La Eurocámara avisa de que ampliar la edad de jubilación puede dañar derechos

Un grupo de mujeres toma el sol en un banco en Londres (Reino Unido). EFE/EPA/NEIL HALL/Archivo

Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- Ampliar la edad legal de jubilación no contribuye a resolver la crisis económica y puede perjudicar los derechos de los trabajadores, advirtió este jueves el pleno del Parlamento Europeo.

“La ampliación de la edad legal de jubilación no representa una herramienta adecuada para abordar y resolver la actual crisis económica y social, ya que podría dar lugar a mayor deterioro de los derechos fundamentales de los trabajadores de más edad”, indicó la Eurocámara en un informe.

El pleno se pronunció así sobre los retos y oportunidades de las políticas sobre envejecimiento de la Unión Europea (UE) más allá de 2020.

En el texto, el Parlamento pide luchar contra la discriminación que sufren las personas mayores con políticas de inclusión social, cultural y económica, centradas en “proporcionar pensiones justas que garanticen una buena calidad de vida”.

Por ello, los eurodiputados subrayan la importancia de sistemas públicos de seguridad social “distributivos y basados en la solidaridad contributiva entre generaciones”, que proporcionen a todos, “independientemente de sus propias contribuciones”, una vida digna.

MAYOR ATENCIÓN A LAS MUJERES

Lamentan igualmente la actual brecha de género en materia de pensiones y piden a los Estados miembros proponer medidas concretas para corregirla.

Por ejemplo, combatiendo la brecha salarial de género, aumentando la tasa de empleo de las mujeres, favoreciendo la conciliación, luchando contra el trabajo precario e informal y garantizando una renta mínima para todos.

Por lo que respecta a las mujeres en concreto, la Eurocámara destaca que son las más afectadas por los elevados costes de los cuidados de larga duración dado que su esperanza de vida es mayor y su salud está más degradada al final de la vida.

También recuerda que las mujeres constituyen la gran mayoría de los cuidadores informales, lo que les deja menos oportunidades para acceder al mercado laboral y consolidar sus propios derechos de pensión.

Así, insta a los Estados miembros a tener en cuenta la dimensión de género en la reforma de sus sistemas de pensiones, y que adapten la edad de jubilación considerando las diferencias entre mujeres y hombres en cuanto a modelos de trabajo y el mayor riesgo de discriminación de las mujeres de edad avanzada en el mercado laboral.

Y solicita a la Comisión y a los Estados miembros que creen programas eficaces de lucha contra la violencia contra las mujeres que incorporen la dimensión de la edad a fin de prevenir los abusos físicos, sexuales, psicológicos y económicos.

ENVEJECIMIENTO ACTIVO

El Parlamento insta igualmente a la Comisión y a los países a “hacer lo posible” por que las personas dependientes lleven una vida digna y subraya la necesidad de promover estrategias sobre un apoyo personalizado de calidad para las personas dependientes.

Sobre las políticas de envejecimiento activo, aboga por oportunidades de aprendizaje permanente apropiadas para la edad y opciones para una mejor integración de las personas mayores, incluida la educación en línea, tanto si siguen formando parte del mercado laboral como si ya están jubiladas.

Asimismo, solicita a los Estados miembros que utilicen los fondos de la Unión y las inversiones privadas combinadas con inversiones nacionales y locales para ofrecer viviendas adecuadas, seguras y accesibles, y adaptar los edificios a las necesidades de las personas mayores, vulnerables y desfavorecidas.

Editado por Miriam Burgués