España confía en que el BCE mantendrá una política acomodaticia en 2022

España confía en que el BCE mantendrá una política acomodaticia en 2022

La vicepresidenta primera del Gobierno español, Nadia Calviño, durante la rueda de prensa conjunta con el presidente del Eurogrupo y ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe, tras la reunión mantenida este lunes en la sede del Ministerio. EFE/ J.J.Guillen

Madrid (EuroEFE).- El Gobierno español mantiene su confianza en que el Banco Central Europeo (BCE) continuará con su política «acomodaticia» también en 2022, después de que la semana pasada su presidenta, Christine Lagarde, no cerrara la puerta a una subida de los tipos de interés.

«Mi interpretación sobre la posición del BCE es de enorme prudencia», explicó este lunes en rueda de prensa la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, quien defendió que España está en disposición de seguir mejorando la sostenibilidad de su deuda incluso en el caso de que haya un «cambio de política monetaria» que implique la retirada de algunos estímulos.

Después de reunirse con el presidente del Eurogrupo, el irlandés Paschal Donohoe, Calviño subrayó que España ha aprovechado los últimos años para mejorar el perfil de su deuda alargando el plazo medio de vencimiento por encima de los 8 años.

Sobre la revisión de las reglas fiscales para actualizar los objetivos de reducción de déficit y deuda pública, la ministra abogó por abordar este debate desde una visión «realista y pragmática», ya que los ratios de deuda respecto al PIB han empeorado de forma generalizada en Europa desde el arranque de la pandemia.

Calviño reconoció que no hay «tiempo que perder» para contar con una orientación clara por parte de Bruselas antes de preparar los Presupuestos de 2023, e insistió en que es necesario que esa «consolidación» fiscal tenga en cuenta las «especificidades de cada país» y no vaya en detrimento de la recuperación económica, el empleo y la inversión para no incurrir en errores del pasado.

Instó también a reforzar la unión bancaria y evitar que el sistema financiero se convierta en un factor de «inestabilidad» en el contexto comunitario.

El presidente del Eurogrupo apostó también por reforzar la unión bancaria debido al papel «crítico» que tienen las entidades financieras en movilizar la inversión necesaria para acometer la transición europea a una economía más digital y sostenible.

«El coste de posponer estos avances a la llegada de una nueva crisis sería demasiado alto», advirtió.

Asimismo declaró que en esta visita a Madrid escuchó la posición del Ejecutivo español y mantendrá reuniones similares con el resto de socios comunitarios con el objetivo de consensuar unas metas de reducción de déficit y deuda en los próximos meses.

Editado por María Moya