España usará los créditos del plan postcovid para mejorar la autonomía energética

España usará créditos del plan postcovid para mejorar la autonomía energética

La vicepresidenta del Asuntos Económicos española, Nadia Calviño, a su llegada al Eurogrupo. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Bruselas (EuroEFE).- El Gobierno de España solicitará a la Comisión Europea, en el segundo semestre del año, los créditos que tiene asignados en el marco del fondo de recuperación para impulsar proyectos e inversiones que fomenten la independencia energética y desprenderse de la dependencia en los combustibles fósiles, entre otras cuestiones.

Así lo aseguró la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, a su llegada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) que tiene lugar el mismo día en que Bruselas ha recomendado a los Estados miembros cómo utilizar los créditos del Next Generation EU para impulsar reformas en el sector energético.

«En esta segunda fase vamos a movilizar tanto cualquier transferencia adicional que se asigne España como el conjunto de los créditos y también activar las inversiones recomendadas dentro de esta comunicación Repower EU», afirmó Calviño en declaraciones a los medios.

Según el reglamento del plan de recuperación, España puede solicitar préstamos por un valor equivalente al 6,8 % de la renta nacional bruta (RNB) de 2019, lo que supone unos 86.000 millones, que se sumarían a los 69.500 millones en transferencias que recoge por ahora el plan español.

El objetivo del Gobierno, especificó Calviño, es solicitar «el 100 % de los créditos asignados» cuando España presente una actualización del plan de recuperación, algo que espera hacerlo en la segunda mitad del año, una vez Bruselas haya comunicado ya su cálculo definitivo sobre las subvenciones no reembolsables de cada socio comunitario.

Aunque no detalló si esta reedición del plan de recuperación incluirá inversiones en nuevas interconexiones energéticas con Francia, la vicepresidenta económica española sí que expresó la «satisfacción» del Ejecutivo por el hecho de que Bruselas considere «prioritarias» este tipo de infraestructuras» en los distintos documentos que ha publicado recientemente.

«Se trata, sin duda, de infraestructuras energéticas prioritarias desde la perspectiva del buen funcionamiento de los mercados energéticos europeos, por cuanto hasta ahora la limitada capacidad de interconexión de la península ibérica con el resto de Europa supone también un límite a la capacidad de exportación de energía», argumentó.

En cualquier caso, Calviño defendió que el plan español ya «estaba muy bien diseñado» porque prestaba «una gran atención a la autonomía estratégica, tanto en el ámbito energético como en el ámbito estratégico» a través de proyectos como el que mañana aprobará el Consejo de Ministros para desarrollar capacidades de diseño y producción de chips.

Recordó en esta línea que el plan de recuperación recoge proyectos «estratégicos» sobre economía circular, energías renovables, almacenamiento energético, hidrógeno verde o digitalización del ciclo del agua, que están «muy alineados» con las recomendaciones que lanzó este mismo lunes el Ejecutivo comunitario.

En particular, Bruselas sugirió a España acelerar el despliegue de las renovables -fomentando por ejemplo el autoconsumo-, ampliar sus interconexiones energéticas con el resto del continente con infraestructuras compatibles con hidrógeno verde e impulsar la renovación de edificios residenciales y no residenciales para mejorar su eficiencia energética.

ASEGURA QUE ESPAÑA YA PREVÉ UNA POLÍTICA FISCAL PRUDENTE

Por otra parte y también en relación con las recomendaciones para 2023 publicadas este lunes por la Comisión, Calviño aseguró que el Gobierno ya prevé mantener una política fiscal prudente en 2023 que permita reducir los niveles de déficit y deuda públicos, tal y como le recomendó Bruselas.

España apoya además la propuesta del Ejecutivo comunitario para mantener suspendidas un año más, durante 2023, las reglas fiscales comunitarias y confía en haya «amplio acuerdo» entre los socios para aplicar esta medida para afrontar a las consecuencias de la guerra de Ucrania.

«La Comisión Europea hace una recomendación general de prudencia fiscal que está absolutamente alineada con la senda de reducción del déficit y la deuda pública que ha propuesto nuestro país», dijo Calviño.

La vicepresidenta española aseguró que se aprovechará «el crecimiento económico, las mejoras de la recaudación y una política fiscal responsable», al tiempo que se impulsarán las inversiones financiadas con fondos europeos, «logrando así compaginar una reducción del déficit y la deuda pública en relación al PIB e impulsando el crecimiento económico y la creación de empleo» que son la «prioridad» del Ejecutivo en este momento.

Calviño destacó asimismo que Bruselas ha avalado el programa de estabilidad español, que marca unos objetivos de reducción «ambiciosos», en concreto una rebaja de dos puntos porcentuales del déficit y tres puntos en la deuda en 2022, de modo que continúe «una senda intensa de reducción de los desequilibrios fiscales» y para finales de 2025 el déficit se sitúe por debajo del 3 % y la deuda sea inferior al 110 % del PIB.

En cuanto a la implementación del plan de recuperación, Calviño aseguró que España mantiene un «diálogo constante» con la Comisión sobre las reformas previstas, de cuyo cumplimiento dependen los desembolsos de los 69.500 millones de euros en subvenciones solicitados hasta ahora, incluida la de las pensiones.

«Tenemos un diálogo constructivo explicando y analizando en profundidad todos estos criterios que son muy relevantes desde el punto de vista fiscal, de funcionamiento de los mercados y de la justicia social en España», dijo preguntada por esta reforma después de que Bruselas haya advertido de que vincular las pensiones al IPC en el contexto de alta inflación podría elevar el gasto más de lo previsto.

La Comisión analizará si cumple los requisitos de sostenibilidad fiscal cuando España pida el cuarto tramo de fondos, el año que viene.

Por otro lado, Calviño consideró «muy positiva» la propuesta de Bruselas para mantener suspendidas las reglas fiscales en 2023 «por cuanto no se entendería que en un momento de tan alta incertidumbre» como el actual «se volviesen a aplicar tal cual unas reglas que tienen que ser revisadas para adaptarse a las necesidades presentes y, sobre todo, futuras de inversión de la UE».

Por ello, consideró que la extensión «no debería retrasar» esta reforma y confió en que la Comisión haga «cuanto antes» una propuesta.

Editado por M.Moya