Von der Leyen y Biden cierran filas contra Bielorrusia

Von-der-Leyen-y-Biden-cierran-filas-contra-Bielorrusia.jpg

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen, habla con la prensa afuera de la Casa Blanca, este 10 de noviembre de 2021, en Washington. EFE/Oliver Contreras/Pool

Washington/Bruselas/Cracovia/Moscú (EuroEFE).- El mandatario estadounidense, Joe Biden, y la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, cerraron filas este miércoles contra Bielorrusia y prometieron imponer sanciones a ese país por la crisis de migrantes en la frontera con Polonia, donde continúa la «guerra híbrida» lanzada por las autoridades de Minsk.

 

 

En una reunión en la Casa Blanca, Biden y Von der Leyen hablaron sobre la llegada de miles de inmigrantes indocumentados, acompañados por efectivos de las fuerzas de seguridad bielorrusas, a la frontera con Polonia, que no les permite entrar en su territorio.

«(Biden y yo) compartimos absolutamente la conclusión de que este es un ataque híbrido de un régimen autoritario (bielorruso) para tratar de desestabilizar a sus vecinos democráticos, y de que no tendrá éxito», dijo Von der Leyen al concluir la reunión en la Casa Blanca, en declaraciones a la prensa.

SANCIONES LA PRÓXIMA SEMANA

Von der Leyen anunció que la UE ampliará sus sanciones contra Bielorrusia «muy rápido, a principios de la semana que viene», y que esas nuevas restricciones afectarán tanto a individuos como a entidades de ese país.

Añadió que, según la información que ha recibido de la Casa Blanca, Estados Unidos también planea sancionar a Bielorrusia por lo ocurrido, y tendrá «en efecto» sus medidas contra ese país «a principios de diciembre» por el mismo tema.

En concreto, Biden y Von der Leyen acordaron examinar «la posibilidad de sancionar a aquellas aerolíneas que facilitan el tráfico de personas hacia Minsk, y después hacia la frontera de Bielorrusia con la UE», precisó la presidenta de la CE.

Biden no hizo declaraciones a la prensa antes ni después de la reunión, y hasta ahora, su Gobierno no se ha pronunciado oficialmente sobre la crisis entre Bielorrusia, Polonia y la UE.

No obstante, Von der Leyen aseguró que el mandatario estadounidense comparte la postura de los Veintisiete y dijo que ambos acordaron «coordinar sus contactos con los países de origen» de los inmigrantes, en su mayoría kurdos procedentes de Siria e Irak.

En esos contactos, Von der Leyen consideró necesario pedir que esos países «cuiden de sus ciudadanos, para que no caigan en la trampa del régimen (del presidente bielorruso, Aleksandr) Lukashenko».

También destacó la necesidad de que «las agencias de Naciones Unidas tengan acceso a los migrantes en Bielorrusia», donde miles de ellos están en pleno invierno a la intemperie, sin calefacción, ni alimentos.

Los refugiados se encuentran en tierra de nadie, ya que Polonia aprobó medidas que permiten la expulsión por la fuerza de los inmigrantes irregulares, mientras Minsk derogó el acuerdo de readmisión con la UE y no les permite regresar a la capital.

Von der Leyen negó, sin embargo, que lo ocurrido se trate de una «crisis migratoria», y lo describió en cambio como un intento de Bielorrusia de «instrumentalizar a los migrantes» para desestabilizar a los países de la UE.

COOPERACIÓN CON MÁS PAÍSES

Mientras, el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, afirmó este miércoles que sus servicios ampliarán la cooperación con los países de origen y tránsito para frenar la crisis migratoria y humanitaria desatada por la estrategia de Bielorrusia.

En un debate con el pleno de la Eurocámara, Borrell recordó que la crisis se agravó en octubre cuando empezaron a llegar hasta las fronteras europeas masivamente personas que habían alcanzado Bielorrusia ya no solo desde Irak, como fue el caso en verano, sino desde muchos otros aeropuertos en Oriente Medio.

 

Hasta ahora, dijo, el Servicio Europeo de Acción Exterior ha estado en contacto con 13 países de origen y tránsito para informales sobre la situación y pedirles cooperación para «parar este flujo», en particular con las autoridades iraquíes, que tomaron medidas para suspender vuelos directos entre al país y Minsk.

Pero ahora estos contactos «tienen que ser más extendidos, puesto que no se trata de un viaje de punto a punto con solo uno o un par de actores, sino de toda una red de destinos con países de tránsito, que implica a muchas aerolínea y mucha gente», añadió.

Por ello el vicepresidente de la Comisión para el Estilo de Vida Europeo, Margaritis Schinas, visitará en los próximos días Abu Dabi, Beirut, Bagdad o Ankara, entre otros destinos, para abordar la crisis.

Al mismo tiempo, explicó Borrell, la UE está monitorizando potenciales nuevas rutas y vuelos de conexión y sus delegaciones en el extranjero se centrarán en informar a las «potenciales víctimas» en los países de origen de que «las promesas de entrada libre a Europa son falsas» y de que están «siendo robados» cuando se les pide pagar 6.000 o 7.000 dólares «por un viaje que no va a ningún sitio».

POLONIA REFUERZA SU FRONTERA

La Guardia Fronteriza polaca habló este miércoles de una relativa calma, después de que en días anteriores se registraran intentos de asaltos ilegales masivos, a veces violentos, aunque precisó que «tres grandes grupos» de «entre varias decenas y doscientas» personas trataron de entrar ilegalmente en las últimas horas.

Mientras, la canciller alemana en funciones, Angela Merkel, calificó en una conversación telefónica con el presidente ruso Vladímir Putin, de «inhumano» e «inaceptable» el comportamiento del régimen de Minsk.

Merkel pidió al jefe del Kremlin que haga valer su influencia sobre el régimen de Alexandr Lukashenko y advirtió en contra de la «instrumentalización de inmigrantes» contra la UE, según informó la Cancillería en un comunicado.

Putin, por su parte, llamó a Bruselas en su conversación con Merkel a entablar «contactos directos» con Minsk para solucionar la crisis migratoria.

RUSIA ADVIERTE DE CATÁSTROFE HUMANITARIA

Entretanto, dos bombarderos estratégicos rusos sobrevolaron hoy territorio bielorruso en medio de la crisis migratoria en el marco del sistema conjunto de defensa antiaérea, informó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.

El Ministerio de Defensa bielorruso, por su parte, precisó que los bombarderos rusos seguirán supervisando la zona de manera «regular» y que se trata de «medidas de reacción adecuada ante la situación creada tanto en aire como en tierra».

El ministro de Exteriores bielorruso, Vladímir Makeí, aseguró hoy durante una visita a Moscú que la causa de los problemas actuales «no está en Bielorrusia», sino en Europa, y acusó a Polonia de concentrar a «15.000 militares» en la frontera bielorrusa para no permitir la entrada de «mujeres y niños».

Polonia ha incrementado su presencia miliar en la frontera con Bielorrusia y actualmente ascienden a 15.000 los soldados desplegados, según confirmó hoy el ministro de Defensa, Mariusz Blaszczak.

En tanto, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, advirtió de que el cierre de la frontera bielorruso-polaca propuesto por el Gobierno de Varsovia solo puede complicar la crisis migratoria en la zona fronteriza, que amenaza con convertirse en una «catástrofe humanitaria».

Peskov hizo estas declaraciones en respuesta al primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, quien ayer declaró que «sellar la frontera» con Bielorrusia está «en el interés nacional» de Polonia y advirtió de que «también la estabilidad y la seguridad de toda la Unión Europea están amenazadas».

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, expresó su confianza en que a raíz de la crisis migratoria la UE no se deje «arrastrar a una espiral» de confrontación con Minsk y Moscú, de la que dijo que es «sumamente peligrosa».

Agregó que la situación en la frontera entre Bielorrusia y Polonia debe ser resuelta a través del diálogo y agregó que Minsk «ha propuesto en más de una ocasión, también en la etapa actual con la situación en la frontera, a llevar a cabo consultas y solucionar los problemas en base al derecho internacional».

«Nosotros estamos abiertos al diálogo y a resolver los problemas a través del diálogo, incluidas cuestiones sensibles», confirmó Makéi en rueda de prensa conjunta con Lavrov.

CHARLES MICHEL PIDE «ACTUAR CON RAPIDEZ Y DECISIÓN»

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, pidió este miércoles en Varsovia «actuar con rapidez y decisión» en la crisis de la frontera polaco-bielorrusa, donde – dijo – tiene lugar «un ataque híbrido, brutal, violento e indigno».

Michel se entrevistó con el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, quien a su vez destacó que no se trata «de una crisis migratoria, sino una crisis política desencadenada con el propósito especial de desestabilizar la situación en la Unión Europea (UE)».

Ambos líderes coincidieron en que el régimen de Aleksander Lukashenko es culpable de la situación en la frontera, donde se acumulan cientos de migrantes y se han registrado varios intentos violentos de pasar a territorio polaco de manera ilegal.

Morawiecki dijo que «los acontecimientos de los últimos días son una prueba para Polonia y una prueba para Europa», y añadió que su Gobierno es consciente de que puede producirse una escalada «arriesgada» y que «la situación puede empeorar», por lo que habrá que «lidiar con las estrategias de provocación» de Bielorrusia.

Michel-pide-actuar-con-rapidez-ante-ataque-brutal-a-la-frontera-de-Polonia.jpg

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, este miércoles en Varsovia. EFE/EPA/RADEK PIETRUSZKA POLAND OUT

Además anunció que solicitará a la UE que impida los vuelos comerciales entre Oriente Medio y Minsk, para bloquear la afluencia de ciudadanos de esos países hasta la frontera polaca a través de territorio bielorruso.

En referencia a la supuesta participación del Gobierno bielorruso en estos hechos, Morawiecki exigió «aumentar nuestra presión a través de un mecanismo de sanciones apropiado para que (el régimen de Bielorrusia) ponga fin a esta práctica».

«TERRORISMO DE ESTADO» DEL RÉGIMEN BIELORRUSO

Según él, la oleada migratoria que afrontan Polonia, Letonia y Lituania desde el verano es una acción de «terrorismo de Estado» perpetrada por el régimen de Lukashenko, además de «un instrumento de chantaje y venganza» por reclamar unas elecciones democráticas en Bielorrusia.

«Hoy estamos defendiendo no solo la frontera polaco-bielorrusa, estamos defendiendo también el flanco oriental de la UE y la frontera oriental de la OTAN. Después de todo, el objetivo de Lukashenko es desestabilizar a toda Europa», concluyó Morawiecki.

Finalmente, Michel declaró que «en los próximos días», el Consejo Europeo debatirá «las posibilidades de financiación» de «una infraestructura física que proteja mejor a la UE».

El Gobierno polaco inició hace poco la construcción de un muro y un sistema de vigilancia a lo largo de los 420 kilómetros de su frontera con Bielorrusia, para lo que ha asignado unos 350 millones de euros.

Editado por Miriam Burgués y Sandra Municio

 

La guerra híbrida de Lukashenko contra Estados Unidos y la UE

Moscú (EuroEFE).- El último dictador de Europa, Alexandr Lukashenko, ha respondido a las sanciones occidentales con una oleada de inmigrantes irregulares en la frontera con la Unión Europea (UE), rechazando al embajador de Estados Unidos y dándole de plazo hasta …