Lagarde dice que el BCE no se centra en la rentabilidad de ningún bono

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. EFE/EPA/HAYOUNG JEON/POOL/Archivo

Fráncfort (Alemania) (EuroEFE).- La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha asegurado este jueves que la entidad “no se centra en la rentabilidad de ningún bono en concreto” y que el objetivo es mantener unas condiciones financieras favorables en toda la zona del euro.

Lagarde dijo en la rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno que “el comienzo de las campañas de vacunación en la zona del euro es un hito importante en la resolución de la crisis sanitaria”, aunque “la pandemia todavía crea riesgos serios para la salud pública y para las economías de la zona del euro y global”.

La reaparición de las infecciones de la COVID-19 y la prolongación de medidas de contención impuestas en muchos países de la zona del euro, “alteran la actividad económica”, según Lagarde.

El BCE ha decidido este jueves mantener los tipos de interés y el volumen de compras de deuda de emergencia frente a la pandemia en 1,85 billones de euros para apoyar la economía de la zona del euro ante la prolongación de los confinamientos.

Si las condiciones de financiación pueden mantenerse con menos compras de bonos, sin agotar los 1,85 billones de euros, el BCE hizo hincapié en que “no será necesario utilizar la dotación íntegramente”.

Pero también que está dispuesto a aumentar esta cantidad si es necesario para que los tipos de interés sigan bajos en todos los países de la zona del euro y para que los bancos den créditos.

Lagarde enfatizó que la clave es la flexibilidad para actuar según sea necesario.

Pese a los estímulos monetarios del BCE, los bancos dan menos créditos y endurecieron más en el cuarto trimestre de 2020 los criterios y las condiciones de los créditos a las empresas y a los hogares, tanto para la compra de una vivienda como de consumo.

Desde hace tiempo los mercados tienen la impresión de que el BCE lleva a cabo un control de la curva de tipos de interés de la deuda soberana de los países que comparten el euro, rendimientos a los que se orientan las tasas de interés de otros créditos, aunque no se ha pronunciado al respecto.

Esto ha permitido que la rentabilidad de la deuda soberana italiana siguiera baja en la actual crisis política y durante la pandemia, por ejemplo, porque estas compras de deuda son flexibles y el BCE puede adquirir más bonos de un país si su rentabilidad se dispara en el mercado.

Pero a comienzos de mes, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, dijo en una entrevista con “Central Banking” que el control de la curva de rentabilidades “es una opción que merece la pena considerar”.

Algunos medios de comunicación han informado de que Hernández de Cos ha propuesto orientarse a la curva OIS (acrónimo de Overnight Interest Swap), que se forma con el precio de los contratos de derivados swap sobre la evolución futura del Eonia.

La curva representa una estimación aproximada del valor futuro del Eonia, si bien Hernández de Cos dijo entonces que el BCE no había discutido esta estrategia y que en estos momentos no controla la curva de rentabilidades.

El Banco de Japón fue el primer banco central en adoptar esta política monetaria y en 2016 se comprometió a mantener la rentabilidad de los bonos soberanos japoneses a diez años alrededor del 0 % para impulsar la crónica baja inflación en el país.

La zona del euro no emite una deuda común, pero la Comisión Europea (CE) va a emitir bonos por valor de 750.000 millones de euros para afrontar las consecuencias de la pandemia en la economía, y aunque se trata de una medida temporal podría ser un paso.

La inflación sigue muy baja en la zona del euro por la débil demanda y el estancamiento en los mercados de trabajo.

La reaparición de la pandemia y la intensificación de las medidas de confinamiento habrán generado una caída de la actividad económica en el cuarto trimestre de 2020 y también van a afectar a la economía en el primer trimestre de este año, añadió Lagarde.

Las campañas de vacunación, que comenzaron a finales de diciembre, dan una gran confianza en la solución de la crisis sanitaria, pero tardará tiempo hasta que se logre una amplia inmunidad y por ello no se pueden descartar acontecimientos adversos relacionados con la pandemia.

Editado por Miriam Burgués