Bruselas revisa al alza su previsión de crecimiento de España para 2021 y recorta la de la eurozona

El comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, presenta las perspectivas económicas de invierno este jueves en Bruselas. EFE/EPA/KENZO TRIBOUILLARD/POOL

Bruselas/Madrid (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) revisó este jueves al alza sus proyecciones de crecimiento del PIB español hasta el 5,6 % en 2021 y el 5,3 % en 2022. Rebajó, en cambio, su previsión de crecimiento del producto interior bruto (PIB) en la eurozona durante 2021 hasta el 3,8 %, mientras que para el conjunto de la Unión Europea (UE) también empeoró su estimación y la situó en el 3,7 %. El Banco Central Europeo (BCE), por su parte, prevé un primer semestre peor de lo esperado para la economía europea y un rebote a final de año.

Las previsiones macroeconómicas de invierno del Ejecutivo comunitario son más optimistas que las emitidas el pasado noviembre, cuando anticipaban una caída de la economía española del 12,4 % en 2020 -finalmente fue del 11 %-, así como un repunte del 5,4 % este año y del 4,8 % el próximo.

Según las previsiones actualizadas, España será la economía de la Unión Europea que más crecerá este año, por encima del 3,7 % de media en los Veintisiete y del 3,8 % en la eurozona, cuyas cotas han sido revisadas a la baja con respecto al otoño.

Sin embargo, la estimación de Bruselas, que no tiene en cuenta el potencial efecto de los fondos de recuperación europeos, se queda lejos del 7 % de crecimiento del PIB que espera el Gobierno español para este año sin contabilizar el impacto de las ayudas.

Bruselas señala en su informe que el consumo y la inversión retrocederán en el primer trimestre de 2021 como consecuencia del repunte de infecciones en el inicio de año y del aumento de las restricciones en buena parte del país, antes de repuntar “ligeramente” entre abril y junio.

Conforme avance la vacunación y se retiren progresivamente las medidas de contención, la actividad económica “debería aumentar fuertemente” en el segundo semestre del año, con la materialización de la demanda acumulada, un aumento de las inversiones y una “recuperación suave” del turismo internacional.

En 2022 esta recuperación del turismo debería ganar impulso con la retirada total de las restricciones, de modo que para ese año se espera un “robusto crecimiento” del 5,3 %, según la CE.

Bruselas cree que el mantenimiento de las medidas adoptadas por el Gobierno para proteger el empleo y dar liquidez a las empresas hasta mediados de 2021 seguirá ayudando a mitigar la pérdida de puestos de trabajo y de capacidad productiva.

Sin embargo, advierte del riesgo de que aumenten las insolvencias una vez que comience a retirarse este apoyo, sobre todo en los sectores más afectados por las restricciones, lo que podría elevar el desempleo.

Por el lado positivo, la Comisión subraya que sus previsiones no incorporan el impacto del plan de recuperación y resiliencia, que aumentará la demanda nada más empezar a implementarse y, con el tiempo, el crecimiento potencial de la economía.

España opta a unos 140.000 millones de euros en fondos de recuperación europeos y prevé usar 27.000 millones de ellos este año.

En cuanto a la tasa de inflación, Bruselas proyecta que aumentará del 0,3 % el año pasado al 0,8 % en 2021 y al 1,1 % en 2022, por debajo de la eurozona en ambos ejercicios.

La Comisión insiste en que, pese a que la vacunación da razones para un “optimismo cauto”, la economía europea sigue sujeta a una gran incertidumbre y riesgos ligados al ritmo de las inoculaciones y la persistencia del virus y sus nuevas variantes, que de evolucionar peor de lo previsto podrían retrasar la recuperación.

 

PEORES PRONÓSTICOS PARA LA EUROZONA

Por otro lado, la CE rebajó su previsión de crecimiento del producto interior bruto (PIB) en la eurozona durante 2021 hasta el 3,8 %, mientras que para el conjunto de la Unión Europea (UE) también empeoró su estimación y la situó en el 3,7 %.

En las proyecciones anteriores, publicadas en noviembre, Bruselas había pronosticado para este año un aumento del PIB del 4,2 % en los diecinueve países que comparten la moneda única y del 4,1 % en los Veintisiete.

Por lo que a 2022 se refiere, el Ejecutivo comunitario mejoró hoy las previsiones al predecir un aumento del producto interior bruto del 3,8 % en la eurozona y del 3,9 % en la UE. En otoño había anticipado subidas del 3 % en ambas áreas.

De hecho, la CE espera que la economía de la Unión Europea recupere los niveles previos a la pandemia ya en 2022, antes de lo que había previsto en las proyecciones publicadas en noviembre.

Ello es resultado, “en gran parte, del impulso del crecimiento más fuerte de lo esperado en la segunda mitad de 2021 y en 2022”, señaló el Ejecutivo comunitario.

En cualquier caso, la Comisión insistió en que el impacto económico de la pandemia sigue siendo desigual entre los Estados miembros “y la velocidad de la recuperación también se espera que varíe de manera significativa”.

Añadió que los riesgos para estas nuevas previsiones son “más equilibrados” que en otoño, pero siguen siendo “elevados” y están relacionados en su mayor parte con la evolución de la pandemia y “el éxito” de las campañas de vacunación.

Por tanto, como factores positivos Bruselas destacó que la vacunación conduzca a una relajación de las medidas de contención más rápida de lo esperado y, en consecuencia, a una recuperación “más temprana y fuerte”.

Agregó que el fondo de recuperación, que en gran parte no se ha tenido en cuenta al elaborar estas previsiones, “podría impulsar un crecimiento más potente de lo proyectado”

En el lado negativo, advirtió de que la pandemia podría demostrar ser “más persistente o grave en el corto plazo” de lo asumido por la CE en sus estimaciones, o podría haber retrasos en los programas de vacunación.

Además, avisó del riesgo de que la crisis “pueda dejar cicatrices más profundas en el tejido económico y social de la UE, en particular, mediante quiebras generalizadas y pérdidas de empleos”.

“Esto también perjudicaría al sector financiero, incrementaría el paro de larga duración y agravaría las desigualdades”, constató.

 

El Ejecutivo comunitario recalcó que tras un “fuerte crecimiento” en el tercer trimestre de 2020, la actividad económica se contrajo de nuevo en los tres últimos meses del año pasado por la segunda ola de coronavirus y las medidas de contención para hacerle frente.

“Con esas medidas todavía en vigor, se espera que las economías de la UE y la eurozona se contraigan en el primer trimestre de 2021. El crecimiento económico se reanudará en la primavera y cobrará impulso en el verano a medida que los programas de vacunación avanzan y las medidas de contención se relajan de manera gradual”, señaló Bruselas.

Entre las principales economías de la eurozona, este año liderará el crecimiento España (5,6 %), seguida de Francia (5,5 %), Italia (3,4 %), Alemania (3,2 %) y Países Bajos (1,8 %).

EL BCE ANTICIPA UN PRIMER SEMESTRE PEOR DE LO ESPERADO

Mientras, desde Madrid el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, ha dicho que la evolución de la economía europea durante el primer semestre será peor de lo esperado por las medidas adoptadas para frenar la tercera ola de la pandemia de coronavirus, pero prevé un importante rebote de la actividad para finales de año.

De Guindos ha apuntado que los niveles previos a la pandemia no se recuperarán antes de mediados de 2022 y que las previsiones del BCE del pasado diciembre son bastante realistas, aunque habrá un peor comportamiento en la primera mitad del año -próximo a cero o ligeramente por encima- y una recuperación más intensa en el cuarto trimestre a medida que la vacunación vaya cogiendo ritmo.

“2021 tiene que ser un año de recuperación”, ha afirmado De Guindos en un encuentro sobre el sector inmobiliario tras la covid-19, en el que ha puesto de manifiesto el elevado nivel de incertidumbre existente por la evolución de la pandemia, el confinamiento y el ritmo de vacunación.

A este respecto cree que a partir del tercer trimestre un gran porcentaje de población europea estará vacunado, y que ha sido un acierto centralizar desde la Unión Europea la compra de vacunas, aunque es una tarea de enorme complejidad sobre la que no existía una experiencia previa.

Además, cree que las medidas que se han adoptado para paliar esta situación son excepcionales y que habrá que reducirlas ni demasiado rápido ni tampoco demasiado lento para evitar una “zombificación empresarial”.

Asimismo, ha asegurado que la política fiscal tiene que ser expansiva y el gasto que se realice debe ser el correcto (sanitario, ERTE o sostenimiento de las rentas de familias) y ha pedido a los distintos estados que cuando desaparezca la pandemia tengan un plan creíble y serio de consolidación fiscal. Por otro lado, ha agregado que el fondo de recuperación europeo tiene que venir acompañado de un plan de reformas e inversiones.

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Preguntado por si España ha sido uno de los países menos generosos a la hora de dar ayudas públicas, ha afirmado que está en la media cominitaria, pero que hay que tener en cuenta que el problema de España era que en 2019 tenía un déficit público próximo al 3 % y en otros países estaba por debajo y una tasa de paro próxima al 14 %.

Con respecto a la consolidación fiscal en Europa, De Guindos ha apuntado que la pandemia va a cambiar muchas cosas y va a dejar cicatrices estructurales que tomará su tiempo curarlas y la fiscalidad puede ser una de ellas. Sin embargo, ha traído transformaciones notables como la aceleración del proyecto del euro digital, la digitalización o el auge del comercio electrónico.

A diferencia de la anterior crisis, ha destacado que los bancos tienen ahora más nivel de liquidez, aunque el problema es la baja rentabilidad, siendo uno de los temores la posible reducción del nivel de provisiones.

Editado por Miriam Burgués