Bruselas alerta de nuevo a España por la alta deuda y el paro y le sugiere acelerar las renovables

Bruselas alerta de nuevo a España por la alta deuda y el paro y le sugiere acelerar las renovables

Varias personas salen y entran en una oficina de empleo en Madrid, en una imagen de archivo. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea alertó este lunes a España por su elevada deuda pública, privada y externa y por el alto desempleo, unas «vulnerabilidades» que las autoridades comunitarias detectan desde hace años en la economía española y que tienen «relevancia transfronteriza».

En sus recomendaciones macroeconómicas de este año, el Ejecutivo comunitario señala que la deuda de los hogares y las empresas se mantiene en niveles superiores a los de antes de la pandemia de coronavirus y «exceden los niveles de prudencia», mientras que la «elevada» deuda pública con respecto al PIB también es «bastante superior» al nivel precovid.

Eso a pesar de que ambos indicadores volvieron en 2021 a sus tendencias negativas y las previsiones apuntan a que seguirán cayendo este año y el que viene, sumado a que la cuenta corriente de la balanza de pagos registra un «pequeño superávit» y la posición inversora neta ha alcanzado su mejor dato desde mediados de la década de los 2000.

Con respecto al desempleo, Bruselas advierte de que persiste la «segmentación» del mercado laboral entre temporales e indefinidos, así como el elevado paro juvenil, aunque destaca que «las reformas laborales pasadas y recientes y la aplicación continuada del plan de recuperación ayudarán a atajar el resto de vulnerabilidades de España».

Además, otro de los «desequilibrios» de la economía española identificados por las autoridades comunitarias es el nivel de préstamos dudosos o «non-performing loans» (NPL, en inglés) y el riesgo que plantean especialmente en los sectores con alto consumo energético y los golpeados anteriormente por la crisis de la covid-19, como el turístico.

La Comisión Europea evalúa cada año las deficiencias de todas las economías europeas en las que ha detectado «desequilibrios» y Bruselas lleva tiempo alertando en este ejercicio a España sobre su elevada deuda pública y privada y sobre los niveles de desempleo, entre otras cuestiones.

Además, el Ejecutivo comunitario encuentra problemas económicos en Alemania, Francia, Países Bajos, Portugal, Rumanía y Suecia, cree que Chipre, Grecia e Italia se enfrentan a «desequilibrios excesivos» y considera que Irlanda y Croacia han corregido los suyos.

«En general, los desequilibrios macroeconómicos están retrocediendo gradualmente. La deuda pública y privada están bajando desde niveles altos, las cuentas corrientes se están reequilibrando, pero el impacto de la covid-19 no está totalmente absorbido y están aumentando nuevos riesgos, los precios de la vivienda, por ejemplo, están subiendo en varios países», resumió en una rueda de prensa el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis.

ACELERAR LAS RENOVABLES Y MEJORAR INTERCONEXIONES

Por otra parte, el Ejecutivo comunitario recomendó a España que reduzca su dependencia de los combustibles fósiles con la aceleración del despliegue de energías renovables, el aumento de sus interconexiones energéticas con el resto del continente con infraestructuras compatibles con hidrógeno verde y el impulso de la renovación de edificios residenciales.

En sus recomendaciones, Bruselas destaca que España «se enfrenta a una serie de retos adicionales relacionados con la transición verde» que se suman a los «desafíos económicos y sociales» identificados en el plan de recuperación pactado con las autoridades comunitarias.

Así, la CE subraya que España debe «reducir su dependencia general de los combustibles fósiles» aunque su dependencia de la energía de Rusia sea mucho menor que la media europea (un 2 % en petróleo y un 10 % en gas, frente al 26 % y el 44 %, respectivamente, de promedio en el bloque).

En consecuencia, recomienda a las autoridades españolas «medidas adicionales» para acelerar el despliegue de las renovables, en especial a través de instalaciones descentralizadas, el impulso del autoconsumo, la simplificación de los procedimientos de autorización y mejoras para el acceso a la red.

En la misma línea, pide «inversiones complementarias» en almacenamiento, infraestructuras de redes, electrificación de edificios y transporte y en hidrógeno renovable, puesto que «pueden ayudar a descarbonizar la economía» y a «reducir la dependencia de los combustibles fósiles y la exposición a los precios internacionales».

Por otro lado, Bruselas defiende que es posible «progresar en la producción descentralizada» de energías renovables y acometer «renovaciones profundas» de edificios -residenciales y no residenciales- a través de «esquemas de financiación adecuados, formación y recapacitación de trabajadores del sector de la construcción, campañas de concienciación y asistencia técnica».

INTERCONEXIONES

El informe de recomendaciones señala igualmente que una «integración efectiva» de España en el mercado energético europeo requiere «incrementar sus interconexiones». Destaca en este sentido el papel de las conexiones eléctricas con países vecinos por su papel para apoyar una mayor integración de la «capacidad renovable» de la península ibérica.

«Nuevas infraestructuras transfronterizas de gas compatibles con el hidrógeno podrían contribuir a la diversificación del suministro de gas en el mercado interior y ayudar a aprovechar el potencial a largo plazo del hidrógeno renovable», remarca el texto.

No obstante, las autoridades comunitarias precisan que toda nueva infraestructura o inversión en las redes relacionadas con el gas deben estar «a prueba de futuro», es decir, deben facilitar su propia sostenibilidad a largo plazo garantizando que en el futuro pueden transportar combustibles sostenibles.

Editado por M.Moya