Estrasburgo condena a Bulgaria por expulsar a un periodista turco perseguido

Imagen de archivo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. EFE-EPA/JEAN-CHRISTOPHE BOTT/Archivo

Estrasbugo (Francia) (EuroEFE).- El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó este martes a Bulgaria por haber expulsado a un periodista turco a su país en octubre de 2016 a sabiendas de que estaba siendo perseguido, ya que las autoridades de Ankara lo consideraban implicado en la tentativa de golpe de Estado de julio de ese año.

Los jueces europeos consideran en su dictamen que Bulgaria no cumplió con sus obligaciones de proteger al demandante, al que se identifica únicamente por su inicial D., que desde su expulsión a Turquía fue encarcelado acusado de terrorismo y que sigue actualmente entre rejas cumpliendo una pena de siete años y medio.

Concluyen que se violaron dos artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos, el referido a la prohibición de tratos inhumanos y degradantes y al derecho a un recurso efectivo.

En el origen de este caso está la detención de nueve clandestinos (siete turcos y dos sirios) que intentaban entrar en Rumanía desde Bulgaria ocultos en un camión de mercancías el 14 de octubre.

Entre ellos estaba D., que había trabajado en el diario turco Zaman y en la agencia de prensa Cihan, del grupo Feza Media, vinculado al movimiento del clérigo islamista Fethullah Gülen, al que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusa de estar detrás del golpe de Estado que pretendió derrocarlo.

Por una decisión judicial, el control de Zaman cambió de manos y pasó a adoptar una línea progubernamental. El periodista fue despedido y -según su relato- ante las medidas de las autoridades contra la prensa decidió huir de Turquía. Lo hizo en un camión que entró primero en Bulgaria y luego debía haber pasado a Rumanía cuando fue detenido en un control en la frontera.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos subraya que los responsables de su arresto y los que ordenaron su devolución a Turquía en Bulgaria sabían que las autoridades turcas lo consideraban a él y a los que le acompañaban implicados en la tentativa de golpe de Estado. También que había represión contra los periodistas.

«Las autoridades búlgaras -escribe- disponían de informaciones suficientes que indicaban que el recurrente podía tener temores reales» sobre lo que le podía ocurrir si le entregaban a Turquía.

Además, no pudo beneficiarse de las garantías para hacer valer su derecho al asilo, ya que ni se le dio acceso a un abogado ni a un organismo que hubiera podido evaluar sus argumentos.

Bulgaria lo expulsó «con precipitación extrema», sin que el interesado pudiera siquiera entender el procedimiento que se le aplicaba, y en particular que se le había privado de la posibilidad que le ofrecía la legislación de pedir a los tribunales que suspendieran esa decisión, señala la decisión del TEDH.

Los jueces de Estrasburgo han impuesto a Bulgaria el pago a D. de una indemnización de 15.000 euros en concepto de daños morales.

Editado por Miriam Burgués