Necesitamos un “Plan Marshall” de la UE para formación y educación

DISCLAIMER: Todas las opiniones vertidas en esta tribuna reflejan exclusivamente la posición de su/s autor/es, y en modo alguno de EUROEFE.EURACTIV.es, de la Agencia EFE ni de EURACTIV Media network.

educación

Un niño sigue desde el televisor de su casa, en Valladolid, la programación educativa del canal CLAN de RTVE, para ayudar a los escolares a seguir con su formación durante el confinamiento por el coronavirus, en marzo de 2020. [EFE/Nacho Gallego]

En una carta abierta dirigida a los líderes de la Unión Europea (UE), las analistas políticas Raphaële Bidault-Waddington y Marie-Hélène Caillol explican por qué ahora, con la crisis del coronavirus, es más necesario que nunca poner en marcha un “Plan Marshall” europeo para capacitación y educación, que evite el colapso socioeconómico a medio y largo plazo en el bloque europeo.

Raphaële Bidault-Waddington es fundadora de “LIID Future Lab”, en París; Marie-Hélène Caillol es presidenta del “Laboratoire Européen d’Anticipation Politique”.

Esta tribuna ha sido publicada inicialmente en el portal EURACTIV.com, socio de EFE

Estimada Ursula von der Leyen, David Sassoli, Charles Michel, Christine Lagarde, Mario Centeno, Werner Hoyer y todos los representantes europeos y nacionales que estén dispuestos a tomar medidas sin dilación.

El análisis es muy claro: el coronavirus está provocando una crisis económica sin precedentes y una ola de desempleo que será larga, difícil de superar y muy costosa de reabsorber. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé que este año (2020) se pierdan 12 millones de puestos de trabajo a tiempo completo en toda Europa.

Sin duda eso pondrá en peligro los sistemas de bienestar de la UE y nacionales. También sabemos que una crisis sistémica y un elevado desempleo comportan riesgos adicionales de un repliegue democrático, y de un aumento de la desigualdad. Aunque nos hallamos apenas en el principio de la ola de este tsunami, es posible limitar su impacto si actuamos ya mismo.

Una estrategia nueva de “resiliencia” 

Con esta carta nos gustaría llamar su atención sobre una estrategia de “resiliencia”, totalmente compatible con sus ideas y proyectos, como el Nuevo Pacto Verde, la transición digital y la sociedad de la UE basada en el conocimiento y la creatividad. Es una auténtica promesa de futuro para Europa y para todas las generaciones. La juventud europea necesita un horizonte esperanzador para confiar en el futuro.

En lugar de sentarnos a esperar el hundimiento, nuestra propuesta pasa por transformar el período de desintegración en el que nos encontramos en una oportunidad para aprender, capacitarnos, innovar, diseñar un mundo justo después de la crisis, idear proyectos, preparar el renacimiento y reorientar la economía hacia una dimensión verde, digital e inclusiva.

No todo será perfecto, pero la dinámica de “ecosistema” tiene como meta alcanzar una nueva forma de prosperidad colectiva compatible con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Invertir de forma masiva en educación y formación iniciará una dinámica muy virtuosa y orientada hacia el futuro, frenará la expansión del desempleo e incluso ayudará a remodelar nuestros “ecosistemas” de creación de valor para hacerlos verdes e inclusivos.

En concreto, este plan de inversión de la UE a gran escala, y la dinámica de “resiliencia” funcionan en 3 pasos:

1 – Ayudar a las empresas a mantener sus plantillas colocando a los empleados en programas de capacitación remotos o locales para desarrollar las destrezas más avanzadas, innovar y buscar nuevas fuentes de valor/es bajas en carbono (economía circular, potencialidades digitales, nuevas formas de utilidad, contribuciones, etc.).

2 – Ayudar a los ciudadanos europeos, tanto desempleados como empleados (sin olvidar a los estudiantes) a desarrollar capacidades con alta empleabilidad futura, a través de programas de capacitación, adaptando sus perfiles profesionales y tomando la iniciativa de cara a un mundo más sostenible.

3 –Crear una serie de trabajos de capacitación, brindando así oportunidades de trabajo inmediatas para desempleados y para los autónomos, que ya son vulnerables.
En ese escenario, la población sigue activa, no es excluida, y está empoderada en lugar de esperar, insegura, devaluada y marginada (los patrones clásicos del desempleo).

Esta estrategia también fomenta la innovación pedagógica con formatos híbridos y orientados hacia el futuro, combinando conocimiento, creatividad, experimentación y la creación de proyectos. En este plan, el aprendizaje es algo que motiva, y se parece a un laboratorio donde el conocimiento se mezcla con la experiencia.

Además de las escuelas y universidades, los centros de innovación (…) y los centros culturales pueden desarrollar ese tipo de ofertas de formación. Muchos de ellos ya lo hacen y, a menudo, son pioneros en el desarrollo de instrumentos comunes de conocimiento.

Ya sea en forma de prototipos, “start-ups”, asociaciones, plataformas, proyectos colaborativos o eventos “ad hoc”, esos proyectos se convertirán en el motor del renacimiento, creciendo paulatinamente a medida que se va superando la crisis por la COVID-19. El diseño de modelos económicos sostenibles e innovadores se acompaña de prototipos de referencia.

La recuperación no se producirá “por sí misma”

Pronto esta dinámica social floreciente dará paso a una nueva economía estructural y circular basada en lo inmaterial, el conocimiento y la creatividad, que convergen hacia el Nuevo Pacto Verde, totalmente compatible con los valores educativos y de independencia claves de la UE, y se convierte en un nuevo objetivo colectivo futuro. Con esta estrategia, la UE puede renovar su economía política y volver a ser una promesa de futuro para las jóvenes generaciones…y para todos.

Para decirlo de manera más pragmática: estamos convencidos de que la recuperación no puede producirse por sí misma, que una inversión masiva en formación con visión de futuro reducirá el desempleo mucho más rápido, tanto en tiempo como en cifras.

En última instancia, este enfoque será más “rentable” para las finanzas públicas, sin contar con los beneficios climáticos y para los ciudadanos que ello conllevaría, pues supondría además un aumento en la autonomía europea, y redundaría en la construcción de nuevos bienes comunes para una prosperidad compartida.

Se podría realizar una rápida implementación y distribución de fondos a través de plataformas digitales (a escala de la UE o regional) para igualar las ofertas y demandas de capacitación y garantizar que la inversión se traduce en la generación de nuevos puestos de trabajo locales.

¡Confiamos en que actuarán ya mismo, y estamos disponibles para ayudarles a conseguirlo!