Lagarde aboga por una revisión “amplia” de la estrategia del BCE, que rebaja hasta el 1,1 % el crecimiento de eurozona para 2020

Lagarde

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, se dirige a la conferencia de prensa después de la reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo en Frankfurt Main, Alemania, 12 de diciembre de 2019. EFE / EPA / ARMANDO BABANI

Fráncfort (Alemania) (EuroEFE).- La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, abogó este jueves por una revisión “amplia” de la estrategia de la entidad, que comenzará en enero del próximo año.

Tras la reunión del Consejo de Gobierno, la primera que preside, Lagarde añadió que prevén terminar esa revisión a finales de 2020.

La presidenta del BCE consideró que no hay nada extraordinario en realizar una revisión de esta estrategia, teniendo en cuenta que la última se hizo en 2003.

También dijo que no se ha decidido el marco en el que se va a realizar esa revisión.

Lagarde dejó claro que va a tener su propio estilo de comunicación, y pidió a los mercados y periodistas que no interpretaran excesivamente sus palabras.

La francesa ya había anunciado antes de comenzar su mandato como presidenta del BCE que revisaría la estrategia de la entidad después de que las medidas adoptadas en septiembre fueran muy criticadas públicamente por algunos miembros del Consejo de Gobierno y por la prensa en algunos países como Alemania.

La medida más polémica fue reiniciar las compras de deuda de la zona euro.

La alemana Sabine Lautenschläger dimitió de su cargo como miembro del Comité Ejecutivo del BCE con efectos a partir del 31 de octubre de 2019, pese a que su mandato terminaba a finales de enero de 2022.

Lagarde hizo hincapié en que los efectos secundarios de esas medidas son “una preocupación” y que los observan con atención.

Rebaja una décima hasta el 1,1 % el crecimiento de eurozona para 2020

El BCE ha revisado a la baja una décima los pronósticos de crecimiento para la zona del euro en 2020, hasta el 1,1 % (1,2 % pronosticado en septiembre).

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, dijo hoy en rueda de prensa que la entidad ha revisado al alza también una décima los pronósticos de crecimiento para este año hasta el 1,2 % (1,1 % en los pronósticos de septiembre.

El BCE prevé ahora un crecimiento del 1,4 % en 2021 (como en septiembre) y también para el 2022.

Lagarde reiteró que existen riesgos a la baja para el crecimiento económico de la zona del euro debido al proteccionismo y otros factores geopolíticos, “pero que han sido algo menos pronunciados”.

Si comparamos con la situación hace unos meses, ahora es algo mejor y eso es “alentador”, dijo Lagarde.

Los datos disponibles desde la reunión del Consejo de Gobierno a finales de octubre muestran que las presiones inflacionistas son “débiles” y que el crecimiento de la zona del euro es “débil”.

No obstante, la nueva presidenta del BCE enfatizó que “hay algunas señales iniciales de estabilización de la ralentización económica y de un aumento suave de la inflación subyacente”.

Lagarde también previó que la inflación será este año del 1,2 % (como en septiembre) del 1,1 % en 2020 (1 % en septiembre), del 1,4 % en 2021 (1,5 % en septiembre) y del 1,6 % en 2022.

De este modo, el BCE revisa algo al alza los pronósticos de inflación para 2020 y a la baja para 2021 debido al “ritmo esperado en el futuro de los precios de la energía”.

El BCE cree que algunos bancos verán reducidos sus requisitos de capital

El presidente del Consejo de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE), Andrea Enria, consideró este jueves que algunos bancos de la zona del euro podrán ver reducidos sus requisitos de capital pese a la aplicación de la regulación de Basilea III.

“Hay bancos preocupados por el impacto de las normas de Basilea III sobre sus requisitos de capital, pero los nuevos estándares no tienen como objetivo elevar la barra para todos, sino que están dirigidos a los bancos que se han beneficiado indebidamente del uso de modelos internos para calcular requisitos de capital”, indicó Enria en una audiencia rutinaria en el Parlamento Europeo.

Enria consideró ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Eurocámara “esencial” que Basilea III, que establece los estándares para la cantidad de capital que los bancos deben tener para cubrir los riesgos a los que están expuestos, “se implemente de manera fiel, consistente y oportuna”.

“No hay que tomar a la ligera las lecciones del pasado” ni “olvidar el enorme impacto de la crisis bancaria en nuestras economías”, advirtió.

Enria afirmó que el impacto de los nuevos estándares internacionales “varía ampliamente entre bancos” y apuntó que un “elemento importante de las próximas reformas” será la introducción de un requisito mínimo de capital para las grandes entidades que utilizan sus propios modelos para calcular riesgos, el cual “complementará nuestro trabajo de supervisión”.

Dijo que hay que tener en cuenta las legislaciones introducidas en paralelo por los países pero, en todo caso, avisó de que los efectos de Basilea III “no pueden y no deben ser compensados completamente” porque esto “podría poner en peligro los efectos de la reforma”.

“Somos conscientes y nos preocupa la baja rentabilidad de los bancos europeos, pero desviarse de los estándares internacionales no es la solución”, recalcó.

Enria destacó que continúan los “buenos progresos en la reducción de riesgos en el sector bancario” y que la situación de capital ha mejorado y la posición de liquidez está por encima de lo requerido.

Además, los créditos fallidos se han reducido al 3,6 % en la actualidad, dijo, un porcentaje que en cualquier caso “sigue siendo elevado”.

Por lo que respecta a la investigación, casi concluida, que ha llevado a cabo la institución sobre si los modelos internos de revisión de los bancos dan resultados “confiables y comparables”, Enria señaló que se han realizado unas 200 inspecciones a lo largo de cuatro años y que ahora van a pedir a las entidades “remediar las faltas identificadas”.

Por otra parte, Enria instó a los bancos a “sacar provecho de las oportunidades ofrecidas por las nuevas tecnologías”, si bien reconoció que la digitalización supone “desafíos significativos” tanto para las entidades como para los supervisores y que es “difícil saber cómo transformará la estructura del mercado”.

Sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, instó a las entidades bancarias a estar “preparadas operacionalmente lo antes posible”.

“Esperamos que hagan más progresos en la implementación de los objetivos de los modelos operacionales que hemos acordado con ellos”, prevista para primeros de 2020, concluyó.