcak, anunció un acuerdo con los negociadores kosovar, Besnik Bislimi, y serbio, Petar Petkovic.

El diálogo en Bruselas contó igualmente con el apoyo de Escobar, quien se desplazó a la capital belga.

En una conversación telefónica con la prensa, Escobar afirmó que su visita a Bruselas se debió “esencialmente a mostrar apoyo a ese diálogo”.

Dijo sentirse “orgulloso” de que ambas partes hayan mostrado la flexibilidad necesaria para poder llegar a un acuerdo, y agradeció el “trabajo duro“ de Lajcak y su equipo, a quien mostró el “total apoyo” de EE.UU.

La nueva crisis estalló el pasado día 20 cuando Pristina prohibió la entrada a su territorio de vehículos con matrículas serbias.

Varios cientos de serbios, la población mayoritaria en el norte de Kosovo, cortaron las carreteras, lo que elevó la tensión con las fuerzas especiales de la policía, armadas con blindados, enviadas a la zona.

Serbia respondió elevando el nivel de alerta militar y mandando tropas y aeronaves a la zona.

Para rebajar la tensión, las partes acordaron hoy retirar a las unidades especiales de policía desplegadas actualmente en los pasos fronterizos de Jarinje y Brnjak y los bloqueos de carreteras el 2 de octubre, empezando a las 8.00 y terminando a las 16.00 horas.

La KFOR, la misión de la OTAN que garantiza la paz en Kosovo, desplegará tropas antes de la retirada simultánea y permanecerán en el lugar aproximadamente dos semanas para garantizar la libertad de movimiento, según los puntos del acuerdo dados a conocer por la UE.

En opinión de Escobar, el papel de la KFOR es garantizar la paz en la región, algo que ha hecho «con eficacia», pero no «asumir funciones que deberían ser nacionales».

«Espero que como resultado de este acuerdo no haya necesidad de (desplegar) unidades especiales y los pasos fronterizos se operen como antes», apuntó.

Tras esas medidas, las partes se han comprometido a aplicar el régimen de matrículas provisionales acordado en el marco del diálogo que facilita la UE como solución temporal.

Se establecerá un grupo de trabajo presidido por la UE y en el que participarán Pristina y Belgrado para trabajar en una solución permanente y sostenible para el problema de las matrículas, basado en estándares y prácticas comunitarios.

Ese grupo se reunirá por primera vez en Bruselas el próximo 21 de octubre, detalló la UE.

“A largo plazo buscamos una solución más duradera, más europea, al problema de las matrículas”, subrayó Escobar, quien confió en visitar Belgrado tan pronto como pueda.

Afirmó además sentirse “optimista” por que el diálogo auspiciado por la UE pueda llegar a buen puerto y que el próximo año haya “grandes progresos”.

“El diálogo lo lidera la UE y seguirá siendo así. Resultará en la integración en Europa de toda la región”, independientemente de que Estados Unidos mantenga presencia en la región, indicó.

Editado por Miriam Burgués