Los jóvenes, clave para atajar la brecha y la desconfianza digital en Europa

Los jóvenes, clave para atajar la brecha y la desconfianza digital en Europa

Participantes en el debate "Imaginando el futuro. Un pacto digital escrito por jóvenes". EFE / María Moya

Madrid (EuroEFE).- En el reto de la digitalización, una de las dos grandes prioridades de la legislatura europea junto con la transición verde, los jóvenes desempeñan un papel fundamental, tanto para ayudar a afrontar la denominada «desconfianza digital» como para aportar soluciones que ayuden a combatir las brechas digital, socioeconómica y generacional surgidas en este ámbito.

«La confianza es la base para la utilización de la tecnología y de la digitalización», explicó la eurodiputada socialista Adriana Maldonado en el encuentro «Imaginando el futuro. Un pacto digital escrito por jóvenes» organizado por Telefónica, una iniciativa que recopila las voces y la visión de jóvenes sobre los retos y oportunidades de la sociedad digital actual, en el contexto del Año Europeo de la Juventud.

En el encuentro, moderado por la responsable de advocacy digital de Telefónica, Raquel Carretero, también participaron el diputado nacional por el Partido Popular Diego Gago, el director de gabinete de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Jesús Herrero, la investigadora del Real Instituto Elcano Raquel Jorge y el codirector de «El Orden Mundial» Eduardo Saldaña.

En un contexto de «desconfianza digital» que puede afectar al «uso de la digitalización», Maldonado considera fundamental «que los ciudadanos europeos tengan la sensación de que están en un entorno seguro», por lo que la labor de los representantes en las instituciones debe ser «crear espacios seguros, accesibles y transparentes» en este proceso de transición.

Sin embargo, «que haya desconfianza digital también es una buena señal», a juicio de Saldaña, porque eso implica que la sociedad «sabe lo malo que puede tener la tecnología».

Esa desconfianza, no obstante, tiene un «poso reaccionario», apunta el codirector del medio de análisis internacional: «Cuando la gente desconfía, busca respuestas rápidas y sencillas, por lo que abordar esa desconfianza también implica luchar y frenar fuerzas reaccionarias que están surgiendo en nuestro sistema democrático», apuntó Saldaña, quien evidenció el fuerte vínculo entre la tecnología y la forma en la que se desarrollan las sociedades.

«Cuando hablamos de digitalización, no hablamos de un elemento que pasa detrás de la pantalla del ordenador, es una cosa que influye directamente en los modelos de convivencia de las personas», coincidió, por su parte, el director de gabinete de la Secretaría de Estado de Digitalización.

Es por ello que, para Herrero, «la digitalización es la oportunidad de cuidarnos mucho más», de hacer que «mejore lo que había» y de dejar atrás definitivamente «el sistema en el que quien tiene más poderes marca las reglas».

BRECHA DIGITAL

Otro de los grandes retos de la digitalización es la brecha digital, marcada en Europa entre las zonas rurales y urbanas. Esta brecha, «trasladada al ámbito educativo, es un problema aún mayor», explicó Diego Gago, quien recordó el esfuerzo de la comunidad educativa en su totalidad desde el inicio de la pandemia de la covid-19.

A esta se suma la brecha socioeconómica, una cuestión en la que «las administraciones pueden contribuir» a través del establecimiento de «bonos digitales, ayudas fiscales, ayudas directas» u otros mecanismos que ayuden a romperla.

Entre las propuestas para mejorar el ecosistema social de desarrollo digital, Gago puso sobre la mesa el desarrollo de la figura del «voluntario digital», es decir, jóvenes con vocación de servicio público que puedan ayudar a las personas afectadas por la «brecha digital generacional».

Por su parte, la investigadora de Elcano subrayó la «necesidad de reflexionar y pensar qué se puede hacer» en materia digital, no solo en cuanto a los derechos de los usuarios, sino también en aras de avanzar hacia la «democratización de la digitalización», abriendo un espacio tanto a quienes quieran sumarse, como a los que no pueden, y a los que no quieren hacerlo.

En este sentido, opinó, «se necesita democratizar el lenguaje de la tecnología y acercarlo a las personas» en todos los niveles de la administración, así como involucrar a los jóvenes concibiendo la juventud como parte de la toma de decisiones y no como un concepto aislado.

COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA

Uno de los desafíos actuales que tiene la Unión Europea es «legislar desde la colaboración público-privada», integrando también la percepción que tiene el usuario cuando transfiere sus datos, explicó Maldonado.

Así, partiendo de que «los datos son el petróleo de hoy en día», explicó la eurodiputada, desde Bruselas buscan «cómo permitir que las empresas y los ciudadanos utilicen esos datos de una forma mucho más correcta y se consiga el progreso y los avances tecnológicos», pero que a la vez quede «cubierta» la protección de estos datos.

En este sentido, «la UE tiene la capacidad de usar la potencia de su mercado para imponer precedentes», concluyó Saldaña.

 

Editado por Miriam Burgués