La pandemia impacta con más dureza en el empleo del sur y este de la UE

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Un sanitario toma la temperatura a un ciudadano antes de entrar a un ambulatorio en Fuenlabrada, Madrid, el 27 de agosto de 2020. [EFE-EPA]

Dublín (EuroEFE).- Los países del sur y este de la Unión Europea (UE) han sufrido con “mayor dureza” la pérdida de empleos durante la pandemia de coronavirus y sus habitantes se muestran más preocupados por su futuro que el resto de vecinos comunitarios.

Así lo refleja un amplio estudio publicado hoy por Eurofund, una agencia de la UE radicada en Dublín, que analizó entre los pasados abril y julio la situación laboral y condiciones de vida de 87.477 ciudadanos.

Entre los que indicaron del total que tenían un empleo antes de la pandemia, el 8 % señaló que está ahora en el paro, un porcentaje que sube hasta el 16 % en España -primero en esta lista-, el 15 % en Chipre y el 14 % en Grecia.

A la cola de los 27 estados miembros se sitúan Italia (7 %), Alemania (5 %), Eslovaquia, Malta y Holanda (4 %), y Suecia (3 %).

Durante el periodo de estudio, el 37 % del total afrontó reducciones en sus horas de trabajo, con sectores más afectados como el comercio-turismo y la construcción (52 %) y menos, como la administración pública y la sanidad (21 y 23 %, respectivamente).

En este clima de incertidumbre, el 10 % de los participantes consideró en julio que es “muy probable” que pierdan su trabajo en los siguientes tres meses, el 5 % menos que en abril.

Búlgaros y griegos, con el 20 y 15 %, respectivamente, se mostraron más pesimistas respecto a su futuro laboral que, por ejemplo, los daneses (4 %), mientras que el 14 % de portugueses y rumanos y el 13 % de españoles creían en julio que irán al paro en los siguientes tres meses.

No obstante, la población comunitaria en general viró hacia un optimismo moderado entre abril y julio, pues la proporción de sujetos que cree que su situación iba a empeorar en los siguientes tres meses cayó del 38 al 25 %, respectivamente.

Esta tendencia, explica el informe, es “visible” en todos los países, excepto en Dinamarca, donde subió un 1 %, mientras que en España, por ejemplo, el 32 % opinó en julio que su situación financiera iba a empeorar en el siguiente trimestre, frente al 49 % de abril, durante el periodo de confinamiento más estricto.

Al invertir la pregunta, Eurofund detectó que el 12 % de total confió en julio en que su situación financiera mejoraría en los siguientes tres meses, el 4 % más que en abril, un aumento que fue particularmente “significativo” en nueve países, como en España, donde pasó del 6 al 11 %, respectivamente.

El informe destaca que la implantación del teletrabajo y la “adaptabilidad de ciertos sectores al trabajo remoto” ha ayudado a mitigar la destrucción de empleo en un mercado laboral que ha sufrido un “‘shock’ sin precedentes”, donde una de cada 10 personas, al menos, ha perdido su empleo por culpa de la pandemia.

Los más afectados, precisa en estudio, están siendo los autónomos, los más jóvenes y aquellos con menos estudios.

Asimismo, la encuesta sugiere que aunque la situación mejoró entre abril y julio, uno de cada tres trabajadores todavía sufre recortes en su horario de jornada y la inseguridad laboral sigue siendo alta, sobre todo entre los de mediaba edad y aquellos “con contratos de duraciones determinadas”.

“A pesar de que ha habido algunas mejoras relacionadas con la apertura parcial de la economía, el impacto social y económico de la COVID-19 sigue siendo devastador para muchos sectores y ciudadanos de toda Europa”, observó en un comunicado el director ejecutivo de Eurofund, Juan Menéndez-Valdés.

Los efectos de la crisis sanitaria, precisó, están siendo especialmente negativos sobre grupos “tradicionalmente desfavorecidos” en el mercado laboral, como las mujeres y los jóvenes, así como entre los autónomos.

“Ahora que nos enfrentamos a señales de una segunda ola, será crucial que las respuestas de la UE y de cada país sigan encaminadas a apoyar el empleo, prevenir las dificultades económicas y evitar el repunte de desigualdades nuevas y tradicionales”, concluyó Menéndez-Valdés.