Italia le dice a Bruselas que sus cuentas de 2020 no suponen una desviación significativa

Roma

Paolo Gentiloni (C), quien será el próximo Comisionado Europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, habla con el primer ministro italiano Giuseppe Conte (L), y el Ministro de Economía Roberto Gualtieri (R), en la Cámara Baja antes de un voto de confianza, en Roma, Italia, 09 de septiembre de 2019. (Italia, Roma) EFE / EPA / ANGELO CARCONI

Roma (EuroEFE).- El Gobierno italiano ha respondido a la Comisión Europea (CE) que la estimación de un déficit al 2,2 % del producto interior bruto (PIB) en 2020, sobre el que se basa su plan presupuestario, no supone una desviación significativa de las reglas fiscales europeas.

«El margen fiscal solicitado para 2020 nos permitiría involucrar al sector privado a través de incentivos fiscales. Con esta flexibilidad adicional, el cambio proyectado en el saldo estructural en 2020 no constituiría una desviación significativa», afirma el ministro de Economía de Italia, Roberto Gualtieri, en una carta enviada al vicepresidente de la Comisión para el Euro, Valdis Dombrovskis, y el comisario de Economía, Pierre Moscovici, y publicada hoy en su página web.

La misiva fue enviada este miércoles y explica que el déficit estructural de 2020 sufrirá un «ligero deterioro» del 0,1 % fundamentalmente porque la economía italiana se encuentra en una situación de dificultad.

Pero justifica que el déficit bajará al 1,8 % del PIB en 2021 y al 1,4 % en 2022, «lo que implicará mejoras estructurales de 0,2 puntos porcentuales por año, marcando una clara convergencia hacia el objetivo a medio plazo para Italia».

Roma recuerda que el Eurogrupo acordó recientemente «que en la coyuntura actual», con desafíos como la guerra comercial entre Estados Unidos y China o la ralentización económica global, «la zona del euro debería evitar las políticas fiscales procíclicas» y que si se materializan «los riesgos a la baja, la postura fiscal general debería ser más acomodaticia».

Reducir la deuda sí, pero impulsando el crecimiento económico

Italia comparte este punto de vista, subraya el ministro, y es consciente de que debe reducir su elevada deuda pública, que supera el 134 % del PIB, y su déficit estructural, pero lo hará «impulsando el crecimiento económico y favoreciendo la transición hacia un modelo de crecimiento ambientalmente sostenible e inclusivo».

El Gobierno italiano, formado por el Movimiento 5 Estrellas y varios partidos de centroizquierda, trabajará para reducir la pobreza y favorecer las contrataciones, aprobará ayudas sociales y mejorará su sistema tributario, con la lucha contra la evasión fiscal y la aplicación de un impuesto para las grandes corporaciones digitales.

Gualtieri explica que Italia parte de un déficit para 2020 del 2,9 % del PIB, que se reducirá en 0,7 puntos porcentuales, hasta el 2,2, %, gracias a estas medidas.

Calcula que la lucha contra la evasión fiscal contribuirá en 0,16 puntos porcentuales; otros 0,1 procederán de los incentivos a la protección del medio ambiente y los gravámenes ambientales; 0,34 de otros ingresos fiscales; y la revisión del gasto público mejorará el saldo presupuestario en más del 0,1 % del PIB.

El que fuera eurodiputado por el Partido Demócrata desde 2009 expone que «las cuentas son bastante prudentes» y que el objetivo es «superar estas cifras tanto en el control del gasto como el cumplimiento tributario».

«También confiamos en que nuestra consolidación fiscal y nuestros esfuerzos de reformas estructurales conducirán a una mayor disminución en la prima de riesgo, disminuyendo los gastos de intereses y mejorando el equilibrio estructural», sostiene.

La Comisión consideró en una carta enviada al Ejecutivo italiano el lunes que su plan presupuestario para 2020 apunta «a un riesgo importante de desvío del esfuerzo fiscal recomendado en 2020 y a lo largo de 2019 y 2020 en su conjunto».