La educación especial y la concertada pierden peso en Europa

Varios niños en su aula del CEIP Palacio Valdés de Madrid (España). EFE/Mariscal/Archivo

Redacción Internacional (EuroEFE).- La educación especial y la concertada, objeto de polémica en España por la aprobación de una nueva ley educativa, existen en muchos países europeos, aunque en general cuentan cada vez con menos peso.

La educación de los niños discapacitados muestra una clara tendencia europea a ser incluida en los colegios ordinarios, en los que aprenden juntos los menores con o sin discapacidad, aunque se trata de un proceso lento y aún hay numerosas escuelas especiales.

En el caso de la educación concertada, hay muchos matices, con países Francia o Portugal, donde apenas tiene peso, o Italia, donde se percibe la estrecha relación que mantiene con el Vaticano.

FRANCIA

– No hay una cifra actualizada sobre el número de escuelas concertadas en Francia, pero este tipo de enseñanza en primaria y secundaria la seguían 2,13 millones de alumnos en el curso 2017-2018. Suponían el 16,6 % de todos los escolares franceses. En su mayoría estos colegios están vinculados a órdenes religiosas y no tienen el peso que en otros países. Los profesores de la educación concertada cobran menos; no se cede suelo público de forma gratuita para este tipo de escuelas, y no se puede separar a chicos y chicas.

– Tampoco existe la asignatura de Religión y por tanto no cuenta en el expediente académico del alumno.

– En Francia, el nivel de discapacidad marca la educación especial: los alumnos que la tienen leve van a centros ordinarios, con menores sin ella, aunque en algunos hay aulas especiales. Los que presentan una discapacidad severa van a centros especializados de carácter público. Hay profesores de apoyo y asistentes personales de algunos alumnos en función de su nivel de discapacidad que les acompañan dentro y fuera de clase. Hay unos 100.000 asistentes. En general, los padres deciden a qué tipo de colegio van sus hijos.

ITALIA

– Las más de 12.000 escuelas “paritarias” de Italia son similares a las concertadas, pues ofrecen un servicio público a pesar de no estar gestionadas por el Estado y acogen a más de 850.000 alumnos, un 11,40 por ciento de los alumnos de centros públicos.

El 63 por ciento de esas escuelas, casi 8.000, están en manos de la Iglesia Católica, según datos de la Conferencia Episcopal. No obstante esta cifra ha decaído en los últimos años, pues en el curso 2010/2011 superaron los 9.000 centros.

– En Italia todas las escuelas públicas deben ofrecer cada semana “la hora de Religión”, establecida en el nuevo Concordato de 1984 entre el Estado italiano y el Vaticano, aunque no puntúa para la media y es opcional. Las escuelas paritarias no están obligadas a impartirla, aunque en la práctica lo hacen al estar gestionadas en su mayoría por instituciones católicas.

– No existen colegios de educación especial. Cerca del 3 por ciento de los alumnos italianos presentan alguna discapacidad y acuden a escuelas ordinarias, cuyas clases cuentan con un máximo de tres niños que necesiten ayuda y un profesor de apoyo que se suma al resto del profesorado para desarrollar el programa didáctico de todo el grupo.

El Tribunal Constitucional declaró en 1987 el derecho de todos los estudiantes con discapacidad a poder asistir a escuelas de todos los niveles y desde entonces se han llevado a cabo diversas intervenciones normativas con el objetivo de asegurar (y no solo facilitar) la asistencia a la escuela de los alumnos discapacitados

Las familias deciden si quieren llevar a sus hijos a la escuela pública y seguir los ciclos de formación o a un centro especial para actividades lúdicas.

ALEMANIA

– En Alemania no se puede establecer una diferencia clara entre centros privados y centros concertados puesto que en general las escuelas de formación general reconocidas estatalmente reciben subsidios del presupuesto de los estados federados que equivalen a dos tercios de sus costos. Cerca del 9 por ciento de los alumnos alemanes asiste a escuelas privadas.

Las escuelas concertadas no están ligadas necesariamente a órdenes religiosas, pero sí vinculadas de hecho a las dos principales iglesias que existen en Alemania. Según datos de la Comunidad Federal de Escuelas Libres (AGFS), donde están representadas la mayoría de las escuelas privadas con un total de 865.000 alumnos, los colegios católicos albergan 370.000 alumnos y los colegios evangélicos 176.000.

– La asignatura de Religión existe en los colegios confesionales y se tiene en cuenta en el promedio. No obstante, para el promedio de la nota final de bachillerato el estudiante elige de manera relativamente libre las asignaturas con más peso en el promedio. En la red pública se ofrece esta materia como voluntaria. Además de las religiones católica o evangélica, en algunos estados se ofrecen también clases de islam.

– Casi el 38 por ciento de los niños ciento con necesidades de atención especial estudian en centros ordinarios. Esto representa un claro ascenso desde la ratificación de la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, pues hace una década el porcentaje era del 18 por ciento.

Aún así, en todos los estados alemanes existen centros especiales para estos menores, pero en algunos se han ido reemplazando parcialmente por centros de inclusión con todo tipo de niños, donde algunos previamente diagnosticados reciben atención especial. Los padres son los que eligen a qué centro llevar a sus hijos.

R. UNIDO

– En el Reino Unido, donde la enseñanza privada tiene mucho peso y tradición, no existe un sistema público-privado equiparable a la escuela concertada. Dentro del sistema público están las escuelas e institutos ordinarios y las llamadas academias y escuelas libres, que reciben fondos estatales pero se gestionan de manera más independiente, y los colegios religiosos, que tienen autonomía en cuestiones de fe.

– En la mayoritaria escuela pública de primaria y secundaria se sigue un temario dictado por el Gobierno, que cubre el estudio de varias religiones y cuestiones éticas.

– Los alumnos con necesidades especiales pueden ser educados en la escuela pública ordinaria, que recibe fondos para esta función, o en centros especiales, la mayoría sufragados por el Estado y algunos privados. De unos 1,2 millones de alumnos con discapacidad, el 50 % asiste a colegios ordinarios, que cuentan en mayor o menor medida con profesorado de apoyo, y el resto (aproximadamente un 2 % de la población en edad escolar) a centros especializados. Los padres pueden elegir cualquiera de estos centros.

PORTUGAL

– En Portugal, los colegios concertados tienen un peso residual en el sistema educativo, cercano al 4 % de los alumnos totales, ya que el Estado sólo financia los cursos para los que no hay oferta pública en un área geográfica determinada. Las escuelas públicas congregan al 80 % de los estudiantes, y el resto están en centros privados.

El Gobierno socialista realizó un estudio profundo de la red escolar la pasada legislatura y se pasó de financiar mas de 1.600 clases en colegios privados en el curso 2015-2016 a menos de 500 en el 2019-2020, una caída del 70 % de los fondos destinados a privados y un ahorro para las arcas del Estado de unos 100 millones de euros.

– La ley obliga a todas las escuelas portuguesas, públicas o privadas, a ofertar la asignatura “Educación Moral y Religiosa” –que en su mayoría se centra en la religión católica, aunque pueden ofertarse otras confesiones si hay suficientes alumnos–, pero es de carácter optativo.

– La inmensa mayoría de los alumnos portugueses de educación especial frecuenta los colegios ordinarios, y apenas un 1 % está matriculado en escuelas específicas. Desde 2018 está en vigor una nueva ley de educación inclusiva que busca poner el foco en criterios pedagógicos y no clínicos para que haya una mayor inclusión y que incluso elimina la categoría de “necesidades educativas especiales”.

En los casos específicos de que la escuela no sea capaz de dar respuesta a las necesidades de un alumno, los servicios dependientes del Ministerio de Educación pueden proponer su matriculación en una escuela de educación especial, siempre con el acuerdo de los padres o tutores legales.

AUSTRIA

– En Austria, una décima parte de los 580.000 escolarizados en el curso 2019/2020 cursó en un colegio privado o “privado con derecho de servicio público”, similares a los concertados en España. Estos últimos suponen un 8 % del total de los 6.000 institutos de educación primaria y/o secundaria de la república alpina.

Según la ley, el reconocimiento como centro concertado se concede bajo ciertas condiciones a escuelas privadas. Si se cumplen, el Gobierno lo subsidia con “subvenciones vivas”, es decir, aporta el personal docente, que es funcionario público del Estado. Además, puede conceder otras subvenciones si el centro se gestiona sin fines de lucro, demanda las mismas condiciones de admisión que los colegios públicos, el número de alumnos por clase no es inferior, y satisface una necesidad de la población.

– Un 43,5 % de los centros concertados son confesionales (la mayoría de la iglesia católica). En principio, la Religión es una asignatura obligatoria –cuyas notas se tratan igual que las de otras materias– para todos aquellos pertenecientes a una comunidad religiosa reconocida en el país (católica, evangélica, musulmana, ortodoxa, judía, entre otras).

Sin embargo, hasta ahora cualquier escolar podía quedar exonerado si así lo piden sus padres o él mismo (a partir de los 14 años).

El actual Gobierno de conservadores y ecologistas (“verdes”) ha promulgado una enmienda de la ley, aprobada por el Parlamento el pasado día 20, que introduce la Ética como asignatura obligatoria para todos los alumnos que no asisten a la educación religiosa.

– En Austria, el 5 % de los alumnos de primaria y secundaria son “menores con necesidades de apoyo pedagógico especiales”, que en su mayoría (un 64 %) recibe educación junto a compañeros sin discapacidad en “clases integradas” de centros ordinarios. Un 35 % asistía a clases especiales no mixtas, también en escuelas ordinarias, mientras que el restante 11 % se repartía en los 290 colegios especializados.

Con su ratificación de la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, Austria está comprometida a convertir su sistema de educación en uno completamente inclusivo: varias escuelas especiales se han abierto a niños sin problemas, transformándose en centros de educación ordinaria inclusiva y en los últimos años va en aumento el porcentaje de estos menores que reciben enseñanza integrada. Los padres tienen la libertad de elegir.

PAÍSES BAJOS

– En Países Bajos, la Constitución recoge el derecho de cualquier persona a abrir una escuela y a recibir el mismo dinero del Estado para financiarse. No existen las escuelas concertadas como tales, ya que las privadas están financiadas por el Estado.

Las públicas, a las que asisten un tercio de los niños en todo el país, no tienen pautas sobre la religión y las creencias, mientras que las privadas reciben a dos tercios de todos los alumnos del país, tienen influencia religiosa y las dirige una asociación o fundación privada.

– La asignatura de Religión existe en las escuelas privadas, pero no cuenta para la nota media de acceso a universidades ni para las becas.

– En general, la mayoría de los alumnos neerlandeses con discapacidad de primaria van a las escuelas de educación especial, tanto públicas como privadas, y luego continúan en la secundaria. Al contrario que en otros países de su entorno, cada vez es menor el numero de los que acuden a colegios ordinarios, pues está aumentando la cifra de los centros especiales, en algunos de los cuales hay listas de espera, confirmaron a Efe varios padres de estos menores.

BÉLGICA

– Los centros “concertados” pueden asimilarse en Bélgica a los colegios “oficiales subvencionados” o a los de “enseñanza libre confesional o aconfesional”. Todos ellos, a diferencia de los centros privados, reciben subvenciones públicas. El 70 % de los alumnos en Flandes estudia en escuelas “libres”. En su mayoría están vinculados a organizaciones de la iglesia católica.

– Los colegios son mixtos. El último centro donde se separaba a chicos y chicas cambió el sistema en 2015. Pero habitualmente se separa a los niños en función del sexo en las clases de gimnasia de secundaria.

– En los colegios libres confesionales, los alumnos dan dos horas semanales de Religión que entran en la evaluación escolar anual.

– En Valonia-Bruselas, actualmente, los niños con discapacidad intelectual pueden escolarizarse tanto en escuelas ordinarias como especializadas. Son un total de 32.000 con necesidades especiales, la mitad en centros especializados y la mitad en centros ordinarios: en torno al 4 % de alumnos tiene algún tipo de discapacidad y el 2 % estudia en centros específicos.

– Lo mismo se aplica en la región de Flandes, donde cerca de 46.700 alumnos asisten a centros especiales. Aquí, estos menores son clasificados en ocho tipos según la naturaleza y grado de su discapacidad. Esa tipología se usa como base para la organización de la educación especial. Algunos de ellos pueden ir a la escuela ordinaria y recibir apoyo específico. Las familias deciden.

Editado por Miriam Burgués