Solo los países que compartan valores con la UE participarán en los proyectos europeos de Defensa

Militar

Pilotos y mecánicos de las fuerzas aéreas de Alemania e Israel posan frente a un F-16C/D 'Barak' (izq) y un Eurofighter alemán (d) en unas maniobras conjuntas, en agosto de 2020. [EFE-EPA]

Bruselas (EuroEFE).- Los países de fuera de la Unión Europea que deseen participar en los proyectos militares impulsados por Estados comunitarios que quieran colaborar más en defensa deberán cumplir condiciones como el compartir valores con la UE, aportar un valor añadido y tener un acuerdo para compartir datos clasificados.

“Con esta decisión permitimos excepcionalmente a países terceros participar, bajo ciertas condiciones”, explicaron fuentes comunitarias tras el acuerdo formal aprobado este jueves por el Consejo de la UE sobre la participación extranjera en proyectos de la cooperación permanente estructurada en Defensa (PESCO), de la que forman parte España y otros 24 países de la Unión.

Los países interesados en formar parte de alguno de esos proyectos, 47 por el momento, con los que los Estados miembros participantes quieren llevar más lejos sus ambiciones en Defensa y mejorar la autonomía estratégica de la Unión, deberán ser invitados por los socios europeos que los dirigen.

Así, la decisión adoptada hoy por el Consejo no establece una “lista prioritaria” de países terceros, sino un enfoque general para su participación, señalaron las fuentes, en el que se sientan tres grupos de condiciones.

En primer lugar políticas, de manera que el país interesado comparta “valores y principios” con la UE, así como los objetivos de su Política Común Exterior y de Seguridad y que no contravenga los intereses de Defensa de la Unión y sus Estados miembros.

El país tercero también deberá tener con la UE un diálogo sobre aspectos de seguridad y defensa.

En segundo lugar, los países terceros que quieran participar en un proyecto PESCO deberán aportar un “sustancial” valor añadido y contribuir a que se alcancen sus objetivos por medio de conocimiento técnico o apoyo financiero.

Por último están las condiciones legales, que requerirán a los países terceros contar con un acuerdo de seguridad de información con la UE e incluso un acuerdo administrativo con la Agencia Europea de Defensa si esta participa en la implementación del proyecto.

En la práctica, un país interesado en participar en un proyecto PESCO debe enviar su petición y los países de la UE que lo desarrollan -ellos son los que lo gestionan y financian, no el presupuesto comunitario- deberán aceptar por unanimidad si cumple los requisitos e informar de ello al alto representante de la Unión para la Política Exterior, Josep Borrell.

Corresponderá al Consejo de la UE tomar la decisión final sobre la participación de ese país tercero cumple todas las condiciones, y a los países europeos que llevan el proyecto el acordar detalles como la duración de la participación o un mecanismo de revisión periódica de la misma.

Fuentes comunitarias detallaron que estos países terceros tienen también “algo que decir” en el proyecto, pero que “en ningún caso pueden bloquear el proceso de toma de decisiones de la UE “.

También recordaron que las filiales de empresas de países terceros que formen parte de un consorcio y estén localizadas en la UE, podría recibir financiación del Fondo Europeo de Defensa, pero no así si su sede está establecida fuera de la Unión.