La activista saudí Loujain Alhathloul, premio de D. Humanos Václav Havel 2020

Dina Yousef, de 30 años, conduce por primera vez en las calles de Riyad después de un decreto para levantar la prohibición en 2018 EFE/EPA/AHMED YOSRI/archivo

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- La activista saudí Loujain Alhathloul, opositora de la tutela masculina y de la prohibición a las mujeres de conducir, fue galardonada este lunes con el premio de Derechos Humanos Václav Havel 2020 en un acto celebrado en la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa en Estrasburgo.

Alhathlou, puesta en libertad recientemente tras pasar 1.100 días en la cárcel, estuvo representada en el evento de forma telemática por su hermana Lina, que se encuentra fuera de Arabia Saudí.

Lina aseguró que Loujain “ha sido silenciada en todo el país” y añadió que el crimen que la llevó a la cárcel fue “luchar por los derechos de la mujer en Arabia Saudí”.

La hermana de la galardonada señaló que, tras su detención, “se la privó de concluir sus estudios, entró en prisión de forma ilícita, se la torturó brutalmente, estuvo meses aislada y se la acusó de terrorista”.

Dijo que Loujain “se ha convertido en un símbolo de los derechos humanos en Arabia Saudí, un Estado policial donde el silencio es la norma”.

“El apoyo internacional es la única forma de exponer las injusticias y proteger a las víctimas”, afirmó Lina al agradecer la distinción en su nombre.

El premio, entregado en memoria del que fuera presidente checoslovaco y luego checo y símbolo de la lucha contra el totalitarismo, lo concede un jurado de seis expertos internacionales nombrados por la citada Asamblea, la Biblioteca Václav Havel y la Fundación Carta 77.

El galardonado recibe 60.000 euros (unos 71.800 dólares), un trofeo y un diploma.

La octava edición de 2020 no pudo celebrarse el pasado octubre, al anularse la sesión de la Cámara por la crisis sanitaria.

La terna finalista estuvo compuesta íntegramente por mujeres. Loujain Alhathloul se impuso a la activista congolesa por derechos humanos Julienne Lusenge y a las monjas budistas Drukpa de Nepal.

La primera ha sido amenazada por denunciar los abusos sexuales y la violencia contra mujeres en la República Democrática del Congo y las segundas promueven la igualdad de género, el medio ambiente y la tolerancia intercultural.

El presidente de la Asamblea, el liberal belga Rik Daems, afirmó en su discurso que las tres “han mostrado mucho valor y determinación y son una fuente de inspiración para todos nosotros y un ejemplo para todas las mujeres y niñas en todo el mundo”,

El galardón lo obtuvieron en ocasiones anteriores el activista uigur Ilham Tohti, el Centro de Derechos Humanos de Chechenia, la yazidí Nadia Murad, el juez turco Murat Arslan, la rusa Ludmila Alexeeva, el azerbaiyano Anar Mammadli o el político bielorruso Ales Bialiatski.

Editado por Virginia Hebrero