El BCE defiende crear un «banco malo» europeo para absorber créditos fallidos

Sede del BCE. EFE/Ronald Wittek/Archivo

Bruselas (EuroEFE).- El presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Andrea Enria, propuso este martes crear una red de sociedades de gestión de activos en la Unión Europea (UE), los conocidos como «bancos malos», para absorber el incremento de créditos fallidos previsto a consecuencia de la pandemia.

«Una iniciativa europea, por ejemplo, que conecte en una red sociedades de gestión de activos nacionales, mediante mecanismos de financiación comunes y la armonización de precios, podría ser una herramienta útil para abordar el incremento previsto en préstamos fallidos y garantizar la igualdad de condiciones dentro de la unión bancaria», declaró.

Enria se pronunció en ese sentido durante una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (PE), donde reiteró una idea que también manifestó en un artículo en el diario «Financial Times».

Ante la Eurocámara, el economista italiano destacó que las compañías de gestión de activos «si están bien diseñadas, en general no producen pérdidas al contribuyente y pueden permitir al sector bancario limpiar su balanza de un modo mucho más rápido».

De todas formas, admitió que la cuestión de un «banco malo» europeo es «controvertida» por el miedo de algunos Estados miembros a mutualizar las pérdidas entre los diferentes socios comunitarios.

«Quiero reiterar que podemos diseñar esta iniciativa también sin mutualización, si esta es la preferencia política», comentó.

En cualquier caso, insistió en que las compañías de gestión de activos han demostrado ser «instrumentos eficaces para facilitar la gestión y recuperación» de los créditos fallidos.

Reconoció que por el momento la crisis sanitaria no ha generado un incremento «perceptible» de los préstamos improductivos, aquellos que acumulan más de 90 días de impago o se consideran irrecuperables.

En ese sentido, destacó que en el segundo trimestre de 2020 el ratio de esos créditos en las entidades bancarias «significativas» era del 2,9 %, frente al 3,2 % en los tres últimos meses de 2019.

«Sin embargo, esperamos una subida de los préstamos fallidos, en particular, una vez que las medidas de apoyo publico expiren, como las moratorias de pago», asumió.

Así, consideró importante que los bancos estén «preparados» para tratar «el probable aumento» en préstamos improductivos, para lo que pidió a las entidades contar con «políticas claras y adecuadas» para identificar y medir los riesgos del crédito «en una fase temprana».

También instó a que se asegure «la capacidad operativa» para gestionar esas subidas y garanticen «niveles adecuados de provisiones para sus carteras de préstamos».

Agregó que para hacer frente a las debilidades del sector bancario, como la baja rentabilidad, «la consolidación bancaria puede ser parte de la solución».

Sobre la negociación de la relación entre Bruselas y Londres tras el Brexit, recalcó que los bancos deben estar «preparados para todos los escenarios posibles» cuando la legislación comunitaria deje de aplicarse en territorio británico y el Reino Unido quede convertido de manera definitiva en un país tercero el próximo 1 de enero.

Escepticismo de la presidenta de la Junta Única de Resolución

Por su parte, la presidenta de la Junta Única de Resolución (JUR) bancaria europea, Elke König, manifestó su escepticismo sobre un «banco malo» europeo y dijo que las sociedades de gestión de activos no son una «varita mágica» para eliminar las pérdidas.

«Siempre he sido muy escéptica sobre un banco malo europeo. Me parece un bebé demasiado grande para ser gestionado», declaró durante una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (PE).

Reconoció que a nivel nacional ya hay sociedades de gestión de activos o «bancos malos» (es el caso de la Sareb en España), pero insistió en su escepticismo sobre un «banco malo» europeo «que está muy lejos de tratar cuestiones individuales».

König asumió que el impacto de la pandemia en los bancos con un consiguiente incremento en los créditos fallidos, aquellos que acumulan más de 90 días de impago o se consideran irrecuperables, «probablemente tardará otros pocos trimestres» en hacerse notar, dado el dinero público que los Gobiernos están invirtiendo en la economía.

En cualquier caso, instó a las entidades a aplicar medidas para identificar y tratar los préstamos improductivos «más pronto que tarde» y añadió que «la constitución prudente de reservas nunca ha sido dañina para banco alguno».

«Las sociedades de gestión de activos, un tema que estoy segura de que han debatido de manera extensa también con el señor Enria, pueden ser parte de la caja de herramientas, y de hecho son parte de la nuestra, pero no son la varita mágica para hacer desaparecer las pérdidas», comentó.

Editado por Miriam Burgués