La energía sigue empujando la inflación a niveles récord en la eurozona

La inflación de la eurozona crece 7 décimas y alcanza el 5,8 % en febrero

Dos mujeres compran carne este lunes en un mercado de Madrid. EFE/ Víctor Casado

Bruselas (EuroEFE).- Los precios de la energía no dieron un respiro en febrero y siguen empujando la inflación de la eurozona hasta el nivel récord del 5,8 %, siete décimas más que el dato correspondiente a enero, cuando el alza de los precios ya se situó en máximos históricos.

La estimación preliminar que la oficina de estadística comunitaria Eurostat publicó este miércoles, aunque no recoge todavía el impacto de la guerra en Ucrania, apunta efectivamente a la energía como principal factor de este incremento: su crecimiento con respecto a febrero de 2021 fue del 31,7 %, casi tres puntos más que el alza observada hace un mes.

Pero la inflación se está expandiendo también a otras categorías de productos como los alimentos frescos, cuyos precios crecieron un 6,1 % en febrero (un punto más que en enero).
Si a los alimentos se suman el alcohol y el tabaco, la inflación del pasado mes se sitúa en el 4,1 %, un porcentaje que es seis décimas superior al del mes anterior.

En niveles inferiores, pero positivos, se encuentran los bienes industriales no energéticos y los servicios, con incrementos de sus precios del 3 % y del 2,5 %, respectivamente.

Estos datos sobre la inflación de la zona euro redoblan la presión a la que se enfrenta el Banco Central Europeo (BCE) desde hace meses, puesto que el mandato del instituto emisor es conseguir una inflación en el medio plazo cercana al 2 %.

El dato de enero (del 5,1 %) ya sorprendió al organismo liderado por Christine Lagarde, como ella misma reconoció en sus últimas comparecencias en el Parlamento Europeo, aunque pidió prudencia al analizar los datos porque el aumento de los precios se debe principalmente a factores de oferta -como los precios energéticos y los problemas de suministro- y no de demanda.

«Si pusiéramos fin gradualmente a las compras de activos y subiésemos los tipos de interés ¿tendría algún efecto en los precios de la energía? No lo creo”, dijo Lagarde a principios de febrero ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara.

Lagarde señaló que la zona euro no sufre actualmente de un «exceso de demanda» o de un «sobrecalentamiento» del mercado laboral que hiciera saltar las alarmas de una inflación persistentemente alta en el medio plazo, como sí ocurre en Estados Unidos.

DIFERENCIAS ENTRE PAÍSES DE LA EUROZONA

Entre los socios de la moneda común se observan notables diferencias en su inflación de febrero, con Lituania (13,9 %) y Estonia (12,4 %) como únicos países que superan los dos dígitos de los doce miembros con un porcentaje superior a la media.

Por detrás se encuentran Bélgica (9,6 %), Letonia (8,9 %), Eslovaquia (8,2 %), Luxemburgo (7,8 %), España (7,5 %), Países Bajos (7,2 %), Eslovenia (7 %), Grecia (6,3 %), Italia (6,2 %) y Chipre (5,9 %).

Sin embargo, las dos grandes economías de la eurozona, Alemania y Francia, registraron en febrero una inflación por debajo del promedio (del 5,5 % y 4,1 %), respectivamente, al igual que Finlandia y Malta (4,3 %), Portugal (4,4 %), Austria (5,5 %) e Irlanda (5,7 %).

Editado por María Moya