Sindicatos europeos exigen pasar de las «buenas intenciones» a la acción social

Luca Visentini, secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos. EFE/EPA/TIAGO PETINGA

Oporto (Portugal) (EuroEFE).- Es necesario «convertir las buenas intenciones en acción» y «es muy importante que todos los países se comprometan» para avanzar en la Europa social, reclama Luca Visentini, secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos.

Visentini, que participará hoy en la Cumbre Social que reúne a los líderes europeos en la ciudad lusa de Oporto, defiende, en una entrevista con Efe, la necesidad de una mayor implicación de los estados miembros en el respaldo al plan de acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales.

Aunque desde la aprobación del Pilar, en 2017, ha habido avances, lamenta, se ha visto «muy poca implementación a nivel nacional entre los estados miembros» de la Unión Europea.

Implementar el plan significa, para Visentini, conseguir tres objetivos fundamentales: empleo, gestionar las transiciones climáticas y tecnológicas y sacar a los ciudadanos europeos de la pobreza.

Sin embargo, matiza, es necesario «convertir las buenas intenciones en acción» para lograr esos objetivos, para lo que es necesario que «todos los países se comprometan».

El dirigente sindical insiste en que el pilar social es clave en el Marco Financiero Plurianual de la UE y apuesta por medidas para garantizar que los compromisos se cumplen.

«La Comisión Europea tiene todas las herramientas para asegurarse que el dinero se gasta en prioridades sociales» señala, aunque esa responsabilidad es compartida con los Estados miembros.

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EL SALARIO Y LOS JÓVENES, PUNTOS CLAVE

«Hay una emergencia en nuestro continente cuando hablamos de salarios», afirma Visentini, quien denuncia la caída de los salarios en Europa iniciada incluso antes de la crisis provocada por la pandemia.

Pero «solo con buenas intenciones no podremos conseguir resultados» y, para el líder sindical, dos son los elementos fundamentales para avanzar en el cambio: subir el salario mínimo en cada país y aumentar las negociaciones colectivas.

«Los que tienen 35 años son los que tienen trabajos precarios y salarios bajos, así que tenemos que evitar que la nueva generación esté en la misma situación», matiza en la entrevista con Efe.

No obstante, Visentini se encuentra «confiado» en que Europa pueda «crear las condiciones para darles a las nuevas generaciones trabajos estables y salarios decentes».
Aunque, para ello, «tengamos que librar una batalla» ya que «hay gobiernos, empleadores y políticos que quieren mantener la flexibilidad y los salarios bajos».

Precisamente, horas antes del inicio del a Cumbre Social de Oporto, la Confederación Europea de Sindicatos ha promovido una carta apoyada por más de una decena de economistas europeos en demanda de una subida de los salarios mínimos dentro de la UE y del refuerzo de la figura de la negociación colectiva.

 

El planteamiento de los expertos, entre los que se encuentran los economistas Mariana Mazzucato y Thomas Piketty, apoya incluir en la normativa un «umbral de decencia» que garantice que los salarios mínimos legales no puedan ser inferiores al 60 % del salario medio y al 50 % del salario medio de los Estados miembros.

Estas medidas podrían beneficiar a más de 24 millones de trabajadores.

La Cumbre Social de Oporto reunirá por primera vez a la cúpula institucional europea, los jefes de Estado y de Gobierno y agentes sociales y representantes de la sociedad civil para avanzar en el modelo social.

La Cumbre respaldará el plan de acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales, una «hoja de ruta» para rebajar la pobreza y la desigualdad y mejorar la formación de los trabajadores con ambiciosos objetivos hasta 2030.

Editado por Miriam Burgués