Deuda y ayudas de Estado, dos cuestiones que pueden distorsionar el mercado interior

Alemania ha concedido la mitad de las ayudas de Estado autorizadas por el coronavirus, además de disfrutar de las mejoras condiciones de deuda. [EFE/EPA/OMER MESSINGER]

Madrid (EuroEFE).- Futuras tensiones en el mercado de deuda o la desigualdad entre los diferentes Estados miembros de la UE en la concesión de ayudas de Estado son dos de los problemas a los que puede enfrentarse la gestión económica con la crisis del coronavirus y provocar tensión en el mercado único.

Sobre lo primero, los mercados por ahora muestran tranquilidad, tal y como han demostrado las últimas subastas; y respecto a lo segundo, la CE se mantiene vigilante, según reconoció esta semana la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.

Estas fueron dos de las ideas debatidas en un foro organizado por la Fundación Alternativas titulado “Europa Frente a la Crisis del Covid-19,”, moderado por su vicepresidente ejecutivo y ex secretario de Estado de la UE, Diego López Garrido.

“Hasta el momento no existe ningún indicio de que España vaya a tener dificultades para financiarse porque el Tesoro español va al mercado de deuda sin dificultad”, dijo el economista Victor Echevarría, sudirector general de Política Macroeconómica y Financiera del gabinete del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez., …..

Junto a Echevarría participaron Francisco Aldecoa, catedrático emérito de Relaciones Internacionales en la UCM y presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, Mercedes Guinea, profesora titular de Relaciones Internacionales y miembro del Consejo de Asuntos Europeos de la Fundación Alternativas, y Lucía Abellán, periodista de El País.

En el actual contexto, “la posibilidad de un rescate no está en el horizonte”, contestó Echevarría a una pregunta de si España podría tener que enfrentarse en el futuro a una crisis similar a la del sistema bancario.

Recordó que el debate económico sobre el coronavirus se centra en este momento sobre el Fondo de Reconstrucción, aprobado por los Estados miembros, a falta todavía de concretar los detalles operativos. Se trabaja en un fondo “cien por cien” presupuesto europeo que, a juicio de España, “debe concretarse mediante transferencias que no incrementen la deuda pública”.

El actual contexto de la deuda

Según las últimas previsiones de la Comisión Europea, la deuda española ascenderá en 2020 hasta el 115,6 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y en 2021 al 113,7%. La alemana, por contra, solo llegará hasta el 75,6 por ciento y en 2021 al 71,8 por ciento.

Alemania colocó el pasado 6 de mayo bonos a cinco años por valor de 3.202,60 millones de euros, a una rentabilidad media del -0,74 %. Pero la última colocación de deuda a diez años también tuvo un tipo de interés medio del -0,48 %.

,El Tesoro Público español colocó el jueves algo más de 7.100 millones de euros en una subasta de deuda a medio y largo plazo. La mayor parte, 1.800 millones de euros han correspondido a las obligaciones a 7 años,  a un interés marginal del 0,633 %.

Asimismo, el Tesoro ha vendido otros 1.755 millones en obligaciones a 30 años, a un  rendimiento del 1,686 %.

La prima de riesgo (diferencia con el bono alemán) está ahora en torno a los 140 puntos básicos. Las de otros países periféricos rondan los 238 puntos básicos de Italia, los 146 de Portugal y los 274 puntos básicos de Grecia. Por ahora no hay tensión.

Según Lucía Abellán, corresponsal diplomática de El País, España en esta ocasión ha dado “un paso adelante” al pedir el “fondo de transferencias” a fondo perdido, actitud muy diferente a la de 2008, cuando estuvo “ausente de todos los debates” por su “mala gestión de las cuentas públicas y el rescate bancario de 2012”.

El “activismo de España” en esta crisis ha sido importante, dice Victor Echevarría: “si a nivel doméstico se hubiera suscitado unanimidad, habría sido muy bienvenida”.

“La gran pregunta -según la profesora titular de Relaciones Internacionales en la UCM Mercedes Guinea- es cómo vamos a financiar el Fondo de Reconstrucción.

Las ayudas de Estado

Uno de los peligros que conlleva la flexibilización de las ayudas de Estado para luchar contra el coronavirus es que los países con las cuentas públicas más saneadas puedan aportar a sus empresas mayor cantidad de fondos, lo que podría distorsionar el mercado interior..

Riesgo de fragmentación sobre el que ya avisó esta semana la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, quien consideró “fundamental”  poner en marcha un plan de recuperación económica, a través del presupuesto de la UE, que palíe estas divergencias a través de la redistribución de recursos entre países.

Según Vestager, no todos los Estados miembros tienen el margen de maniobra fiscal que tiene Alemania, cuyo marco de ayudas a las empresas copa más de la mitad de los aproximadamente 1,9 billones de euros en ayudas aprobadas por Bruselas gracias a la flexibilización de sus normas.

En el debate de la Fundación Alternativas, Victor Echevarría afirmó que se estaba la espera de que la CE detallara cómo va a ser el marco temporal de ayudas de Estado y que éste tiene que buscar el equilibro entre lo que necesita una compañía y el mercado interior, para evitar que los países con “mayor espacio fiscal” acaben “jugando con ventaja”.

“España- dijo- está por la flexibilización de las ayudas de Estado, pero siempre que se respeten la competencia y la igualdad de condiciones”. Para ello es clave el Fondo de Reconstrucción, donde hay que asegurarse que el reparto se haga según unos “criterios económicos con sentido”.

Capacidad política para enfrentarse a las crisis del Siglo XXI

La crisis del coronavirus ha evidenciado, una vez más, “que la UE no tiene capacidad política para enfrentarse a las crisis”, dijo en el debate Mercedes Guinea, y por ello se ha vuelto a ver la respuesta fragmentada y “por instituciones”.

Dudas políticas, “que no jurídicas” que se han acrecentado además con la sentencia del Tribunal Constitucional alemán que ha cuestionado el programa de compra de bonos del BCE.

“Lo más urgente será profundizar en la unión económica, pero no podremos avanzar de manera conjunta hasta que no definamos cómo financiarnos y cuánto destinaremos al Estado de bienestar”, dijo Gujinea.

Francisco Aldecoa, catedrático emérito de Relaciones Internacionales en la UCM y presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, cree que esta es una “gran oportunidad” para la UE, porque cuenta con las “características adecuadas para afrontar este tipo de crisis”.

Resaltó la resolución del Parlamento Europeo del pasado 17 de abril, donde las tres grandes fuerzas políticas apostaron por financiación frente a esta crisis encauzada “a través del presupuesto de la UE” y que las “iniciativas nacionales son un suicidio”.