El Tribunal de Estrasburgo condena a Turquía por las detenciones arbitrarias de periodistas

Manifestación en protesta por el arresto de periodistas en Estambul tras el golpe de Estado de 2016. EFE/EPA/TOLGA BOZOGLU/archivo

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó este jueves a Turquía por dictar prisión, sin “razones fundadas”, a dos conocidos periodistas críticos con el presidente Recep Tayyip Erdogan tras el intento de golpe de estado de 2016.

Las sentencias, que avalan los recursos de Murat Aksoy y Ahmet Altan, ambos residentes en Estambul, obligan a Turquía a indemnizarles con 14.675 y 16.000 euros, respectivamente, en concepto de daños morales.

Recuerda la Corte europea “la importancia de proteger contra las privaciones de libertad arbitrarias o injustificadas” en el marco del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

No es la primera vez que el Tribunal condena a Turquía por hechos similares. Una sentencia de 2018 apoyó a dos periodistas. Hace cinco meses tomó la misma decisión sobre otros diez informadores del diario “Cumhuriyet”. Y se ha hecho lo mismo con varios jueces y activistas.

El primer fallo de hoy, el de Aksoy, concluyó que Turquía violó los derechos a la libertad y seguridad, y a la libertad de expresión, protegidos por el citado Convenio.

En el segundo caso, del de Altan, el fallo considera que se conculcaron los mismos derechos, además del derecho a presentar un recurso para que un tribunal decida en breve plazo sobre la legalidad de la detención. En este caso, el demandante estuvo más de 15 meses en prisión.

La Corte europea coincide con el Tribunal Constitucional turco, que determinó que se mantuvo la prisión provisional de Aksoy en contra de la Constitución.

De hecho, se ordenó su prisión por el artículo 100 del Código Penal, que “exige la presencia de elementos de hecho que demuestren la existencia de fuertes sospechas de la comisión de un delito”. La lista exhaustiva de motivos descarta que “la detención fuera regular”.

Asegura el Tribunal de Estrasburgo que “la detención provisional de voces críticas genera efectos negativos múltiples al producir un efecto disuasorio sobre la libertad de expresión, intimidando a la sociedad civil y reduciendo al silencio a las voces divergentes”.

La jueza turca Saadet Yüksel publicó una opinión disidente, en la que afirmó que el proceso contra el primer demandante “podría considerarse como justificado” y la injerencia, necesaria.

Editado por Virginia Hebrero