Polonia mantiene su rechazo a la vía de la UE sobre fiscalidad empresarial

Polonia rechaza la vía de la UE sobre fiscalidad empresarial

Una fábrica de Toyota en Polonia, en una fotografía de archivo. EFE/EPA/Maciej Kulczynski

Varsovia (EuroEFE).- Polonia mantiene a día de hoy su rechazo a la iniciativa de la Comisión Europea (CE) sobre la fiscalidad empresarial y prefiere alinearse con la posición global de la OCDE ante el temor de que las grandes empresas eludan una mayor presión fiscal.

El ministerio de Finanzas polaco reiteró a Efe este jueves sus temores de que la directiva de la CE finalmente no tenga como objetivo a las corporaciones globales mayores.

La aplicación de la reforma global de la fiscalidad empresarial está en la agenda hoy de la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales en Königswinter (Alemania), a la que acude la secretaria de Estado del Tesoro, Janet Yellen.

Ministra polaca de Finanzas Magdalena Rzeczkowska da la bienvenida a la secretaria de Estadso del Tesoro Janet Yellen

La ministra polaca de Finanzas Magdalena Rzeczkowska (d) y la secretaria de Estado del Tesoro de EE.UU. Janet Yellen (i). EFE/EPA/Marcin Obara

La funcionaria estadounidense pasó antes por Varsovia, donde el lunes abordó las reformas con la ministra de Finanzas, Magdalena Rzeczkowska, que se opone a la iniciativa tal como la plantea Bruselas.

Yellen afirmó en la capital polaca que animó a las autoridades de Varsovia a unirse al resto de los países europeos y acuerde apoyar el texto tal como fue presentado en abril.

A principios del mes pasado Polonia mostró su oposición a la directiva propuesta por la CE, que obligaría a los Estados miembros a introducir un tipo impositivo mínimo del 15 % a las empresas, con el argumento de que no incluye la primera parte del proyecto iniciado en el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

«La reforma que se desarrolla en la OCDE tiene dos partes, mientras que la Unión Europea solo aborda una. Eso significa que ignora la cuestión de las mayores empresas internacionales, a lo que Polonia se opone», respondió el ministerio polaco a preguntas de Efe.

«Creemos que en estos tiempos difíciles la Unión Europea no debería introducir nuevas cargas fiscales a las empresas europeas mientras que no aborda al mismo tiempo la cuestión de la fiscalidad de las grandes corporaciones, incluidos los gigantes tecnológicos», agregó el ministerio de Finanzas.

«Hay que destacar que la propuesta europea impone un impuesto también a las grandes compañías nacionales. Una situación en la que la UE introduce nuevos impuestos a empresas polacas, mientras que sigue sin resolverse el asunto de la fiscalidad de las grandes corporaciones internacionales, es inaceptable para Polonia«, insistió el ministerio.

En octubre de 2021 Polonia, junto con otros 137 países y territorios bajo el paraguas de la OCDE que reúnen el 90 % del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, acordó aplicar una reforma fiscal internacional.

EL OBJETIVO DE LAS REFORMAS PACTADAS

Según la OCDE, el objetivo de las reformas pactadas es el del limitar la influencia de los paraísos fiscales y hacer que las grandes corporaciones internacionales paguen impuestos allí donde venden sus bienes y servicios.

La solución propuesta por la OCDE en octubre consistía en dos pilares. El primero introduciría la regla de que el 25 % de los beneficios de las corporaciones con una facturación global superior a los 20.000 millones de dólares (unos 19.000 millones de euros) y una rentabilidad superior al 10 % tendrían que pagar impuestos en los países en los que tienen su actividad.

Según las estimaciones de la OCDE, el pilar uno afectaría a cerca de 100 de las mayores corporaciones y se cree que generaría unos 125.000 millones de dólares (unos 119.000 millones de euros) en ingresos anuales totales a los países y territorios afectados.

«El primer pilar incluye a las corporaciones más grandes y con más beneficios del mundo. Con esa solución las mayores compañías pagarían la parte del impuesto que les corresponde, independientemente de dónde operen y generen sus beneficios», señala el ministerio polaco.

«Las corporaciones internacionales, incluidas por ejemplo las grandes tecnológicas, los fabricantes de teléfonos inteligentes o plataformas de vídeo bajo demanda, normalmente pagan impuestos en el país de residencia, lo que a menudo produce una fiscalidad baja. La solución en la que Polonia y otros países pierden», explica el ministerio.

Según los datos del propio ministerio, en 2020 Google pagó en Polonia unos 18 millones de zloty (unos 3,9 millones de euros), con una facturación de unos 552 millones (unos 118 millones de euros). Facebook Polonia pagó ese año 5,7 millones de zloty (unos 1,2 millones de euros) por una facturación de 721,3 millones (unos 155 millones de euros).

El segundo pilar introduce un tipo mínimo global del 15 %. El nuevo mínimo se aplicaría a empresas con ingresos superiores a los 750 millones de euros y se estima que generaría en torno a 142.000 millones de euros en ingresos fiscales extra anualmente.

En octubre el Observatorio Fiscal de la UE estimó que los países de la UE podrían ingresar unos 80.000 millones de euros anuales con la reforma mientras que Estados Unidos podría aumentar sus ingresos fiscales en unos 57.000 millones de dólares.

Editado por Sandra Municio

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