El informe explica que medidas expansivas, como la compra de deuda pública y el aumento en el precio de las acciones, generan un mayor estímulo en la economía y, consecuentemente, tienen un impacto positivo especialmente en los hogares más pobres.
Sin embargo, las medidas fiscales convencionales implicarían en una mayor acumulación de bienes en los hogares más ricos, o sea, un aumento de la desigualdad de riquezas. De esta manera, según Juan Francisco Albert, uno de los autores de la investigación, a pesar de la mejora en los ingresos, las políticas adoptadas por los bancos centrales no son suficientes para la reconstrucción económica y para que ellos consigan su objetivo de inflación.
Los autores consideran, por lo tanto, “agotadas” las políticas monetarias tradicionales. La solución sería, concluyen, la implementación de planteamientos fiscales más agresivos y heterodoxos. En el contexto actual, “hay margen para tomar medidas más ambiciosas”, ha afirmado Albert.
Como propuesta, los autores del estudio sugieren una coordinación monetaria y fiscal para la eurozona, en la cual el Banco Central Europeo colaboraría con el Banco Europeo de Inversiones. Este plan serviría para financiar un gasto fiscal sin incrementos en el déficit y en la deuda pública, y para reactivar las economías azotadas por la pandemia.
Nerea Gómez, también autora del proyecto, señala que la política monetaria no debe ser el único factor responsable de la disminución de las desigualdades, pero pone de relieve que es importante en conjunto con otros indicadores.
Gómez añade que las políticas monetarias expansivas responden mejor para reducir la desigualdad en los países del sur europeo, más afectados económicamente por las crisis y con mayores disparidades sociales.
La desigualdad en la eurozona
La desigualdad de renta en los países que forman parte de la zona del euro aumentó «abruptamente» en los últimos 40 años, tendencia que se puede explicar, principalmente, por las perturbaciones de la crisis de deuda soberana de 2010 y por sus ajustes fiscales, indica el informe.
Naciones del sur de Europa, como España, Italia o Portugal, han experimentado un aumento más pronunciado de la desigualdad en comparación con con los países del norte europeo, como Bélgica, Finlandia o los Países Bajos. A pesar de las disparidades, Europa sigue siendo una de las regiones más igualitarias del mundo.
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— Fundación Alternativas (@funalternativas) October 30, 2020
Los autores de la investigación valoran como inesperada e incomparable la crisis económica que los países enfrentan actualmente. Según ellos, las economías europeas aún no se habían recuperado de la Gran Recesión de 2008 cuando fueron golpeadas por la pandemia del nuevo coronavirus en 2020.
Editado por Miriam Burgués
