Bruselas plantea metas para reducir la dependencia digital de la UE para 2030

banda ancha

Un hombre muestra el funcionamiento del sistema IPdomo, que permite controlar todos los sistemas eléctricos de un inmueble, polígono o urbanización sin importar la distancia física a través de la red estandar de banda ancha de internet (IP) EFE/Manuel Bruque/archivo

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea quiere atajar la debilidad y dependencia de la Unión Europea en materia digital que ha expuesto la pandemia de aquí a 2030, para lo que plantea reforzar sus infraestructuras, invertir en tecnologías punteras, impulsar la digitalización de empresas y mejorar la formación ciudadana.

El Ejecutivo comunitario presentó este martes una serie de objetivos concretos, de momento no vinculantes, a cumplir en los próximos diez años para lograr la “transformación digital” de la UE, que va rezagada en comparación con Estados Unidos o China.

La pandemia de covid-19, apuntan en el plan, ha “acelerado el ritmo de la digitalización” y mostrado que es imprescindible para trabajar, aprender o socializar; pero al mismo tiempo “ha expuesto las vulnerabilidades de nuestro espacio digital y su dependencia de tecnologías no europeas”.

La UE tiene que abordar sus “debilidades estratégicas” y “dependencias de alto riesgo” y “acelerar las inversiones asociadas”, considera la Comisión, que cifra en 125.000 millones de euros al año las inversiones necesarias para cerrar la brecha con EEUU y China.

Bruselas propone actuar en cuatro áreas: el desarrollo de infraestructuras seguras, la digitalización de las empresas y de las administraciones públicas y la educación digital.

Plantea que para 2030 todas las áreas pobladas tengan acceso al 5G, frente al 14 % hoy, y que todos los hogares tengan conexión a internet “gigabit” (de máxima velocidad), en comparación con el 59 % actual.

Bruselas quiere, además ,doblar la producción de semiconductores sostenibles en la UE, para que en 2030 representen el 20 % de la producción mundial, y tener para ese año su primer ordenador cuántico.

En 2030, tres de cada cuatro empresas europeas deberían usar servicios de computación en la nube, “big data” e inteligencia artificial, y más del 90 % de las pymes deberían tener al menos un nivel básico de digitalización, frente al 61 % que lo han alcanzado ya.

Según los planes de Bruselas, para entonces debería haber en la UE 250 “unicornios” -empresas emergentes valoradas en más de mil millones de dólares-, el doble que hoy.

La Comisión aboga además por digitalizar la administración pública para que en diez años todos los servicios básicos estén disponibles a través de internet, todo el mundo tenga acceso a su historial médico digital, y el 80 % utilice un documento de identidad electrónico.

Pero para todo ello será necesario mejorar la formación digital, por lo que Bruselas plantea que para 2030 al menos el 80 % de los adultos tengan habilidades básicas y que haya 20 millones de especialistas en tecnologías de la información, casi el triple que en 2019.

La Comisión quiere además poner en marcha proyectos entre varios países para “abordar mejor la falta de capacidades críticas”, que podrían trabajar en infraestructuras conectadas para el tratamiento de datos, la próxima generación de procesadores o la administración pública en línea, según un comunicado.

Estos serían financiados por los Estados, la industria y el presupuesto europeo, incluido el fondo de recuperación, del que un 20 % se destinará a digitalización.

La UE invertirá 10.000 millones de euros en transición ecológica y digital

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea propuso este martes la creación de 10 nuevas asociaciones entre la Unión Europea (UE), los Estados miembros y la industria, en las que la UE invertirá casi 10.000 millones de euros con el objetivo de …

El Ejecutivo comunitario debatirá con los países y la Eurocámara sobre estos objetivos con el fin de plasmarlos en el tercer trimestre en un programa operativo, cuyos progresos se evaluarían cada año.

Bruselas consultará también sobre la posibilidad de aprobar, a finales de año, una declaración sobre principios y derechos digitales, que garantice, por ejemplo, el acceso no discriminatorio a servicios públicos en línea.

Editado por Virginia Hebrero